Lugo celebra la Ofrenda al Santísimo en su 350º aniversario

El acto religioso y la posterior procesión por la ciudad congregaron a numerosos fieles y turistas en la catedral
Actos de la Ofrenda al Santísimo. XESÚS PONTE
photo_camera Actos de la Ofrenda al Santísimo. XESÚS PONTE
Ofrenda al Santísimo en la catedral de Lugo. XESÚS PONTE
Ofrenda al Santísimo en la catedral de Lugo. XESÚS PONTE

La Ofrenda del Antiguo Reino de Galicia al Santísimo Sacramento —una tradición que surgió a raíz de la primera aportación que realizaron las siete ciudades gallegas en 1669 para mantener el culto en la catedral— cumple 350 años sin perder ni un ápice de vistosidad. Los actos de la presente edición arrancaron el sábado con las Solemnes Vísperas, que congregaron en el templo a multitud de fieles y turistas. En esta ocasión, protagonizó el acto el alcalde de Santiago de Compostela, José Sánchez Bugallo, quien acudió a la catedral acompañado por la corporación municipal de Lugo y el cabildo catedralicio.

Los actos continuaron este domingo con una eucaristía, a las doce de la mañana, presidida por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, que recibió la ofrenda de manos del regidor compostelano. Tras el acto religioso, una asociación de fieles de la parroquia lucense de Meira realizó una alfombra floral en la Praza de Santa María.

Actos de la Ofrenda al Santísimo. XESÚS PONTE
Actos de la Ofrenda al Santísimo. XESÚS PONTE

Además, el grupo de música tradicional Os Xílgaros de Lugo ofreció un amplio repertorio de danzas procesionales, antes de la celebración y durante la posterior procesión por la ciudad.

Sánchez Bugallo fue el delegado oferente

El alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, ejerció esta mañana en la catedral de Lugo de delegado oferente y demandó durante su intervención la unión de todos para afrontar las dificultades.

El regidor destacó la importancia del evento, que "simboliza la unión de las siete ciudades del Antiguo Reino de Galicia ante la adversidad". "Encarna –dijo– un sentimiento de comunidad y devoción a la Eucaristía en un momento en el que esta excelsa basílica catedral de Santa María que nos acoge atravesaba dificultades económicas. Sentimiento de unión para la superación de las trabas en el camino que hoy en día debe ser invocado con renovada fuerza", afirmó.

El alcalde de Santiago se refirió en su discurso a los "tiempos complejos" actuales: "a una larga y virulenta pandemia, que acabó con la vida de tantos ciudadanos a lo largo del planeta, se suma una guerra cuyas consecuencias más inmediatas ya estamos sufriendo".

Además de mostrar "nuestro aliento" para todos los que sufren, en particular para los que están viviendo el conflicto armado de Ucrania "en primera línea", Sánchez Bugallo hizo un llamamiento para no dejar a nadie atrás. "Como servidores públicos, tenemos que redoblar esfuerzos para poder salir fortalecidos de esta crisis", señaló.

También aludió Sánchez Bugallo a otros efectos negativos "más difíciles de detectar, pero igualmente graves: las incertidumbres, las restricciones, las pérdidas..., sostenidas durante tanto tiempo que están dejando una honda huella psicológica. Debemos estar muy atentos y destinar los recursos necesarios para hacerle frente", dijo.

Igualmente, recordó durante el voto "otros problemas que, si bien parece que pasaron a un segundo plano, tienen que seguir preocupándonos y ocupándonos", como la violencia machista, el desempleo, la necesidad de garantizar un futuro para la juventud, o la lucha contra la pérdida de la biodiversidad.