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Dos años, un título y algo de experiencia

La formación profesional empieza a ganar terreno y una muestra de ello es que, entre los alumnos de los ciclos, comienza a haber licenciados universitarios. El Politécnico, que acaba de estrenarse como centro integrado de formación profesional (CFPI), no escapa a esta tendencia. En las aulas del ciclo ‘estrella’ -llamado así porque quedaron muchos solicitantes fuera por falta de plazas-, el de Farmacia, hay una alumna que, tras cursar Ingeniería Química Industrial, hizo dos ciclos: el de Auxiliar de Enfermería, y ahora, el de Farmacia. «Tengo 33 años y me matriculé porque me interesaba para ampliar conocimientos y para obtener más puntuación de cara a las oposiciones. Hace solo dos semanas que estoy aquí porque no había plazas», afirma Ana Vázquez.

Esta alumna del ciclo medio de Farmacia, en la modalidad a distancia, reconoce que, aunque le resulta fácil, dados sus conocimientos previos, hay cosas que no había estudiado en la universidad porque «muchas veces se dan por sabidas muchas cosas. Aquí, en la FP, se parte de la base y es bueno recordar y fundamentar esos conocimientos», explica. Ana compagina los estudios a distancia, a través de la plataforma digital Platega, con su trabajo eventual en las listas del Sergas como auxiliar de enfermería.

El ciclo de Farmacia está impartido por un equipo de seis profesores, dos dedicados a la modalidad a distancia y el resto, al ciclo presencial, con clases por la mañana.

En total, hay 122 matriculados (100 a distancia, y el resto, en presencial). Los módulos de este ciclo se centran, fundamentalmente, en temas relacionados con laboratorio y con la dispensación de medicamentos. Hasta el momento, la experiencia de ofrecer un ciclo a distancia -el primero la provincia- está resultando positivo, tanto para el alumnado como para los docentes. «Os alumnos teñen unha conta de usuario e, a través do ordenador, acceden aos contidos. Nós, os profesores, estamos en contacto directo con eles, facemos horas de titoría, hai foros de noticias onde eles comentan os temas e tamén hai outro foro de cafetería. De todos os xeitos, os alumnos a distancia tamén teñen dez horas á semana presenciais, que non son obrigatorias pero que si son aconsellables porque nelas dase a parte práctica», explica la profesora Eva Varela Freire.

La enseñanza a distancia ofrece, como principal ventaja, que el alumno tiene libertad de horarios para estudiar y que la enseñanza es muy individualizada.

La plataforma digital también permite que los alumnos puedan entregar sus trabajos por correo electrónico, que queda archivado en el sistema de forma automática para que no haya extravíos. «É obrigatorio que os alumnos presenten unha tarefa que se lles encarga por cada unidade. Se non a presentan en tempo, non poden ir ao exame parcial», cuenta Eva Varela.

La mayoría de los alumnos matriculados en el ciclo a distancia están trabajando. Algunos se inscribieron en el CFPI Politécnico desde Ponferrada o León, donde viven, y las edades oscilan entre los 20 y los 50 años, con predominio de mujeres sobre hombres. «O ciclo, que dura dous anos, contempla tamén un periodo de prácticas como auxiliar de farmacia durante tres meses, no que o alumno recibe unha bolsa. Hai algúns que xa teñen moita experiencia e convalídaselles as prácticas», dice Eva Varela.

Muchos de ellos estudian de noche, después de llegar del trabajo y cenar o cuando (los que tienen familia) acuestan a los niños. «Aínda que os estudos sexan a distancia e a medida de cada alumno, é bo que se lle adique todos os días un pouco porque se se dan un atracón o domingo, non se avanza o suficiente», afirma la profesora.

Ana Belén Piñeiro -técnica superior de Telecomunicaciones e Informática- intenta cumplir con esta premisa. Madre de un niño de 3 años y trabajadora eventual como ordenanza de la Xunta, intenta estudiar después de las diez de la noche o por la mañana, «cando deixo o neno no colexio», afirma. «Matriculeime porque me gusta moito o mundo das farmacias, ver os prospectos e ler os seus compoñentes e os efectos secundarios. É moi diferente o que estudei antes, pero gústame», añade esta alumna, que viene desde Begonte.

Muchos de los alumnos matriculados este año son ya auxiliares y trabajan desde hace tiempo en boticas pese a no tener titulación. «Hai moita xente que necesita o título porque vai entrar en vigor unha lei que obriga a telo. O ciclo convértese para eles nunha forma de non perder o emprego», dice el director del centro, Gumersindo Otero.

Los nuevos títulos han venido a complementar la oferta de formación profesional que ya daba el centro.

Una propuesta del Impulsa Lugo, según Mira

La conversión del Politécnico en centro integrado de formación profesional responde a la propuesta formulada por el plan Impulsa Lugo, que elaboró la Xunta, que señalaba que no existía ninguno de este tipo en Lugo, según indicó el director xeral de Educación, José Luis Mira. El traslado de Eso y bachillerato permitió la potenciación de las familias profesionales de Sanidad y Servicios socioculturales a la comunidad.

Novedades

En la provincia no existía un lugar donde cursar el título de técnico en Farmacia y Parafarmacia. «O feito de ter xa implantados outros títulos da mesma familia, xunto coa dispoñibilidade de espazos permitiunos precisamente poder ofertar o título en Lugo», apuntó Mira.

