Limpiezas Ramos Lourés: "Aquí la extranjera es la jefa"

La firma de reformas y limpiezas emplea a más de 30 personas, en su inmensa mayoría de otras nacionalidades
Seis de los trabajadores de la brigada de pintura y limpieza en vertical de Ramos Lourés. CARLOS CASTRO
photo_camera Seis de los trabajadores de la brigada de pintura y limpieza en vertical de Ramos Lourés. CARLOS CASTRO

"En este grupo la extranjera es la jefa". La jefa es Carmen Lourés, y quien habla es Hector Fabio Mesa, encargado de la empresa Ramos Lourés de desatascos, reformas y limpiezas. Entre todas las secciones, emplea a más de treinta personas, casi en su totalidad extranjeras.

"Entró un español hace dos meses", comenta, Carmen, "al mes cogió la baja y ahora me acaba de comunicar que se va". Por el contrario, "la mayoría de los extranjeros que están aquí son grandes trabajadores, estoy encantada con todos ellos. Y por eso cobran buenos salarios, porque a la gente que es buena hay que cuidarla".

Este del salario es un aspecto que confirman los miembros de grupo de reformas y limpieza vertical, diez hombre de todas las edades, la mayoría de Colombia, dos de Bolivia y uno de República Dominicana, todos ellos con muchos años de estancia en Lugo, alguno más de dos décadas.

Unos se decantaron por este sector "porque en su momento era lo que había", aunque otros ya tenían experiencia: "Yo trabajaba en carpintería metálica", recuerda uno de ellos, "y con la crisis de la construcción lo tuve que dejar e irme a la hostelería. Luego apareció esto".

Todos aseguran que, según su experiencia, si falta de mano de obra en el sector en Lugo no es porque haya malos salarios, porque "quien tiene ganas de trabajar, trabaja". Sí consideran que puede influir más las condiciones laborales, como los horarios o la prolongación de jornada, que no en todas las empresas se pagan.

Pero, en cualquier caso, todos aseguran que venir a trabajar en la construcción en sus condiciones en Lugo sería algo que recomendarían sin problema a sus familiares o amigos si necesitaran salir del país.

Este grupo, además, realiza trabajos de limpieza y de pintura de fachadas en vertical, además de en andamio, por lo que su formación es muy alta. Una formación, indican, de la que se ha encargado la propia empresa, porque la mayoría llegó a ella sin esos conocimientos y experiencia y se trata de trabajos que precisan mucha seguridad.

Pero, en cualquier caso, si un lucense quisiera que esta brigada de trabajadores le pintara la fachada o su casa recién rehabilitada, tendría que esperar un mínimo de tres meses o tres meses y medio. Y eso contando con que no llueva muchos días, porque quedan muchos encargos pendientes que no se pudieron hacer por la lluvia y que hay meter en previsión en cuanto sale el sol.

Además, en Ramos Lourés tienen prioridad las contratas que llevan, ya que se encargan del mantenimiento y limpieza, tanto interior como vertical, de numerosas empresas y edificios públicos. Sobra trabajo.