Lunes. 19.11.2018 |
El tiempo
Lunes. 19.11.2018
El tiempo

Pedro Duque: ''Nuestro satélite tiene muchísimas posibilidades y muy novedosas''

Viajó al espacio dos veces, pero es un hombre con los pies en la tierra. Cercano y afable, Pedro Duque, el primer astronauta español, recaló este martes en Lugo para presentar el proyecto de la empresa que dirige, Demos Imaging, que gestiona el primer satélite privado español. Lo presentó en el marco del ForestSat, el congreso sobre sistemas de teledetección aplicados a la gestión forestal que se desarrolla en el campus. Ante expertos de todo el mundo, Duque habló del desarrollo y utilidades del satélite Deimos I, gestionado por la empresa Demos Imaging, que él preside, orientado al sector forestal, medioambiental y agrícola.

¿Cómo surge este proyecto?

Es un satélite operado por una empresa, igual que Hispasat tiene sus satélites, que son de comunicaciones. Cuando empieza a haber un negocio más o menos regular de proporcionar imágenes, las empresas también piensan que en vez de comprar las imágenes a los americanos comprar su satélite le saldría mejor.

¿Está ya a pleno rendimiento?

Sí. Lleva un año y un mes. Los primeros cuatro meses han sido de aprendizaje, pero ahora funciona de manera operativa y regular; sacamos entre 1 y 2 millones de kilómetros cuadrados de imagen al día, que es como entre dos y cuatro veces la Península Ibérica al día. Cada punto tiene 20 metros y es lo que hace falta para ver el bosque y no ver el árbol. Creemos que para el sector forestal puede ser importantísimo. Los satélites antiguos cubrían unas tiras estrechitas, de 60 kilómetros, y el nuestro hace tiras de 660 kilómetros. Eso hace que tenga muchísimas posibilidades novedosas.

¿Que fin tienen los datos?

Se utilizan para investigación, pero también para hacer inventarios reales por parte de las administraciones: de regadío de una cuenca, inventarios de tipos de cultivos de todo un país; para la agricultura de precisión...

Y los potenciales clientes están en todo el planeta...

Sí. Tenemos nuestra sede en Valladolid con una antena y tenemos otra antena adicional cerca del Polo Norte.

¿Esta ha sido su manera de reciclarse después de haber sido astronauta?

Es una manera de seguir dedicándome al espacio, adquirir experiencia en gestión de proyectos complejos, de personal; cosas que uno intenta hacer cuando cumple unas ciertas edades en todas las profesiones. No quiere decir que no vaya a dedicarme a vuelos tripulados; eso depende de la Agencia Europea del Espacio, como quiera resolver este periodo de excedencia que tengo, que acaba el año que viene.

¿Podría volver al espacio?

Por poder, sí podría. Depende de si a la agencia le interesa.

¿Y querría?

Dependerá de cuál sea la propuesta. Si me va a hacer esperar mucho tiempo y luego hacer un vuelo parecido a lo que hice anteriormente será menos interesante que algo nuevo en el que adquiera nuevos conocimientos que se puedan pasar a las generaciones futuras; eso sería más interesante.

¿Supone además un desgaste físico importante?

No, supone un desgaste sobre todo de tiempo personal, una serie de años de preparación. Al principio dices que sí a todo porque todo parece interesantísimo, pero luego cuando has hecho un par de vuelos, al tercero ya eres un poco más selectivo.

¿Se siente afortunado por lo que ha vivido y visto?

Al final lo que tenemos son las experiencias, lo que hemos visto, con quien hemos hablado. En ese sentido, es un auténtico privilegio haber tenido esa experiencia y haber estado tantos años con la gente más inteligente de la ingeniería aeroespecial del mundo.

¿Es abrumador?

No, abruma un poco más a veces un fortísimo interés mediático, no estos privilegios.

Pedro Duque: ''Nuestro satélite tiene muchísimas posibilidades y...
Comentarios