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Una familia de O Carqueixo renunció al realojo en un piso del Concello

Una de las familias beneficiadas por el plan de erradicación del chabolismo en O Carqueixo renunció a uno de los 15 pisos adquiridos conjuntamente por el Concello y la Xunta para destinarlos al realojo de residentes en el poblado de Nazaret. La concejala de bienestar social e igualdad, Carmen Basadre, dijo no conocer las razones de la negativa de esta familia a trasladarse a una vivenda en la ciudad, a la que accederían en un régimen de alquiler ventajoso durante cinco años, con opción de compra. «Só sabemos que preferiron quedar no Carqueixo», comentó la concejala, quien recordó que además quedan quince casas más habitadas en el poblado, la mayoría sin las mínimas condiciones de salubridad.

Basadre apostó en todo caso por seguir firmando convenios con otras administraciones para continuar con la erradicación del chabolismo en este poblado mediante la adquisición de nuevos pisos en la ciudad o facilitando a estas familias el acceso a las viviendas sociales que hay ahora en construcción en Lugo o a las que hay inscritas en la Bolsa de Aluguer.

La concejala de bienestar social también explicó que era intención del gobierno local dedicar la vivienda que rechazó la familia de O Carqueixo a piso de acogida para casos de emergencia social, aunque finalmente la Xunta, que subvenciona la mayor parte de estos pisos, se negó a aceptar el cambio. Por este motivo, Basadre indicó que ayer fue convocada una junta de gobierno local extraordinaria en la que se acordó presentar un recurso administrativo contra esta decisión del Ejecutivo gallego.

«A resposta do IGVS -indicó Carmen Basadre- foi que non procedía o cambio de uso». Sin embargo, la concejala defendió el recurso porque , según argumentó, «consideramos que é moi importante contar nestes tempos dunha vivenda que xa está dispoñible para ser utilizada en ámbitos de emerxencia social».

La responsable de bienestar social recordó que el Ayuntamiento adquirió estas quince viviendas en diferentes zonas de la ciudad tras la firma de un convenio con la Xunta para la erradicación del chabolismo, El presupuesto de la adjudicación fue de 1.700.000 euros, el 65% aportado por la Xunta y el 35% restante por el Ayuntamiento.

La mayoría de las familias que se hicieron con estas viviendas habían sido adjudicatarias de casas sociales del IGVS en los barrios A Ponte y Abella, aunque las protestas vecinales para evitar la concentración de familias llegadas de O Carqueixo en estos barrios, paralizó el proceso, por lo que finalmente se optó por facilitarles pisos en diferentes zonas de la ciudad.

A Ponte

El resto de adjudicatarios de las viviendas sociales de A Ponte siguen además esperando la entrega de llaves, una circunstacia que la concejala de bienestar social también comentó, alegando que el retraso se debe a unas deficiencias de obra que deben ser subsanadas por la constructora contratada por la Xunta.

Basadre explicó que el Consello de Servizos Sociais trasladó al IGVS el pasado 3 de enero un acuerdo en el que se solicitaba una aclaración sobre la situación del estas viviendas sociales. «Na súa resposta, admitiu que o Concello fíxolle ata seis requerimentos para que arranxase os problemas de construcción», dijo.

La edil explicó que las deficiencias se centran en la seguridad del talud posterior del edificio, en el que se deberán hacer drenajes, retirar la maleza y protegerlo con una malla de acero.

Una familia de O Carqueixo renunció al realojo en un piso del Concello
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