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La calle cubierta que Lugo quiere no acaba de cuajar en otras ciudades

Calle Pescadería de Vigo. EP
Calle Pescadería de Vigo. EP

Vigo lleva más de una década con una instalación similar a la que se pretende hacer en Quiroga Ballesteros que sigue dando problemas

El proyecto de cubierta en la calle Quiroga Ballesteros que el gobierno local está decidido a iniciar el año próximo como complemento a la peatonalización de la vía pretende ser innovador y se mira, según sus promotores, en históricas y visitadas construcciones como la Galería de Víctor Manuel II de Milán. Sin embargo, en España este tipo de calles no acaba de cuajar, por falta de presupuesto en unos casos o por las críticas ciudadanas en otros y parece que solo los casos de plazas cubiertas por edificaciones o lonas están teniendo éxito.

La experiencia de cubrir calles no es la mejor en una ciudad cercana como Vigo, donde ha habido y hay más proyectos, pero el único que fructificó hasta el momento es la de la calle Pescadería. La historia de cómo se acabó tapando esa calle se remonta a hace 13 años y está íntimamente relacionada con su actividad principal: es una zona de vinos, donde funcionan las terrazas todo el año y los clientes van a degustar ostras, hasta el punto de que aunque no sea su nombre oficial se conoce con la calle de las ostras.

La iniciativa surgió de los hosteleros, que aportaron parte del presupuesto, y fueron ellos quienes eligieron la solución definitiva de entre las dos que les propuso el Ayuntamiento, decantándose por una estructura fija en los laterales de la calle, con cristales bajo los que se instalan las terrazas y una zona abierta, de paso, en la parte central. En ese pasillo central la cubierta consistió en unas lonas tensas, a modo de velas. Aunque comerciantes y restauradores querían una estructura cerrada completamente, se optó por esta porque permitía garantizar el paso de los vehículos de emergencias.

El proyecto se acabó haciendo tarde y levantando mucha polvareda, sin que acabara de satisfacer por completo a nadie. Aunque la idea de cubrir una calle con tantas terrazas tuvo desde el principio mucha aceptación, lo cierto es que la estructura elegida fue considerada muy gruesa y aparatosa, contribuyendo a hacer la zona más sombría. Tampoco las velas gustaron y, pasado un solo año desde su instalación, fue necesario hacer ajustes porque en invierno se colaba el agua y en verano la ventilación era escasa. Recientemente fue necesario sustituir todas las velas por otras que evitaran la acumulación de agua y los malos olores.

También hubo para la calle Príncipe un proyecto ambicioso porque se aspiraba a contar con una cubierta que supusiera un reclamo turístico, pero no se llegó a hacer. Ahora, el actual gobierno municipal de Abel Caballero quiere instalar en Gran Vía un bulevar mecanizado y cubierto, donde gracias a rampas se puedan salvar en 3 minutos una distancia de 650 metros.

PROYECTOS FRACASADOS. En otras ciudades en cambio, las calles cubiertas quedaron en el papel o fueron denostadas por la contestación social, como ocurrió en A Coruña, donde no prosperó la idea de cubrir la comercial calle Real.

En Vitoria, en 2009 se abandonó el proyecto de cubrir una manzana de calles comerciales. La razón fue la falta de presupuesto en unos años en los que comenzaba a notarse la crisis, aunque también se tuvo en cuenta el rechazo de asociaciones y fuerzas políticas. Sin embargo, otra localidad vasca, el municipio vizcaíno de Iurreta, cuenta desde hace unos meses con una vía peatonal cubierta que destinó a espacio lúdico.

Las únicas calles cubiertas que triunfan son las que se sirven de lonas durante el verano para tapar el sol y que se pueden ver en muchas localidades de las provincias andaluzas o en el levante.

​La otra cara de la moneda son las estructuras fijas para tapar plazas, como la que preside desde 1931 la Plaza Cubierta de Pola de Siero, en la que se organizan mercados y actividades lúdicas. Muchas ciudades y villas han apostado por este tipo de diseños, de diferentes tamaños, que no afectan tanto al urbanismo de las calles, dado que no están pegadas a edificios.

La calle cubierta que Lugo quiere no acaba de cuajar en otras...
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