El área de Lugo deriva los abortos quirúrgicos a una clínica privada de Vigo

Solía enviar a las mujeres que querían interrumpir un embarazo entre 8 y 14 semanas a un centro de A Coruña pero ya no tiene concierto con el Sergas 
Entrada de urgencias del Hula. EP
photo_camera Entrada de urgencias del Hula. EP

Las lucenses que deciden interrumpir voluntariamente su embarazo y deben recibir un aborto quirúrgico son derivadas ahora a una clínica privada de Vigo. En ese caso se encuentran o bien aquellas que eligen ese aborto instrumental o bien las que se encuentran entre la semana 8 y 14 de gestación, que necesariamente deben optar por él porque ya están fuera de plazo para que se les prescriba el farmacológico.

Hasta hace poco todas las lucenses que abortaban entre las 8 y 14 semanas eran derivadas a un centro de A Coruña, pero ese ha dejado de tener concierto con el Sergas, motivo por el que ahora la clínica de referencia es la de Vigo.

El contrato quedó desierto

El Sergas licitó en octubre del año pasado el contrato para enviar interrupciones voluntarias de embarazo a la privada, alegando que no disponía ni de medios humanos ni materiales para asumirlos, por 1,7 millones de euros para tres ejercicios.

Calculaba 805 procedimientos al año, de los que 120 corresponderían a pacientes del área de Lugo, todos ellos quirúrgicos, ya que el farmacológico ya se está prescribiendo en los tres centros de orientación familiar de la provincia.

Sin embargo, ninguna empresa se presentó a esa licitación, tampoco las dos que hasta entonces habían tenido un acuerdo con el sistema público. Clínica Arce, en A Coruña asumía los de esa provincia y la de Lugo y Clínica Castrelos, en Vigo, los de Pontevedra y Ourense. El contrato quedó desierto, pero Castrelos sigue haciendo procedimientos para el Sergas.

Realización en la sanidad pública

El área de Vigo fue la primera en empezar a realizar en la pública todas las interrupciones voluntarias del embarazo, también las de 8 a 14 semanas de gestación. Ahora también la de A Coruña las realiza, salvo las de a partir de 22 semanas, en los casos de situación de peligro de su vida o de grave malformación fetal, que se centralizan para toda Galicia en los hospitales de Vigo u Ourense.

Lugo no ha asumido hasta ahora los instrumentales, que suponen una pequeña parte del conjunto de las interrupciones que se declaran cada año. En 2022, último año del que el Ministerio de Sanidad ha publicado datos, fueron 89 de 441.

El área sanitaria insistió este viernes en que da cobertura a "todas las prestaciones que hay en el Sistema Nacional de Salud y para ello usamos todos los recursos y dispositivos asistenciales a nuestro alcance, insistimos, para garantizar las mismas prestaciones". Recordó que "dentro de estas prestaciones está el derecho al aborto en los supuestos contemplados en la legislación vigente, al que damos respuesta a través de los centros legalizados y que la Consellería de Sanidade tiene concertados para este fin".