El Concello pagó en menos de 10 días en el último trimestre y bajó la morosidad

El gobierno local destaca la agilidad en el pago a proveedores desde que las facturas están conformadas, aunque la demora se produce entre que entran en el Concello y se tramitan para ser fiscalizadas y abonadas
El gobierno local aprobará en el pleno de lunes crédito para facturas atrasadas. AEP
photo_camera El gobierno local aprobará en el pleno de lunes crédito para facturas atrasadas. AEP

El gobierno local volvió a sacar pecho de su solvencia económica y de su agilidad en los pagos e informó de que, en el último trimestre de 2023, mejoró el tiempo medio de pago y bajó la morosidad. El primero volvió a situarse por debajo de los 30 días que marca la ley. En octubre pagó en 8,29 días de media; en noviembre, en 8,04, y en diciembre en 7,22, según informó el concejal de Recursos Internos, Pablo Permuy.

Ese periodo medio de pago se calcula desde que la factura ha pasado todas las comprobaciones y está conformada para ser abonada. El tiempo que transcurre entre que entra en el Concello y se paga es mayor.

En los tres últimos meses del año, el Concello abonó 2.006 facturas por un importo total de 22.839.454 euros. Permuy aseguró que el porcentaje de facturas pagadas dentro del plazo legal se incrementó respecto al trimestre anterior, aunque no concretó datos. Sí indicó que la morosidad descendió hasta 58,25 días, cerca del límite legal (60 días).

Permuy atribuyó esta mejoría a la simplificación de algunos procedimientos y a una mayor coordinación de los servicios implicados. Recordó, además, que la fiscalización de los pagos implica "procesos moi garantistas". "Temos a firme vontade de atender o máis axiña posible os provedores, de conseguir que as nosas pequenas e medianas empresas poidan ter diñeiro líquido para atender as súas obrigas, para crecer e contribuír ao desenvolvemento da cidade", afirmó el edil.

Con todo, el gobierno volverá a llevar al pleno del lunes la aprobación de crédito para facturas atrasadas. El gobierno suele alegar que en la mayoría de los casos la demora es atribuible a los proveedores, porque presentan tarde o mal las facturas, y a la necesaria comprobación de los recibos, especialmente compleja en el caso de las de energía, por ejemplo.

La falta de una tramitación adecuada de los contratos que sustentan algunas facturas es otro déficit que se achaca a la administración local, tanto por parte del servicio municipal que fiscaliza las cuentas del Concello como de la oposición del PP.

Comentarios