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Juegos de guerra en la guardería

La escuela infantil de Paradai se ha convertido en un campo de batalla en el que sus trabajadoras dirimen asuntos personales, alineadas en dos bloques: en una trinchera, once empleadas, pertenecientes a los cuerpos de enseñanza y limpieza; en la otra, las tres componentes del batallón de cocina. Las cuatro restantes, en el bloque de no alineados. Y la gresca ya ha trascendido las fronteras del centro para extenderse hasta la Administración y la Justicia.

Las primeras escaramuzas, según pudo saber este diario, vienen de hace varios años, aunque el fuego de artillería comenzó hace unos tres meses. La plantilla de la guardería está compuesta por una profesora, nueve técnicas de jardín de infancia, cinco camareras-limpiadoras, una cocinera y dos ayudantes de cocina. Once de ellas presentaron ante la directora del centro, para que ésta lo tramitara ante la consellería correspondiente, una queja oficial en la que señalan que la relación «entre el personal de cocina y el resto de trabajadoras es a día de hoy insostenible dada la actitud de la cocinera y de las ayudantes de cocina», a las que acusan de «propiciar un ambiente de continua crispación con el resto de trabajadoras», que se sienten «acosadas».

Batallas

El escrito es un relatorio de las batallas más importantes que se han dado en este tiempo, la primera de ellas ya en 2007: según las denunciantes, una de las trabajadoras de cocina instigó a los padres de dos alumnas para que presentaran una denuncia por malos tratos contra una trabajadora, denuncia que al parecer quedó en nada. Desde entonces, el infierno: agresiones psicólogicas, insultos, desprecio y animadversión que revisten, a juicio de las firmantes del escrito, carácter de «manía persecutoria» por parte de las cocineras. Una escena describe incluso supuestas amenazas condimentadas con abundantes golpes sobre la mesa e insultos.

Pero como en la guerra todo vale, el batallón de cocina, siempre según el escrito de sus ‘compañeras’, decidió aplicar una táctica siempre eficaz: atacar los suministros del bando rival. Dado que la mayoría del personal come en el centro, la cocinera y sus dos ayudantes les preparan un menú «totalmente incomestible», entre otras cosas, alegan, porque lo dejan preparado ya a las 12.00 de la mañana pese que se come de 13.30 a 14.30 horas. Tampoco, detalla el escrito que ya obra en poder de la Xunta, respetan las dietas especiales que algunas tienen recomendadas por sus respectivos médicos.

Menús

Y ya, de paso, concluyen que «los menús que realizan para niños son completamente desacertados e inadecuados», porque utilizan como guarnición «patatas fritas tipo chips y se abusa de los congelados y productos precocinados, tanto por lo que se refiere a verduras como a productos tipo croquetas, empanadillas o varitas de pescado». Tampoco prevén en cocina, lamentan las denunciantes, los menús para niños con intolerancia a ciertos alimentos, que se limitan «a improvisar cada día».

La directora dio traslado en febrero de este año a la Consellería de Traballo e Benestar del escrito firmado por las once trabajadoras. Pero las tres aludidas no duraron en contraatacar en cuando tuvieron conocimiento del mismo: presentaron directamente ante el juzgado de primera instancia una demanda de conciliación contra sus ‘compañeras’. Aseguran que todo el contenido del documento es falso e infundado, «amparándose en el número de denunciantes, que mantendrían, cada una de ellas, la misma falsedad si fuesen llamadas a declarar ante la delegación provincial».

Por eso, reclaman que las otras reconozcan ante la Justicia que el contenido del escrito que han firmado «es incierto» y que concreten «cuáles han sido los actos que de forma genérica enumeran en su escrito y a qué trabajadora concreta han de ser imputados». De lo contrario, «se interpondrán las correspondientes acciones legales».

La jueza ha convocado a las 14 a un acto de conciliación que se celebrará el próximo 24 de junio a las 10.30. La población civil desconoce de momento si ese día podrá llevar a sus hijos a la guardería o si habrá que organizar una excursión infantil a los juzgados.

Los horarios laborales, otro motivo de disputa

Las once trabajadoras que firmaron el escrito de acusación que se presentó ante la Xunta y que ha dado lugar a la apertura de un procedimiento judicial detallan además varios aspectos con relación al horario de las tres empleadas de la cocina, supuestamente para demostrar que «no respetan los horarios laborales».

Así, en uno de los puntos en los que se analiza el tema de la comida, aseguran que «las cocineras tienen recogida la cocina y fregado el suelo a las 12.30 horas a pesar de que los niños todavía se encuentran en el comedor y se les están sirviendo las comidas». «Una vez que tienen recogido», prosigue la descripción, «proceden a comer y a las 13.45 horas finalizan la prestación de servicios».

Respuesta

Las tres aludidas no se olvidan de este punto en la demanda de conciliación que está tramitando el juzgado de Primera Instancia número 1 de Lugo. Sin embargo, son concisas: «El contenido de lo antedicho es absolutamente falso, sin que las conciliantes hagan otra cosa que cumplir sus cometidos y ajustarse a los horarios que tienen marcados.

De momento, no se tiene constancia de que la Xunta haya tomado medidas al respecto.

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