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¿Siempre malos?

La corticofobia o miedo al tratamiento con corticoides está muy extendida, incluso entre médicos, pese a que estos fármacos son la primera elección en muchas dolencias

LOS CORTICOIDES son fármacos ampliamente utilizados para el tratamiento de muchas enfermedades de la piel. Pueden utilizarse por vía sistémica (pastillas o inyecciones) o por vía tópica en forma de cremas. La corticofobia o miedo al tratamiento con corticoides está muy extendido entre la población general e incluso entre muchos médicos, sin embargo, son el tratamiento de primera elección en muchas enfermedades y muchas de estas enfermedades eran mortales antes del descubrimiento de los corticoides.

¿Qué son los corticoides tópicos?

Los corticoides o glucocorticoides son sustancias con un elevado poder antiinflamatorio, que aplicadas tópicamente (esto es, aplicados directamente sobre la piel) constituyen una pieza fundamental en el tratamiento de múltiples enfermedades cutáneas.

¿Son peligrosas estas cremas?

Si se aplican correctamente los corticoides tópicos son preparados muy seguros. Su absorción sistémica suele ser muy baja. El grado de absorción dependerá de la potencia del corticoide, del vehículo (es decir, si es un gel, loción, crema, pomada o unguento), de la extensión de la zona de aplicación, de la zona del cuerpo (cuanto más fina sea la piel, mayor absorción), del grosor de la capa de crema aplicada y de si se aplica directamente o en oclusión (tapando la zona). Las pomadas y ungüentos tienen mayor absorción que las lociones o emulsiones. Las áreas con estrato córneo grueso, como las palmas y plantas, necesitan tratarse con corticoides de alta potencia y en vehículos grasos como pomadas o ungüentos para que penetren en la piel. En áreas con estrato córneo delgado como párpados y pliegues (ingles, axilas) deben de utilizarse corticoides de potencia media o baja.

Los efectos adversos más importantes, responsables de la fobia social a estas sustancias, son muy poco frecuentes cuando se utilizan de forma tópica. Solo se producen cuando se realizan tratamientos prolongados con corticoides de alta potencia, sin control médico y en áreas muy extensas. Los efectos adversos locales que pueden producir las cremas de corticoides mal utilizadas son: atrofia cutánea (adelgazamiento de la piel), estrías, telangiectasias (pequeñas venas superficiales), púrpura, hipo o hiperpigmentación, erupciones acneiformes y aumento de vello en la zona de aplicación. La mayoría de estos efectos son reversibles al suspender el tratamiento, con la excepción de las estrías atróficas.

¿Todas las cremas de corticoides son iguales?

No. Los corticoides tópicos podemos dividirlos en cuatro grandes grupos: de potencia muy alta, potencia alta, potencia media y de baja potencia. El uso de uno u otro y la duración del tratamiento dependerá del tipo de enfermedad que estemos tratando, de las localizaciones afectadas, de la extensión de la enfermedad y de la edad del paciente.

En muchas enfermedades crónicas de la piel puede ser necesario el tratamiento con cremas de corticoides durante el brote agudo y posteriormente se sustituyen por otros fármacos llamados «ahorradores de corticoides».

¿Puedo ponerle cremas con corticoide a un niño?

Sí. A cualquier edad puede ser necesario el tratamiento con estos fármacos. Dependiendo de la edad del niño y de la enfermedad que estemos tratando el corticoide será más o menos potente y el tiempo de tratamiento será el mínimo posible para que los beneficios siempre sean superiores a los riesgos, siempre bajo prescripción médica. Los niños, y especialmente los lactantes, tienen una piel mucho más fina y una superficie cutánea proporcionalmente más amplia. Por este motivo, debemos de escoger cuidadosamente el corticoide a utilizar, y no aplicarlos sobre zonas extensas y durante largos periodos de tiempo.

En múltiples enfermedades de la piel los beneficios que conlleva el tratamiento con cremas de corticoides son muy superiores a sus posibles efectos adversos. Empleados adecuadamente, con tratamiento pautado y supervisado por un médico (con una pauta de administración en la que se especifiquen la cantidad de producto, dónde aplicarlo y durante cuánto tiempo), los corticoides tópicos tienen un buen perfil de seguridad, y no tienen por qué causar ningún problema.

Podemos por tanto concluir que no está justificada la «mala prensa» de los corticoides tópicos. Como la mayoría de las cosas en esta vida no todo es blanco o es negro y es falsa la creencia de que los corticoides son malos. Bien utilizados, son fármacos que consiguen curar o controlar enfermedades muy graves.

Yolanda Juárez Salgado ([email protected])

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