Condenado por escupir a su pareja, darle cabezazos y rociarla con cerveza

El acusado la golpeó en multitud de ocasiones, incluso estando embarazada, y amenazó con atropellarla a ella y al hijo de ambos. El juez le impuso 21 meses de cárcel y 215 días de trabajos
Sede de la Audiencia Provincial de Lugo, que confirmó la condena. AEP
photo_camera Sede de la Audiencia Provincial de Lugo, que confirmó la condena. AEP

El juzgado de lo Penal número 2 de Lugo impuso una condena de 21 meses de prisión y 215 días de trabajos en beneficio de la comunidad a un hombre que agredió varias veces a su compañera sentimental y la trató con tal desprecio que llegó a lanzarle agua y a rociarla con cerveza.

Según quedó recogido en el escrito de acusación de la Fiscalía, la pareja mantuvo una relación sentimental desde septiembre de 2015 hasta octubre de 2018 y tuvo un hijo. Durante el periodo de convivencia, el hombre menospreció continuamente e insultó a su pareja, diciéndole a menudo que no servía para nada. Además, el acusado la golpeó en multitud de ocasiones.

En concreto, sobres las once y media de la noche del 23 de abril de 2017, la pareja mantuvo una discusión porque el hombre quería salir de casa para comprar cocaína y la mujer se lo reprochó. La discusión fue subiendo de tono y el acusado le retorció la mano a su pareja para tratar de arrebatarle las llaves, le propinó varios cabezazos en la frente y la echó de casa.

Acto seguido, al entrar ella de nuevo en el domicilio para coger una bolsa con enseres y marcharse, el hombre la siguió por las escaleras y le tiró de pelo. En otra ocasión, cuando la mujer se encontraba embarazada, la empujó y le dio un cabezazo en la cara, "que le impactó en el pómulo; en una zona cercana al ojo".

El fiscal recoge también otro episodio ocurrido el 24 de junio de 2018. Ese día, el acusado llegó a casa de madrugada y despertó a su pareja acusándola de haberle sido infiel. Además, la tiró de la cama, le escupió y la roció con cerveza. Posteriormente, en el mes de agosto, el hombre llegó al domicilio por la mañana, después de salir de copas, y levantó a su compañera de la cama. La joven intentó salir del dormitorio y el hombre la empujó contra una columna del baño y la agarró por el cuello. La mujer logró soltarse y cogió el mando de una escoba para defenderse, pero él se lo arrebató y la golpeó en un pie. A continuación, lo partió en dos y la atacó con uno de los trozos. Y tras todos esos golpes, le dio un cabezazo en la cara, "cesando en la agresión cuando al ver que la mujer sangraba por el labio".

Además, el día del cumpleaños de la mujer, su madre le regaló un ramo de flores y el hombre lo rompió y tiró el jarrón. La víctima se agachó para recogerlo y el acusado la agarró por los pelos, le tiró el agua y le propinó patadas. Finalmente, la relación finalizó, pero la pareja seguía manteniendo relación por su hijo y el acusado le envío por whatsapp multitud de mensajes amenazantes, como: "te voy a joder la vida", "como ese tío toque al niño te juro por dios que os atropello a los dos", "ni tú ni yo vamos a ver más al niño" o "te voy a quitar la vida", entre otros muchos. 

Finalmente, el hombre fue detenido y acabó condenado por un delito de maltrato habitual, cinco delitos de malos tratos y un delito continuado de amenazas. La defensa recurrió la condena ante la Audiencia, que la confirmó.