CC OO lleva ante Trabajo y la Xunta la situación de la escuela infantil Gregorio Sanz

El centro, donde hace unos días se produjo una situación de alerta por un conato de fuego, arrastra otro tipo de conflictos 

La escuela infantil Gregorio Sanz. PEPE TEJERO
photo_camera La escuela infantil Gregorio Sanz. PEPE TEJERO

CC OO considera insostenible la situación en la escuela infantil Gregorio Sanz, dependiente del Concello, y decidió denunciar los problemas del centro ante la Inspección de Trabajo y la Xunta.

El centro, donde hace unos días se produjo una situación de alerta por un conato de fuego, arrastra otro tipo de conflictos y el sindicato denunció este jueves el desprecio de la concejalía de Educación por los trabajadores, hasta el punto de que ni siquiera contesta a los escritos que le remiten, aseguró.

La central recordó esa situación reciente de alarma, vivida el pasado día 22, cuando hubo que desalojar la guardería por un cortocircuito, pero sostiene que los problemas en el centro vienen de mucho más atrás.

Así, el secretario comarcal de CC OO en Lugo, Manuel Quiñoá, recordó que el sindicato ya denunció en verano las elevadas temperaturas que se soportaban en el centro, que presta atención a niños de 0 a 3 años. Entre el 11 y el 17 de julio, rememoró, se llegaron a alcanzar temperaturas de 31 grados dentro de las aulas, lo que obligó al personal a hacer "prevención de urxencia" para evitar problemas de salud a los niños.

Una vez comprobado el problema, el gobierno comunicó verbalmente que la guardería cerraría en agosto y se harían obras de climatización, unos trabajos sobre los que la concejalía no informó al sindicato pese a la solicitud formal que hizo este. Pero es que, además, las obras no se hicieron, asegura Comisiones Obreras.

El resultado de que aquellas obras no se ejecutaran es que se ha pasado ahora al extremo contrario y ahora hay que estar dentro de la guardería con el abrigo puesto, según Quiñoá.

El representante de Comisiones Obreras se lamentó, a la vez, de que han sido infructuosos los intentos de contactar con el responsable municipal de educación, algo que asegura que ha sido imposible a pesar de que los problemas de climatización vienen de lejos y condicionan la actividad de la escuela infantil, dice.

Recordó, en ese sentido, que ya en 2016 hubo que llamar a los bomberos para que refrigerasen la guardería con mangueras y en 2017 el servicio de inspección de la Xunta hizo un requerimiento advirtiendo de que las temperaturas non eran las adecuadas para ese tipo de centro y exigía la adopción de medidas correctoras. Pese a ello, dice, sigue el abandono.

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