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''A xuventude de antes era moito máis alegre''

Antonio y Áurea, en su casa de Castelo (Foto: José Mª Álvez)
Antonio y Áurea, en su casa de Castelo (Foto: José Mª Álvez)

ENAMORADOS como en el primer baile en la fiesta de San Antonio, en Lago, continúan Áurea y Antonio, de 87 y 86 años, respectivamente, que llevan casados la friolera de 67, «e catro máis de mozos», un récord que les lleva a ser una de las parejas con más años de vida en común de toda A Mariña.

«Non sei como aguantamos tanto», dice ella, una mujer inquieta y temperamental que ha encontrado en su marido a la persona sosegada que hace que la unión sea perfecta. «Se fose por min habíame casar antes», dice Antonio, convencido de que aquella joven a la que «xa tiña botado o ollo» era su perfecta media naranja. No se equivocó.

Entre risas, rememoran su vida en su casa de Castelo, la parroquia cervense en la que nació el hombre y en la que residen desde que se casaron, aunque ella es de Bidueiros. Los dos aplauden los cambios que los años han traído aunque añoran la diversión de la juventud de antes. «Agora cada un vai ao seu, pero antes era outra cousa. As mozas iamos xuntas ás festas e volviamos xuntas, con ou sen mozos», cuenta Áurea, mientras Antonio recuerda que los vecinos se ayudaban mucho «e había outro respecto, calquera contaba un chiste diante dun pai ou dun avó!», exclama con ironía.

Los dos mantienen un estado de salud excelente, aunque a Áurea le han quitado algún alimento y Antonio ha tenido que retirar el dulce de su dieta. «Gústame, pero limítome porque non me fai ben», asegura con esa misma tranquilidad que le hizo dejar el tabaco, después de años fumando dos cajetillas de Ducados. «Non hai vicio que non poida deixar a persoa se ten algo de coñecemento», avisa.

Ellos a lo único que no dicen que no es a una partida de cartas, aunque nunca de pareja, «porque ela é moi tramposa», y siguen usando la moto para desplazarse. Cada noche, después de cenar, van en ella hasta casa de una vecina, donde a duras penas Antonio consigue que le dejen oír «o parte».

''A xuventude de antes era moito máis alegre''
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