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El Concello cobró 1.300 de las 75.000 multas de ORA en 2008

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El Concello de Lugo recaudó en 2008 unos 62.000 euros por sanciones de la ORA, una cifra que podría ascender a 3,6 millones si hubiera tramitado todas las denuncias (75.000 en total), ya que los trabajadores de Aparkisa imponían una media diaria de 250 y el importe de la sanción asciende a 48 euros. Sin embargo, realmente la administración local tramitó unas 3.000 multas y de ésas sólo logró cobrar unas 1.300, según datos facilitados por el gobierno local.

 

La responsabilidad de ese bajo índice de cobro es atribuible tanto a la empresa como al Concello. El negociado de sanciones de la Policía Local hace años que arrastra un importante colapso, una situación que el PP denunció en diversas ocasiones, en las que incluso alertó de otras infracciones más graves que, decía, quedaban impunes. Sin embargo, Aparkisa también tenía responsabilidad, ya que para llegar a la Policía Local las multas debían ir firmadas por dos personas. Ésto no siempre sucedía, por lo que muchas acababan su recorrido en el cajón de la empresa. De hecho, según la información recabada por este periódico, de las 75.000 sanciones puestas en 2008, sólo 14.000 fueron validadas y, por tanto, remitidas a la Policía Local.

 

El bajo índice de cobro de las multas no sólo conlleva que los ingresos del Concello se vean reducidos, sino que implica que muchos ciudadanos eludan poner el tique o sobrepasen con creces el tiempo por el que pagan, en un claro agravio comparativo con los ciudadanos que respetan la norma y colocan el tique.

 

Con todo, esa permisividad presumiblemente se acabará con la nueva adjudicataria de la gestión de este tipo de aparcamientos de pago, Doal. Entre las mejoras que ofertó cuando se presentó al concurso público convocado por el Concello fue mayor control y mejor gestión de las multas.

 

De hecho, Doal da un impulso a la figura del ratificador de las multas, la persona que debe firmarlas una vez que los controladores la ponen, ya que, al tratarse de trabajadores de una empresa y no de agentes de la autoridad, es necesario dar una mayor seguridad a la denuncia.

 

El ratificador no sólo utiliza ahora monopatín, lo que le permite moverse más rápido, sino que en su PDA recibe un aviso cada vez que un vigilante pone una multa, de tal forma que se desplaza a ese punto lo más rápido posible para ratificarla.

 

Además, la empresa pondrá en funcionamiento un ‘multacar’ para perseguir a los conductores reincidentes, puesto que el coche llevará un lector de matrículas conectado a una base de datos de tal forma que, cuando pase delante de un vehículo con varias multas de la ORA, saltará una alarma.

 

Con todo, el Concello se encuentra otra dificultad, de tipo legal, para cobrar las sanciones. Con relativa frecuencia, la administración local recibe alegaciones de automovilistas sancionados en la ORA que presentan un testigo que dice que, a la hora en que fue multado, ese conductor no se encontraba en ese punto sino en otro lugar. Este tipo de recursos ocasionan problemas a la administración local para seguir adelante con el proceso debido a que quienes firman la multa no son agentes de la autoridad, sino trabajadores de una firma privada.

 

Presión

Doal dispone de tres meses para poner en funcionamiento todas las mejoras a las que se comprometió, aunque ya ha introducido algunos cambios en la forma de trabajar.

 

Mientras que antes, según aseguran los propios vigilantes, había cierta flexibilidad y a la hora de multar se daba un tiempo de margen desde que finalizaba el tiempo de estacionamiento, ahora tienen orden de ser más estrictos. De hecho, los ciudadanos ya están percibiendo este cambio, lo que provoca muchas quejas porque en la ciudad ya casi no quedan zonas libres de aparcamiento, por lo que no queda otro remedio que utilizar párking o zona ORA.

 

El PP se pregunta a qué se debe esta mayor rigurosidad y si está relacionada con la pretensión de aumentar la recaudación, algo que no considera de recibo porque «lo que se trata es de prestar un servicio al ciudadano», afirma Enrique Rozas.

 

6,80 euros para evitar la multa

La multa por sobrepasar el tiempo de estacionamiento en la zona ORA es de 48 euros, independientemente de cuánto haya sido el exceso, pero los conductores tienen la oportunidad de evitar la multa abonando 6,80 euros a través del parquímetro. Eso sí, deberán hacerlo en un plazo de seis día.

 

La nueva adjudicataria de la ORA, Doal, se comprometió a cambiar los parquímetros para que éstos permitan el uso de la tarjeta ciudadana, un instrumento que dispondrá de monedero electrónico y que el gobierno local se comprometió a sacar este año.

 

Además, las máquinas tendrán un dispositivo para captar energía solar que reutilizarán para su funcionamiento.

El Concello cobró 1.300 de las 75.000 multas de ORA en 2008
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