También se implantó el ciclo de Atención Sociosanitaria, muy demandado, y necesario para que las personas que se presentan a acreditación de competencias puedan obtener el título. En concreto, «e para dar solución a iso», se oferta en régimen ordinario el ciclo medio de Farmacia y Parafarmacia, que también se oferta a distancia; y, para adultos, el de Atención Sociosanitaria, dentro de la familia de Servicios socioculturales. 

Oferta educativa del Instituto Politécnico   
Familia Profesional Ordinario Adultos PCPI
Edificación y obra civil 1 - -
Electricidad y Electrónica 5 - -
Fabricación mecánica 2 - 1
Madera, mueble y corcho 1 - -
Sanidad 3 3 -
Servicios socioculturales y a la comunidad 1 1 -

 

     

Ana Belén Piñeiro.
Técnica en Informática

Tiene un hijo pequeño y trabaja en la Xunta como ordenanza, pero la posibilidad de hacer un ciclo a distancia la animó a matricularse. Ahora cursa Farmacia, simplemente porque le gusta, aunque no tenga nada que ver con sus estudios de técnica superior de telecomunicaciones e informática.  

    Lucas Torrón.
Diseñador gráfico

Lucas Torrón es diseñador y ahora cursa un ciclo medio de Asistencia Sociosanitaria en el CFPI Politécnico. Lo hace porque ya hizo otros cursos previos sobre el mismo tema y descubrió que le gusta este trabajo. Pero también para ampliar su currículo y tener así más posibilidades laborales.

   
     

Esperanza Sal Castedo.
Cuidadora, sin título

Confiesa que comenzó a cuidar ancianos «de rebote» y reconoce también que este trabajo no está bien pagado pero afirma que es una opción laboral. Y ahí está, a los 41 años, cogiendo los libros de nuevo y saliendo de clase a las once y media de la noche. Todo por el ansiado título. 

   

Eva Varela Freire.
Profesora de Farmacia

Es una de los docentes que contacta, a través de la red, con los alumnos matriculados en Farmacia y Parafarmacia. Afirma que esta modalidad de enseñanza ofrece ventajas para los alumnos, pese a que para el profesorado sea un poco más trabajoso al tratarse de enseñanza individualizada.

Luis Seoane: "Para cuidar a ancianos, hay que cuidarlos sin sobreprotegerlos"

Luis Seoane tiene una máxima con sus alumnos que pretenden dedicarse a cuidar ancianos: «Permítelles actuar sen sobreprotexelos». Para ello, saca un cartel del corcho y enseña un cómic de los Simpson, en el que Homer intenta convencer a su padre para ponerle el pijama que, al final, se pone él solo. Este profesor es el coordinador del ciclo de Atención Sociosanitaria, que se imparte en horario nocturno, en horario de cinco y media de la tarde a once de la noche, y que está dirigido a adultos. «Apréndese, sobre todo, a axudarlle á xente con minusvalías, a maiores... Para eso, tamén é necesario, entre outras cousas, aprender a cociñar comida para os maiores e aprender tamén a pasar o ferro. Por iso, necesitamos mercar tixolas, potas, friameiras...», explica.

El título de los alumnos matriculados en este ciclo medio es técnico de intervención sociosanitaria. Esperanza Sal Castedo lleva tres años cuidando a mayores, pero sin título. Ahora, a sus 41 años y con un hijo de 13, vuelve a coger los libros con la intención de hacerse con la titulación necesaria para poder presentarse a cualquier oposición.

«O título é necesario pero, ademais, apréndense moitas cousas, aínda que xa traballases nisto. Apréndense, sobre todo, técnicas psicolóxicas, de empatía. Desenvólvense unhas aptitudes que, doutra maneira, non tes», explica Esperanza.

Ella es la delegada de la clase de este grupo de Asistencia Sociosanitaria. Es de O Corgo y estos estudios le cambiaron su rutina. «É estresante. Entre outras cousas, porque tes que volver a estudar con 41 anos e teño pouco tempo para poder facelo na casa tamén. Pero, bueno, trato de aproveitar as fins de semana porque a diario non é doado; chego á casa ás once e media da noite cada día», cuenta.

No le importa. Está dispuesta a todo porque el título es vital para poder encontrar un trabajo. «Non está ben pagado este traballo, pero é a opción de futuro que hai. Agora van abrir xeriátricos en Baralla e no Corgo e pode haber algunha oportunidade laboral», afirma esta mujer. Esperanza Sal empezó en esta profesión, la de cuidadora de ancianos, «de rebote», pero ahora le gusta. «É moi duro, pero gratificante», añade.

Diseñador

Cerca de Esperanza Sal se sienta Lucas Torrón López, uno de los tres hombres que comparten el mismo grupo del ciclo, en el que hay 13 mujeres. Este joven es diseñador gráfico y ahí está, matriculado en el ciclo medio de Atención Sociosanitaria y dispuesto a cuidar ancianos. «Tengo ya 36 años pero me animé a matricularme en este ciclo para ofrecer un doble perfil profesional, así incrementas tus posibilidades de empleo y con los tiempos que corren... Así que si no encuentro trabajo de diseñador, lo puedo encontrar como cuidador de ancianos», explica.

No sería su primera vez. Ya hizo algún curso sobre estos temas, con prácticas incluidas y su experiencia fue muy buena.

«Estoy dispuesto a trabajar en lo que surja. Sin distinciones. Este trabajo también me gusta y creo, por otra parte, que, aunque la mayoría son mujeres, los hombres tenemos bastantes salidas porque, en ciertas ocasiones, se necesita la fuerza física. Tanto puede haber un hombre virtuoso como una mujer inútil y viceversa. Eso, en cualquier campo», afirma este alumno.

Dos años, un título y algo de experiencia
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