El voto exterior lucense: solo uno de cada veinte emigrantes cumple

Votan algo más de 3.000 lucenses en el extranjero de los casi 70.000 con derecho a sufragio. Buenos Aires y La Habana, los que más aportan, y Berlín arroja el mayor porcentaje, un 40%
Urna llena de votos. RAFA FARIÑA
photo_camera Urna llena de votos. RAFA FARIÑA

¿Qué empuja al único lucense residente en Nuakchot (Mauritania) a votar en las elecciones autonómicas? Pues o un sentimiento democrático muy profundo o que le cuadraba el consulado al lado de casa, porque incluso lo hizo en urna. El solitario lucense de Nuakchot, sin embargo, no es el ejemplo ideal del voto exterior, pues la realidad es que solo uno de cada veinte residentes en el extranjero ejercieron su derecho. De los 69.658 que pueden votar lo hicieron 2.055 por correo y 1.228 en las urnas dispuestas en los consulados.

Desde 2022 los emigrantes y sus hijos tienen estas dos opciones, por correo o en urna, después de recibir las papeletas en su domicilio. Antes, desde 2011 a 2022, el voto rogado (había que solicitarlo y la tramitación era engorrosa) desmoronó el índice de participación en el exterior. Precisamente lo contrario a lo que ocurría antes de 2011, cuando las papeletas se movían por sacas y llegaban a participar uno de cada cinco gallegos en la diáspora.

Hoy, con esa opción intermedia, el porcentaje en Galicia se sitúa un poco por encima del seis por ciento, es decir, casi dos puntos por encima del lucense. La lista de consulados dispersos por el mundo arroja datos curiosos como el de Nuakchot. Por ejemplo, que donde más electores hay es en Buenos Aires (28.782, de los que ejercieron su derecho 1.210) y La Habana (261 de 15.627), pero los más fieles son los berlineses, que llegaron al 40 por ciento de participación (26 de 65). Hay porcentajes mayores, pero con sumas mucho menos representativas, ya que por ejemplo en Sofía (Bulgaria) hay dos y vota uno, y en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), de nueve acudieron dos a la llamada de las urnas. En Luanda (Angola), de seis fueron dos, y además en persona al consulado, no por correo.

El voto exterior lucense. EP
El voto exterior lucense. EP

SIN INTERÉS. Esto contrasta con áreas donde el interés es nulo. En Asia, en los consulados de Cantón (2), Pekín (1), Hong Kong (1), Seul (1), Bangkok (3) o Hanoi (2). Es cierto que el censo es mínimo. No así en la capital hondureña, Tegucigalpa (191), San Francisco (53) o Quito (40), que también se quedaron a cero. La palma, no obstante, se la lleva Australia, repartida en tres consulados: Camberra (14), Melbourne (63) y Sidney (131). Nadie se personó.

Los lucenses en EE.UU. podían acudir a 8 consulados: Boston (31), Chicago (101), Houston (173), Los Ángeles (130), Miami (1.915), Nueva York (435), San Francisco (53) y Washington (98). Salvo en la capital californiana, en el resto los porcentajes apenas superan el uno por ciento y son paradigma de la dificultad que sigue existiendo, sobre todo para ir directamente a las urnas de sedes consulares.

Otro país que llama la atención, en este caso por el bajo censo de lucenses, es el vecino Portugal. En Lisboa hay solo 79 censados, de los que votaron 13, y en Oporto 56, con 6 electores que cumplieron con su deber. Parecido es el caso de Marruecos, que pese a su cercanía casi no tienen personas originarias de Lugo en su censo: entre Rabat, Nador, Tánger y Tetuán únicamente suman dos residentes ausentes, que además tampoco ejercieron su derecho. En 40 consulados no hay ni un representante de la provincia.

GALICIA. Un total de 29.300 gallegos residentes en el extranjero votaron, lo que supone un 6,15% de los 476.514 que forman parte del Cera. Estos sufragios, que no se conocerán hasta el día 26, no tendrán incidencia en la mayoría absoluta del PP. Tan solo en la provincia de Ourense los 'restos' del último escaño han terminado igualados, con un PSdeG que ha quedado a 112 votos de arrebatar un diputado a los populares.

En A Coruña, el último ha sido del BNG y está a una distancia acusada de 9.511 votos sobre el PSdeG. En Pontevedra, ha ido para el PP, que le quita también una distancia considerable al PSdeG para poder cambiarlo, de 6.450 sufragios. En lo tocante a Lugo, este diputado final elegido, del BNG, cuenta con una distancia algo menor, en este caso en torno a 3.000 votos respecto al PSdeG.

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