La operación policial PPK está vinculada con la Ratatouille

El lucense que presuntamente encabezaba la red internacional que proveía de pistolas y revólveres a narcos pontevedreses mantuvo negocios ilícitos con el supuesto traficante de armas que fue detenido hace un año y medio en el marco de la llamada operación Ratatouille. Así lo confirmaron ayer fuentes de la investigación.

Ratatouille comenzó siendo una redada contra el tráfico de drogas, debido a que los agentes detectaron una frenética actividad de venta de estupefacientes en un piso de las inmediaciones de la Fonte do Rei de la capital lucense. Se decomisó un kilo de cocaína y hubo ocho detenidos, entre ellos el cabecilla de la banda, ‘el Rati’, un recluso de la prisión de Bonxe en régimen abierto, que dio nombre a la operación.

Las pesquisas derivaron en la segunda fase hacia el tráfico de armas. En febrero de 2009 fue arrestado un vecino de Cospeito, M.F.R., de 50 años de edad. En un registro efectuado en su domicilio los agentes de la Guardia Civil hallaron cinco pistolas, una de ellas de 9 mm parabellum, como las que utilizan las fuerzas de seguridad del Estado; dos revólveres y una escopeta de caza, así como 902 cartuchos de diferentes calibres.

Ambos casos también tienen en común que están siendo instruidos por la titular del juzgado número uno de Lugo, Pilar de Lara, que también dirige la macrooperación Carioca contra la prostitución ilegal en clubes de alterne lucenses.

M.F.R. tuvo negocios en común con J.R.C., de 55 años, cerebro de la banda internacional desmantelada en la operación PPK, que toma el nombre de la pistola del cinematográfico James Bond. Ambos presuntamente pudieron poner en circulación en el mercado negro armas de uso policial y militar, de gran calibre.

PROCEDENCIA

Estas pistolas y revólveres se pueden comprar inutilizados en armerías o particulares. Basta sólo con que el interesado presente el carné de identidad. No es precisa licencia de armas, ni certificado de penales. Lo que hacía la red era, tras su legal adquisición, cambiarle los cañones y los percutores para que volvieran a ser útiles.

Éstas son armas que ahora pueden ser todavía más cotizadas porque está previsto que en los próximos meses se reforme la legislación para que no resulte tan fácil adquirirlas.

El proveedor de los narcos pontevedreses fue detenido el pasado domingo en Meis (Pontevedra), junto a otro lucense. En su turismo intervinieron un fusil de asalto kalashnikov AK-47 y otro del ejército suizo. Después se realizaron registros en dos casas de campo, en las que se intervinieron 16 armas cortas, casi la mitad de ellas pistolas policiales; dos rifles de caza y más de medio millar de cartuchos.

La pista sobre las andanzas de esa banda internacional la encontró la Guardia Civil en agosto del año pasado cuando realizaba una investigación sobre tráfico de drogas.

El laboratorio de balística de la Guardia Civil será el destino del arsenal incautado en la operación PPK para que se pueda determinar tanto su origen, ya que la mayoría de las armas cortas tiene el número de serie borrado, como si pudieron ser utilizadas para la comisión de algún delito, incluso de sangre.

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