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Bocas que aún esperan letras

Buzón en la puerta de Santiago (Foto: Pepe Álvez)
Buzón en la puerta de Santiago (Foto: Pepe Álvez)

Podría ser ya, a estas alturas, una especie urbana en extinción pero sobrevive a la tecnología y a la pereza. Esta pieza -indispensable en tiempos- del mobiliario urbano se resiste a desaparecer. Y, lejos de ello, en el municipio de Lugo afloraron dos más en los últimos años. Tienen boca y no hablan, aunque su fin es comunicar a la gente. Son los buzones.

En Lugo capital, hay veintisiete, de los cuales dos son murales. En la zona rural, hay trece más. Además, hay cuatro bocas de buzón en la fachada de la oficina principal de Correos de la rúa San Pedro y otra, en la oficina de la calle Mallorca.

Lugo debe de ser una de las pocas ciudades donde aumentó el número de buzones en los últimos años llegando a sumar dos más.

Además de los buzones amarillos, existen otros verdes, llamados buzones de depósito. En este caso, son 49.

Los buzones verdes sirven para guardar parte de la correspondencia de los carteros, de forma que la puedan ir recogiendo a lo largo de su recorrido en el reparto.

Usuarios

Las empresas, los bancos y los peregrinos, especialmente en verano y en Año Santo, son los usuarios que más cartas echan a los buzones en Lugo. De hecho, los ubicados en rutas turísticas están más llenos que el resto.

En Correos, apuntan que hay empresas que echan, directamente, su correspondencia en los buzones en lugar de ir a la oficina porque saben que el servicio de recogida es diario y, por lo general, funciona bien.

La zona rural es más escasa en correspondencia. El envejecimiento y descenso poblacional se hace notar en las recogidas y sucede que hay buzones en los que sólo se llega a recoger una carta al mes.

Durante el día, hay dos horarios de recogida de la correspondencia depositada en los buzones. Uno, por la mañana, de once a doce, y otro, a primera hora de la tarde.

El viaje de las cartas que se recogen en estos buzones es bastante largo. Se trasladan al Centro de Tratamiento Automatizado de Santiago de Compostela, uno de los diecisiete existentes en todo el país que se ocupan de la clasificación automatizada de la correspondencia.

Una vez que entra en el centro, la correspondencia depositada en los buzones se dirige a una máquina (que la gente llama, popularmente, «bombonera»). Esta máquina ordena, clasifica y matasella los envíos a un ritmo de 30.000 objetos (cartas, postales…) por hora. Pero el viaje no acaba aquí. Ya clasificadas hacia su destino, las cartas parten esa misma tarde o noche a la dirección del destinatario a través de los camiones. A la mañana siguiente, se entregan ya varias de las cartas a domicilio, especialmente las que se envían a algún destino dentro de la misma comunidad autónoma.

En internet

Los buzones también se están adaptando a los nuevos tiempos y, por eso, tienen ya página propia en redes sociales como Facebook, http://www.facebook.com/#!/correos.es, y Twitter, http://twitter.com/#!/Correos.

Y no sólo eso, sino que también se anuncian en Youtube para hacer amigos (http://www.youtube.com/watch?v=9DoiCYu6zRE&feature=channel_video_title).

¿Se anima? Son fijos, serios, seguros, comunicativos y se les puede contar cualquier confidencia. Y hasta son monos ¿verdad?.

¿Dónde están?

1. Alfonso X El Sabio, esquina Magoi
2. Fontiñas, 122
3. Ramón Ferreiro, 21
4. Armórica, 108
5. Carlos Azcárraga, 4
6. Conde Fontao (pabellón postal)
7. Rafael de Vega, 8
8. Augas Férreas, 8
9. Constitución, 1
10. Praza do Rei con Ortega y Gasset
11. Ronda da Muralla, 52
12. Ronda da Muralla, 171
13. As Américas, 79
14. Avenida A Coruña, 86
15. Camiño Real, con Tino Grandío
16. Doctor Ochoa, con Bidueiro
17. Lamas de Prado, con Quiroga
18. Lamas de Prado, con O Castiñeiro
19. Montevideo, 29
20. Otero Pedrayo, 38
21. Túnel de Oural, con San Isidro
22. Xenebro, con avenida de A Coruña
23. O Ceao, con Benigno Rivera
24. Santo Domingo, con San Marcos
25. Praza do Ferrol, 1
26. Fonte dos Ranchos, 47
27. Carrefour

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