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Dos cierres golpean de nuevo el kilómetro cero del comercio lucense

El Pull and Bear de A Raíña. AÍDA SOENGAS
El Pull and Bear de A Raíña. AÍDA SOENGAS
A Raíña se queda sin Amichi y Pull and Bear, que anunció este lunes a sus trabajadores la decisión y la posibilidad de trasladarse a A Coruña

La Rúa da Raíña, una de las principales arterias comerciales de la ciudad, es este verano escenario de dos nuevos cierres. El primero de ellos tuvo lugar este lunes de forma sorpresiva, cuando Inditex anunció a los trabajadores de Pull and Bear que la actividad se detenía, que los contratos temporales cesaban y que a los indefinidos se les ofrecía la posibilidad de trasladarse a la tienda del centro comercial de Marineda, en A Coruña. Esa comunicación se hizo poco después de la hora de apertura del comercio. Por otra parte, está previsto también el cierre de Amichi, otro comercio de moda muy próximo a Pull and Bear. No ha trascendido qué día acabará su actividad, pero el local en el que se encuentra, en el número 14 de A Raíña, se ha puesto en alquiler y, de hecho, ya tiene nuevo inquilino.

La marcha de estos dos establecimientos supone una nueva baja en el considerado hasta ahora kilómetro cero del comercio lucense. Los cierres se han producido también en otras calles próximas, desde Santo Domingo hasta San Pedro y en establecimientos de distintos sectores, pero resultan especialmente visibles en A Raíña. Y, aunque se insiste en las dificultades del pequeño comercio para mantener su actividad frente a las grandes cadenas, lo cierto es que también afectan a estas.

Pese a que Inditex sigue manteniendo varios locales en el centro de la ciudad, el cierre de Pull and Bear se suma al de Oysho. El de su comercio de ropa interior y de baño se produjo a principios de este año y el personal indefinido pasó a trabajar en el centro comercial de As Termas, donde el grupo tiene seis establecimientos abiertos.

En este caso, la decisión de cerrar Pull and Bear no se comunicó a los trabajadores hasta que ya era una realidad y supone la desaparición de un comercio mucho más veterano en A Raíña, con trabajadores con mucha antigüedad, alguna incluso con más de veinte años de vinculación laboral con la empresa.

CUATRO. Las trabajadoras con un contrato indefinido son cuatro y, según explicó este lunes Asun Castiñeira, de la federación de Servizos de la CIG, se enfrentan ahora a dos opciones. La primera sería aceptar el traslado al centro comercial coruñés, donde empezarían a trabajar en septiembre. La segunda es renunciar al contrato por un cambio sustancial de las condiciones de trabajo, ya que se no se les da la posibilidad de seguir ejerciendo en Lugo. Pull and Bear mantiene abierta una tienda en el centro comercial de As Termas, donde no cambia la situación de los trabajadores.

Por el momento, el personal se encuentra en una situación de licencia retribuida, en la que no tiene la obligación de acudir a su lugar de trabajo ya que este ya no se encuentra operativo, pero sigue percibiendo su salario.

El anuncio de que la tienda cerraba supuso un verdadero jarro de agua fría para el personal, que al contrario de lo que había ocurrido con la plantilla de Oysho que sí contemplaba esa posibilidad, no se esperaba esta medida. En la comunicación que se entregó a la plantilla se atribuía la decisión a una mera reorganización del trabajo, si bien de viva voz se achacó a que la afluencia de clientes había disminuido en los últimos meses.

El cierre del Pull and Bear por parte de Inditex se suma al de Oysho, de la misma cadena, que se produjo a principios de año

La tienda permaneció este lunes durante toda la mañana iluminada y con la plantilla en su interior, empaquetando ropa y haciendo cajas. Algunos de los trabajadores que no tenían turno de mañana sino que debían acudir a trabajar por la tarde fueron convocados por teléfono para echar una mano. De esa misma forma se les comunicó la nueva situación en la que se encontraba la tienda.

El comercio recibió también la visita de numerosos clientes, que se vieron sorprendidos por la verja bajada y el cartel que lucía en el frente del escaparate, en el que se comunicaban que, a partir de ahora, serían atendidos en la tienda del centro comercial de As Termas.

Algunas fuentes achacan la decisión de este cierre y del de Oysho que tuvo lugar a principios de año al interés de la empresa de deshacerse de los alquileres más céntricos y costosos, centrándose en su actividad en los centros comerciales, donde el coste de un local es mucho menor, y en la venta online, una parte del negocio en la que está haciendo grandes avances, ofreciendo incluso repartos dentro del mismo día en algunas ciudades.

Los locales vacíos propician la bajada de los alquileres hasta 5 euros el metro cuadrado
Muchos propietarios de locales en alquiler en el casco histórico se han visto obligados a hacer ajustes en los precios si querían que sus inmuebles tuvieran salida. El cierre de negocios ha propiciado que, en algunos casos, la bajada haya sido de hasta cinco euros por metro cuadrado.

"Depende mucho de las condiciones del local y también de su ubicación", explica Javier López Jato, delegado territorial de la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios en Galicia y gerente de Inmobiliaria Futura, que recuerda que se trata de un mercado en el que, efectivamente, se registran cierres, pero "también hay interés por abrir nuevos negocios y búsqueda de locales".

En algunos casos, para mejorar las posibilidades de alquiler los propietarios hacen divisiones para ofrecer algo más pequeño y más atractivo al tener un precio más competitivo. En otros, redondean el precio a la baja cuando lleva ya un tiempo en oferta y no es ocupado. López Jato recuerda que el centro sigue teniendo tirón para el comercio. Locales como el de Oysho, que se vació en A Raíña a principios de año, ya está ocupado. Igualmente, el de Amichi, comercio del que está previsto el cierre, también cuenta ya con nuevo arrendatario.

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