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Os Cachivaches se lleva el segundo premio del Concurso Galego de Tapas

Alejandro Méndez y Alejandro Ares posan con los cuencos de la tapa 'Oink'. SEBAS SENANDE
Alejandro Méndez y Alejandro Ares posan con los cuencos de la tapa 'Oink'. SEBAS SENANDE

Una hucha infantil en forma de cerdo es la base de Oink'►El pincho había ganado el certamen de tapas de Lugo

LUGO. Para destacar en el mundo competitivo de la tapa hay que ir más allá de una receta sabrosa. Es necesario que llame la atención del comensal y que todos sus ingredientes formen parte de una misma idea. El restaurante Os Cachivaches consiguió el segundo premio en el Concurso Galego de Tapas con un plato centrado en el cerdo, Oink.

No era un cochino cualquiera. La idea surgió cuando nació el hijo de Alejandro Méndez, gerente del restaurante lucense. «Le dieron una hucha en forma de cerdo», recuerda Méndez. Él y el cocinero Alejandro Ares comenzaron a darle vueltas al concepto del cerdo como la base de una tapa original, ya enfocada para concurso.

El primer paso fue crear un recipiente único que llamase la atención del jurado. Se comunicaron con una persona que ya les había hecho platos originales en el pasado. Utilizaron la hucha como base y se le metió un cuenco para emplearlo en el molde. El resultado fue un recipiente en forma de cerdo de color dorado.

Lo siguiente fue encontrar cosas con las que rellenar este cuenco. «Hicimos una oda al cerdo», comenta el gerente. Su primer estímulo fue rellenarlo con un caldo de jamón, luego se decidió emplear un elemento japonés como el ramén, por lo que se añadieron fideos. Este plato también necesita un huevo, por lo que se optó por uno de codorniz más apropiado para el tamaño.

El nacimiento del hijo de Méndez inspiró que se hiciese una tapa sobre el cerdo, pues le regalaron un hucha con esa forma

El creador del plato decidió añadirle un pendiente al cerdo, eso inspiró que la oreja formase parte también de la tapa. «Hicimos una oreja en tres cocciones», explica Méndez. Baja temperatura, plancha y frita. El gerente y el jefe de cocina no son muy admiradores de esta parte del cerdo, pero esta forma de prepararlo les encantó. Esta base sirvió para incluir todo tipo de elementos desde crema de calabaza, cebolleta y pimiento cherry. «El toque gallego era el aire de grelo», puntualiza Méndez.

La fase de experimentación también se benefició del apoyo de otras personas ajenas al restaurante que dieron recomendaciones. La tapa se presentó en septiembre al concurso de tapas de Lugo y se hizo con el primer puesto del jurado. El pasado martes participó en el campeonato gallego de tapas, en Santiago de Compostela, y se hizo con el segundo puesto.

Oink no volverá a servirse, ya que su elaboración exige más de 20 horas de trabajo y una atención especial. En estos momentos ya preparan la siguiente tapa para el concurso de septiembre.

Os Cachivaches se lleva el segundo premio del Concurso Galego de Tapas
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