Adolescentes que quieren ciencia

Casi 100 alumnos de Eso, Bachillerato y FP participarán en la décima edición de Xuvenciencia ► Los 16 proyectos que ofrece tratan sobre investigaciones reales que se efectúan en el campus
Acto inaugural de Xuvenciencia con alumnos y representantes de la USC, Concello, Xunta y Diputación. S. SENANDE
photo_camera Acto inaugural de Xuvenciencia con alumnos y representantes de la USC, Concello, Xunta y Diputación. S. SENANDE

Con el fin del curso y la llegada de la época estival muchos jóvenes dan por finiquitada la formación académica del presente año escolar, pero no siempre es así. Para los 96 estudiantes de Eso, Bachillerato y Formación Profesional que participan desde este lunes en el X Campus de Xuvenciencia esto no acaba más que de empezar. Los estudiantes podrán, durante seis días, sumergirse de primera mano en los distintos proyectos de investigación que actualmente se llevan a cabo en los distintos departamentos de las facultades que tiene la Universidad de Santiago en Lugo.

Es el caso de Lía Zuheros, una alumna de 1º de bachillerato, que por segundo año consecutivo se trasladó desde Terrassa (Barcelona) para poder asistir a un campus que considera "único" porque "me permite investigar y hacer divulgación científica", actividades que, asegura, disfruta y que no puede realizar en el día a día del instituto en el que estudia. Esta joven catalana conoció Xuvenciencia gracias a su madre, que fue quien le propuso acudir.

En la pasada edición, ella escogió el proyecto Taller de periodismo, que mezcla desde lo más científico hasta lo propiamente humanístico, ya que se centra en desarrollar la labor de reportero siguiendo la actividad de los otros quince proyectos. "Entrevistamos al resto de compañeros y redactamos informaciones sobre lo que hacía cada equipo. Después, lo plasmamos en un magacín en línea que básicamente resume todo lo hecho durante el campus por unos y otros", explica. Este año ha decidido cambiar de tercio y ha optado por escoger el proyecto "Hacer ciencia con las letras" que consiste, principalmente, en trabajar con documentos antiguos de la hemeroteca histórica lucense.

Por su parte, las mellizas María y Sara Robles, de 15 años, decidieron apuntarse al campamento, tras la propuesta de su padre, y porque en el instituto lo que siempre despertó más interés en ambas fue la biología, además del hecho de que sienten un profundo aprecio por los animales. Sara escogió formar parte del proyecto sobre fotosíntesis artificial y María prefirió el que se centra en el estudio de patógenos en animales. Las ferrolanas coinciden en que «el ambiente es muy bueno" y "la gente es muy maja", algo que sin duda no hará más que convertir esta experiencia en algo inolvidable del verano.

YINCANA INAUGURAL. La décima edición de Xuvenciencia dio el pistoletazo de salida con una yincana inaugural en el que los distintos alumnos compitieron por conseguir la mayor puntuación en el conjunto de pruebas a superar. Esta prueba inicial permitió que conocieran el entorno y las instalaciones de la que será su casa durante seis días, el Campus Terra, mientras que se conocen entre ellos. Le siguió una entrega de premios en la que participaron la concejala Ana González Abelleira, en representación del Concello; el delegado de la Xunta, Javier Arias, y Pablo Rivera, en representación de la Diputación. Las autoridades hicieron entrega de un altavoz para premiar a aquellos equipos e integrantes de los mismos que mejor se desempeñaron.

El programa del campamento lo completa una serie de visitas a empresas tecnológicas punteras en la provincia como la eólica Norvento o la láctea Larsa, así como a las instalaciones del Centro de Investigación Aeroportada de Rozas o el Hospital Universitario Lucus Augusti, entre otros.

Pero no todo es investigar y estudiar, el itinerario de Xuvenciencia incluye también numerosas actividades lúdicas que van desde las lenguas extranjeras y la danza hasta el teatro gracias a la colaboración interna de los distintos servicios de producción cultural que promueven desde la Vicerreitoría de Igualdade, Cultura e Servizos.

de alumno a monitor. Un dato curioso es la cantidad de jóvenes que repiten la experiencia, de los 96 estudiantes en torno a 20 ya habían estado en años anteriores. Además, la gran mayoría de los monitores del campus fueron en su momento xuvencientíficos. Diego Pérez Arias, de 20 años y estudiante del grado Educación Primaria, estuvo durante tres ediciones consecutivas, hace ya seis años. Asegura que a él le permitió «conocer el funcionamiento de la universidad por dentro", algo de lo que afirma "hay un desconocimiento absoluto entre el alumnado de secundaria y bachillerato".

Por otro lado, Diego detalla que, en su caso, participar tres veranos en el campamento que organiza el Campus Terra le ayudó a ser consciente de la calidad educativa que ofrece el campus lucense en sus titulaciones, su buen funcionamiento y entender "que no es necesario irse lejos, a otras ciudades y universidades, para recibir una buena formación universitaria". Todo ello, le llevó a decidirse para ser ahora monitor y así "poder vivirlo desde la otra perspectiva y ayudar a que salga adelante" a la vez que acumula experiencias con estudiantes que seguramente le resultarán muy útiles para su futuro laboral.