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"Llevo un año sin ver a mi hijo y quiero que le quiten la orden de alejamiento"

Coche de la policía local. JOSÉ Mª ÁLVEZ
Coche de la policía local. JOSÉ Mª ÁLVEZ

Una madre lucense que denunció a su hijo tras una agresión insiste en que fue un hecho aislado por su adicción al alcohol y pide a la jueza que ponga punto final a un distanciamiento traumático

La orden de alejamiento le fue impuesta al hijo, pero el verdadero castigo recayó en la madre, que lleva más de un año sin poder ver al chico porque en un momento dado llamó a la Policía después de que el joven le propinara una bofetada en el transcurso de una discusión "aislada". El chico fue detenido tras el incidente y le prohibieron acercarse o comunicarse con la víctima, por lo que tuvo que abandonar el domicilio familiar y su progenitora ya no volvió a verlo.

La mujer pidió este martes ante la jueza del Penal número 2 de Lugo que alguien ponga punto y final a un distanciamiento obligado y a todas luces traumático. "Llevo más de un año sin poder ver a mi hijo y quiero que le quiten la orden de alejamiento", dijo.

El incidente que llevó a esta situación se produjo sobre las once de la noche del 17 de marzo de 2017, cuando el chico discutió con su madre en el domicilio que compartían. El fiscal mantiene que el acusado la insultó y se fue poniendo cada vez más violento, hasta llegar a propinarle una bofetada. Según la versión del ministerio público, el joven también cogió un cuchillo y la amenazó, por lo que fue acusado de un delito de maltrato y otro delito leve de amenazas.

Estaba muy nervioso, temblando, y casi no era capaz de marcar el número en el móvil para llamarla. Se veía claramente que había bebido mucho y no estaba bien

En su declaración ante la jueza, el joven explicó que estaba pasando por un momento personal muy complicado y acabó siendo adicto al alcohol y a las drogas. "Ese día había ingerido bastante alcohol y tengo los recuerdos muy borrosos. Sé que discutimos y forcejeamos, pero no insulté a mi madre ni la amenacé con un cuchillo".

La progenitora contó la misma versión que su hijo. "Nunca antes habíamos tenido problemas, pero ese día había bebido mucho y no era dueño de sus actos. Forcejeamos, pero en ningún momento me amenazó", dijo. La mujer insistió en que fue un hecho aislado y lo achacó únicamente a sus problemas de alcoholismo.

TESTIGOS. En el transcurso de la vista oral también prestaron declaración dos vecinos de la familia. El matrimonio contó que ese día el chico llegó a casa y no tenía llaves, por lo que esperó en su vivienda hasta que llegó su progenitora. "Estaba muy nervioso, temblando, y casi no era capaz de marcar el número en el móvil para llamarla. Se veía claramente que había bebido mucho y no estaba bien", explicaron.

Tal y como explicaron los testigos, poco después de que llegara la mujer empezaron a escuchar gritos, por lo que acudieron al domicilio y vieron al chico "muy alterado". Tanto el hombre como la mujer señalaron que el joven agarró a su madre en varias ocasiones, llegando a propinarle una bofetada. Sin embargo, ninguno de los dos observó en ningún momento que el joven empuñara un cuchillo hacia su madre.

"Siempre fue un chico bueno y muy educado. Alguna vez lo vimos bastante bebido y lo ayudamos, y siempre tuvo palabras de agradecimiento. Ese día estaba exaltado y fuera de sí. Yo no lo reconocía", explicó la vecina.

Estoy presente en las charlas que tiene con los psicólogos y médicos y también controlo los medicamentos que toma. Ahora tenemos una relación totalmente normal entre padre e hijo

Poco después de este altercado, el joven asumió que estaba tocando fondo y le pidió ayuda a su progenitor. "hablé con mi padre y me puse en manos de profesionales. Ahora sigo un tratamiento y ya no bebo nada", dijo.

El padre del acusado confirmó que actualmente acompaña a su hijo a todas las reuniones de Cruz Roja y supervisa el tratamiento que sigue. "Estoy presente en las charlas que tiene con los psicólogos y médicos y también controlo los medicamentos que toma. Ahora tenemos una relación totalmente normal entre padre e hijo". Su madre, sin embargo, no puede ayudar al joven porque la orden de alejamiento continúa en vigor.

PENAS. Por este altercado, el ministerio fiscal solicitaba inicialmente una condena de año y medio de prisión. Sin embargo, tras escuchar todos los testimonios, reconoció la atenuante de embriaguez y rebajó su petición a once meses de cárcel. Además, retiró la petición de indemnización para la madre, ya que la mujer renunció a ella.

La letrada de la defensa, sin embargo, considera que se tiene que aplicar la eximente completa de embriaguez y pidió la absolución del chico. "En este caso, cualquier otra resolución no va a beneficiar a nadie, sino todo lo contrario", concluyó.

El joven: "Quiero agradecer a mi padre todo lo que me ayuda"

El acusado quiso utilizar este martes su derecho a la última palabra para agradecer la inestimable ayuda que le está prestando su familia desde hace meses. "Quiero darle las gracias a mi padre por todo lo que me está ayudando para que pueda recuperarme de mi problema y reinsertarme laboralmente".

Tratamiento
El joven explicó también que, aunque no puede hablar con su madre ni comunicarse con ella por ningún medio, el resto de su familia le explica a menudo como se encuentra. "Estoy intentando hacer las cosas bien para que mi padre esté orgulloso. Y sé que mi madre también se siente orgullosa de todos los progresos que voy logrando", recalcó. El chico sigue un tratamiento en Cruz Roja y asegura que ya no prueba el alcohol. "Todos los análisis que me van haciendo dan negativo y estoy mucho mejor", dijo. Además, actualmente realiza un curso del Inem.

Pidió disculpas
El acusado también se mostró arrepentido del incidente que protagonizó con su madre. "Fue una verdadera pena lo que ocurrió aquel día", lamentó.

"Llevo un año sin ver a mi hijo y quiero que le quiten la orden de...