El Concello suprime urbanizables polémicos para aprobar el 5% del PXOM que falta

El documento que somete al pleno este viernes elimina residenciales en Bocamaos, Pedreda y Fixós y los mantiene en torno al Hula, donde se prevé actividad residencial y de servicios
Entrada originial al Club de Golf, en Santa María de Fixós. AEP
photo_camera El Concello preveía urbanizables en Fixós, cerca del campo de golf, que fueron suprimidos. XESÚS PONTE/AEP

El gobierno local someterá este viernes a votación del pleno municipal el 5% del PXOM que quedó pendiente de aprobación en 2011 tras justificar mejor algunas propuestas de ordenación que hacía entonces y modificar otras, para cumplir con los requerimientos realizados por la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil y por las áreas de medio ambiente y de urbanismo de la Xunta. Los cambios más significativos son la supresión de varios urbanizables de nueva creación que se proponían en Bocamaos (en dos sectores de suelo), Pedreda y Fixós (otros dos sectores).

La propuesta de algunos de estos urbanizables, como los de Fixós, fueron muy polémicos en su momento y llegaron a ser objeto de investigación judicial.

También se suprimen en distintas zonas, como Bosende, áreas de suelo urbanizable no delimitado, que en su mayor parte se clasifican como suelo rústico, y se modifican algunas áreas de expansión de núcleos rurales. 

La capacidad residencial del PXOM se reduce con los cambios realizados a instancias de la Xunta

En conjunto se produce una reducción en la capacidad residencial máxima del PXOM, que preveía un municipio de hasta 300.000 habitantes. El gobierno local no concretó en cuánto se reduce esa edificabilidad en el nuevo documento, que asegura que ha sido consensuado con la Xunta. No obstante, esta tendrá que emitir un informe en el plazo de tres meses desde que reciba el documento tras la aprobación de este en el pleno.

En aplicación de lo establecido por el Dirección Xeral de Ordenación do Territorio e Urbanismo de la Xunta, también se suprimen o reduce la superficie de algunos sectores de suelo industrial o de actividad económica, por ejemplo, en San Lázaro. 

Donde no se hacen cambios, sino una mejor justificación de la propuesta, es en el entorno del Hula, donde se establece un sector como suelo urbanizable para un desarrollo residencial y de servicios complementario al hospital.  Al igual que en el caso de otros urbanizables que se preveían y que se ha optado por suprimir, la Xunta le ponía peros porque no consideraba suficientemente justificado esa transformación de suelo rústico en edificable, ya fuera para uso residencial o empresarial, porque además eran sectores "desvinculados do solo urbano".

Sin embargo, el gobierno local apuesta por mantener los desarrollos previstos en torno al Hula. Es una de las zonas que el PXOM prevé como de crecimiento de la ciudad, junto a la del entorno de San Lázaro, en el triángulo formado por este enclave y los núcleos de A Louzaneta, Arieiras y Rego do Espiño-Pena da Mula. En ambos casos están ligados a nudos de comunicación, como los de las carreteras de Santiago y A Fonsagrada.

El gobierno local se apoya en que "la racionalidad de la ordenación del PXOM y la capacidad residencial" están "reconocidas por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia" en 2017, cuando avaló el documento que había denunciado por la Asociación en Defensa del Parque Rosalía de Castro. "Es aceptable el reconocimiento de un amplio margen de apreciación a la administración competente en materia de planeamiento para que efectúe sus previsiones relativas a población y vivienda", decía la sentencia del TSXG.

El Concello también ha tenido que hacer ajustes para justificar las delimitaciones de algunos núcleos rurales, ya que la Xunta consideraba que se superaban los 50 metros de zona tradicional. Asimismo, tuvo que reducir algunas áreas de expansión que proponía inicialmente, al afectar a zonas inundables o con algún tipo de protección, como forestal, agropecuaria o de infraestructuras.

El PXOM consolida actividad industrial en O Ceao que en este momento está fuera de ordenación, como la de Leite Río

El PXOM que está pendiente de aprobación consolida asentamientos industriales que en este momento están fuera de ordenación, como el que se extiende entre la Rúa Agricultura, la carretera de A Coruña y la Avenida Benigno Rivera, donde se ubica Leite Río, entre otras empresas.

Sobre la láctea pesa una orden de demolición, que fue confirmada por el Tribunal Supremo hace ya varios años. Afecta a la segunda planta de envasado, construida en 2004, y durante años la propiedad presentó sucesivos planes para legalizar las instalaciones.

Esta fue uno de los sectores de suelo donde la Xunta pidió cambios. Así, parte del terreno se clasifica como suelo rústico de protección agropecuaria. Además, se modifica la delimitación y se varía el trazado de un nuevo vial que se prevé construir para enlazar con la N-6 en la zona del actual cambio de sentido.

Otro sector industrial que se ordena es el de Muxa, a ambos lados de la carretera de Asturias, donde la actividad empresarial está entremezclada con viviendas. Se modifica la delimitación del sector para excluir zonas inundables (por el sur discurre el río Rato) y zonas no consolidadas con edificación industrial.

La aprobación de esta parte del PXOM dará seguridad a las industrias que desarrollan su actividad en este momento, que además podrán crecer, y el gobierno confía en que también permita atraer nueva actividad empresarial. Para ello ha constituido el fondo de capital Lugo Transforma, que aún no ha empezado a funcionar.

 

No se esperan problemas para la aprobación

El 5% del PXOM pendiente se aprobará previsiblemente mañana con los votos del PP, el único partido que en su momento respaldó el resto del plan. Sin embargo, los populares son críticos con las formas del gobierno local. Le reprochan a la alcaldesa que no les informara de los avances para llevar a pleno el documento.

El PP también se queja de que no recibiera hasta este martes una documentación — "nin sequera completa"— en la que el gobierno lleva años trabajando y que la Xunta tendrá tres meses para ver.

Cs se abstendrá y el BNG tiene libertad de voto en urbanismo y someterá la decisión a su asamblea.

Comentarios