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Una fuga de gas pone en evidencia el mal estado del antiguo Hotel Miño

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 Una fuga de gas en el edificio de la residencia Miño, propiedad de la Diputación Provincial desde 1984, provocó que una dotación de bomberos tuviera que intervenir en el lugar el domingo por la tarde para cerrar la llave de paso y evitar que se produjeran problemas mayores. Este suceso evidencia el lamentable estado en el que se encuentran las instalaciones, en las que se produjeron varios incendios en los últimos meses.

El tanque que albergaba el gas estaba vacío, según comunicaron fuentes de la Diputación. «Desde que la residencia dejó de funcionar el tanque no contenía gas alguno», explicaron.

 

Según las primeras investigaciones, el gas que se emanó pudo proceder de la tubería que comunica el tanque con el edificio. «Puede que lo que causara el olor fueran algunos restos que quedaron en las tuberías, pero es seguro que el tanque estaba vacío», indicaron desde el organismo provincial.

 

En caso de confirmarse esta hipótesis, el escape pudo producirse como consecuencia de la rotura de la tubería del gas, lo que facilitó su salida al exterior.

 

Varios técnicos de la Diputación se desplazaron ayer hasta la residencia Miño para comprobar el estado en el que se encuentra la instalación y retirar, en caso de que fuera necesario, el gas restante. Los técnicos comprobaron que la llave estaba de paso estaba cerrada y que el riesgo de que se pudiera emanar más gas al exterior había desaparecido.

 

Problema puntual

Los problemas e incidencias desagradables son la tónica habitual de la residencia Miño, pese a que la Diputación contrató a una empresa para que realice su mantenimiento.

 

Fuentes del organismo provincial calificaron la fuga de gas como «un problema puntual» y descartaron la posibilidad de que las instalaciones se encuentren «mal atendidas». «La Diputación paga a una empresa para que realice el mantenimiento de la residencia Miño, por lo que no existe la posibilidad de que el lugar se encuentre en estado de abandono. Se trata de un problema puntual ya subsanado», comunicaron.

 

Para evitar que se repitan problemas similares, la Diputación y Repsol, empresa que suministraba el gas a la residencia Miño, ya piensan en la retirada definitiva del tanque.

 

Los vecinos de la zona denunciaron hace meses la existencia de grupos de jóvenes que se colaban en las instalaciones y realizaban actos vandálicos en las mismas, por lo que la Diputación valló el recinto en junio, para tratar de evitar la presencia de intrusos.

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