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La Guardia Civil mueve ficha

El teniente coronel Gonzalo Borrás Formoso, de 55 años de edad, asumirá el mando de la Comandancia de la Guardia Civil en Lugo la próxima semana, después de que su nombramiento fuese publicado el pasado 30 de septiembre en el Boletín Oficial de la Defensa (BOD).

El puesto estaba vacante desde el ascenso a coronel de José Herrera García Lora, en abril del presente año, y el nuevo jefe tendrá que incorporarse antes del 5 de noviembre. Aunque es coruñés de nacimiento, su vida profesional estuvo siempre muy vinculada a esta provincia, prácticamente desde el inicio de su carrera en el Cuerpo.

Desde la marcha de Herrera García Lora, a quien se le denegó la petición de continuar en el cuartel de Lugo en comisión de servicios hasta su jubilación, se hizo cargo del mando Miguel Ángel González Arias, otra de las personas que sonó con fuerza para dirigir la comandancia lucense. Precisamente, este guardia civil, de 46 años de edad y una importante hoja de servicios en la Benemérita, acaba de ser ascendido de comandante a teniente coronel con antigüedad del 1 de octubre, aunque su ascenso fue publicado el pasado día 21 de este mes en el Boletín Oficial del Ministerio de Defensa.

El ascenso de González Arias, que puede permanecer en comisión de servicios en la Comandancia de Lugo por un plazo máximo de un año, deja vacantes dos puestos de comandante en el acuartelamiento. Uno de ellos, será cubierto, casi con toda seguridad, a finales del mes de noviembre.

El comandante José Iglesias, al mando de la Agrupación de Tráfico de Lugo durante muchos años, con rango de capitán, podría regresar a la Comandancia lucense desde su actual destino, en la provincia de León, siempre que ningún otro compañero solicitase la plaza a la que puede optar, porque todavía no lleva dos años en su actual puesto.

Carrera
Con respecto a la carrera de quién se hará cargo del mando de la Comandancia lucense,  Borrás Formoso empezó como teniente en la Academia de la Guardia Civil de Úbeda, tras lo cual se hizo cargo de la línea de Xinzo de Limia (Ourense). Fue, a mediados de los años ochenta, cuando ejerció de capitán en el puesto de Ribadeo y poco después fue trasladado a Burela, con motivo de la inauguración de la sede del Instituto Armado en esa localidad mariñana.

Casado con una rabadense, en 1993 fue nombrado capitán del Subsector de Tráfico en Lugo, donde ejerció su actividad profesional hasta que en el año 1997 fue ascendido a comandante y trasladado a León.

En la provincia leonesa estuvo unos dos años, hasta que finalmente regresó la Subsector de Tráfico en la capital lucense, donde prestó servicio hasta 2007, cuando fue ascendido a teniente coronel y de nuevo trasladado a zona de A Coruña, donde comenzó a trabajar en la sección de Personal.

El pasado verano, Borrás Formoso fue designado para sustituir durante un mes al jefe de la Comandancia de Ourense, un gesto que fue interpretado por muchas personas dentro del seno de la Guardia Civil, como un paso previo para hacerse cargo del mando en Lugo. Fuera correcta esa interpretación o no, lo cierto es que el teniente coronel Borrás Formoso será el que finalmente asuma el mando de la Comandancia lucense.

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