Encuentran un kilo de hachís en un Seat 127 abandonado en el Queens

La aparición de un kilo de hachís en un coche Seat 127 abandonado en el Queens es el último episodio de la rocambolesca operación Carioca, que investiga una mafia de prostitución donde hay implicados proxenetas y fuerzas del orden.

Hace dos semanas, uno de los agentes del orden que vigilan por orden judicial las instalaciones del club, situado en una zona deshabitada de O Ceao, se acercó al coche y observó un bulto en el interior, concretamente en el asiento trasero. Abrió el vehículo, un vetusto Seat 127 de color amarillo que posiblemente lleve años inutilizado, y se encontró con que dentro del envoltorio había cinco tabletas de hachís, con un peso aproximado de un kilo.

El hecho se puso en conocimiento de la autoridad judicial, que confiscó la droga. En este local ya se habían encontrado al menos 200 gramos de cocaína y, según los testimonios de varias de las chicas que trabajaban allí, la droga corría de forma abundante por todas las esquinas.

El Queens ya fue registrado en varias ocasiones. Cuando se inició la operación Carioca, en octubre pasado, al menos una decena de agentes de grupos especiales asaltaron el local y lo desmantelaron por completo. Este mes, el juzgado volvió a ordenar una inspección en el club de alterne, con presencia de la propia jueza, en la búsqueda de pruebas para demostrar la versión de varias testigos que dicen que en una de las habitaciones se produjo un crimen.

Muertes

Entretanto, las pesquisas en el juzgado continúan y tienen como principal objetivo en estos momentos descubrir si efectivamente hubo uno o varios homicidios. Las testigos hablan de más de un chica que fue golpeada brutalmente en las habitaciones del Queens y de su posterior falta sin dejar rastro. A pesar de estos testimonios, por el momento no hay cadáver.

La figura del gerente del club Queens, J.M.G.A., sigue apareciendo en todos los testimonios como el principal eje de la supuesta mafia. Este hombre, que ya fue condenado por intentar matar a una persona, tenía una curiosa manera de esconder el dinero: lo guardaba en bolsas de basura. De hecho, algunos proveedores de mercancía para el local vieron como se agachaba detrás de la barra y sacaba el dinero de este tipo de envoltorio.

ENTRE REJAS

  • Guerra de nervios entre los cabecillas de la trama

La prolongación en el tiempo de las investigaciones, y sobre todo del secreto sumarial -ya casi se va a cumplir un año del inicio de la operación-, está provocando una auténtica guerra de nervios entre los principales implicados en el caso Carioca, todos ellos entre rejas. En los ambientes carcelarios circulan los rumores sobre si alguno pudo haber declarado en contra de otros, lo que hace que se desaten los comentarios y las consiguientes amenazas de venganza. No obstante, por el momento no hay constancia de que ninguno de ellos «cantara», como se suele decir en los ambientes judiciales.

  • Traslado de prisión

En concreto, J.M.G.A. al parecer atribuye su traslado de prisión hace dos meses a una maniobra para forzarlo a declarar, cuando en realidad la decisión se tomó para alejarlo del centro penitenciario de Bonxe, donde se sospechaba que podría recibir cierto tipo de trato de favor por parte de algún funcionario.

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