El Concello de Lugo tiene 65 solicitudes para legalizar terrazas a diez días del plazo límite

Se calcula que unas 300 tenían que tramitar permiso o ser eliminadas si están en calzadas
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photo_camera Terraza en una calle y una calzada de la ciudad. SEBAS SENANDE

El Concello recibió 65 solicitudes de regularización de terrazas de hostelería desde que el 20 de marzo abrió el plazo para llevar a cabo una ordenación temporal de esta actividad y cuando faltan solo diez días para que finalice el plazo que la administración fijó para ello. Se calcula que hay en torno a 300 instalaciones de este tipo que, o bien tendrían que ser legalizadas, o bien eliminadas, como es el caso de las que ocupan plazas de aparcamiento o de carga y descarga.

Según los últimos datos aportados por el Concello, en agosto del año pasado había 323 terrazas en Lugo y solo 53 disponían de autorización y pagaron la correspondiente tasa municipal, por lo que el margen de corrección es amplio.

El Concello publicó un bando el 20 de marzo en el que daba 30 días de plazo para retirar terrazas de calzadas, así como el material que algunos negocios tenían apilado y en desuso, y establecía las condiciones que deben cumplir las demás. En todos los casos se debe garantizar un paso libre y continuo, sin quiebros, de al menos 1,80 metros de ancho.

Sin embargo, cuando quedan solo diez días para que expire el plazo dado, todavía se pueden ver mesas y sillas en algunas calzadas y, a falta de recuento, el número de terrazas que hay en la ciudad tampoco parece haberse reducido mucho. La coincidencia de la Semana Santa hizo que muchos hosteleros decidieran aguardar para desmontar estas instalaciones o para ajustarlas a la superficie que tienen autorizada o que marca el bando municipal, con el que se tratan de garantizar distancias de paso suficiente.

Las terrazas pueden situarse pegadas a la fachada del establecimiento, sin exceder la longitud de esta, o al borde de la acera. O en ambos lugares de forma simultánea si se garantiza un paso libre de 1,80 metros entre ellas. Las terrazas que se coloquen al borde de la acera podrán exceder la longitud de fachada del local al que pertenecen, ocupando las de los edificios colindantes.

Como norma general, las terrazas deben ubicarse al lado de los establecimientos a los que pertenecen, pero con justificación pueden ser autorizadas a un máximo de 40 metros desde la puerta.

Las solicitudes para la instalación de mesas y sillas en la vía pública pueden solicitarse telemáticamente, a través de la sede digital del Concello o en la Unidade de Mobilidade, en la Policía Local.

El gobierno local tomó la decisión de regularizar ya las terrazas, tras la flexibilidad que hubo a raíz de la pandemia tanto para la ocupación de espacio público como desde el punto de vista económico. Los hosteleros no pagaron las tasas en 2020 y 2021 y la inmensa mayoría siguieron haciendo negocio y, a la vez, prestando un servicio que muchos ciudadanos valoran, sin contribuir a las arcas públicas. Las de 2022 les fueron reclamadas a finales del año pasado y las de 2023, este año.

Se trata de una regularización temporal, mientras no se aprueba una ordenanza específica, de la que se conocen algunos aspectos pero no otros, ya que no queda claro si se volverán a permitir las terrazas en las calzadas en el futuro. Se baraja la posibilidad de que puedan instalarse sobre tarimas y con la debida protección. Los materiales y los horarios de funcionamiento serán otros aspectos que se regularán en la norma que prepara el gobierno.

Dudas y recelos entre los hosteleros

Esta regularización ordenada por el Concello genera dudas y recelos entre algunos hosteleros porque está anunciada una ordenanza a corto plazo que va a establecer las condiciones que deberán tener estas instalaciones (materiales, colores, distancias y puede que hasta nuevos precios) y temen hacer ahora una inversión que no puedan rentabilizar. También el PP criticó esta circunstancia.

No obstante, el bando municipal publicado recientemente para esta legalización temporal no introduce cambios en el tipo de mobiliario ni en otros aspectos, salvo la obligación de dejar un paso libre de 1,80 metros.

El cumplimiento de esa distancia obligará a reducir, o incluso a suprimir, algunas terrazas. Igualmente, generó dudas el hecho de que no puedan ocupar más ancho de fachada del local al que pertenecen (salvo si están al borde de la acera), porque eso podría condicionar que algunas terrazas del centro (Praza Maior, Campo Castelo...) puedan continuar en las condiciones actuales.

El Concello ofrece ayuda a los hosteleros para retirar elementos de las terrazas que vayan a desechar (900909671). Pueden llamar a EcoLugo para que la empresa acuda a recogerlos. 

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