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Sexo y enfermedad cardíaca

Los pacientes de dolencias del corazón suelen afrontar con temores y ánimo decaído las relaciones. Cada acto sexual es un ejercicio equiparable a subir dos pisos por las escaleras

LA ACTIVIDAD sexual forma parte de la vida de las personas contribuyendo a mejorar su calidad de vida. A menudo, tras ser diagnosticada una enfermedad del corazón, el paciente se vuelve temeroso y deprimido. Surgen un montón de preguntas sobre lo que puede y no puede hacer, y cuándo es prudente empezar.

Durante el acto sexual aumenta la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. Supone un ejercicio físico de leve-moderada intensidad (3-5 mets) que equivaldría a subir dos pisos de escaleras.

En general, podemos decir que si el paciente es capaz de realizar este esfuerzo libre de síntomas (dolor de pecho, dificultad para respirar, mareo, taquicardia), no es esperable que los presente durante la actividad sexual. Si por el contrario, presenta síntomas con este esfuerzo o con menos, o si hay dudas, habría que evaluar la capacidad funcional realizando una prueba de esfuerzo. Si los síntomas aparecen en reposo o con pequeño esfuerzo, debería evitarse la actividad sexual.

En la cardiopatía isquémica: en pacientes con angina de pecho estable, se permite la actividad sexual si no presentan dolor de pecho o si aparece sólo con grandes esfuerzo. Se recomienda abstenerse en angina de pequeño esfuerzo o de reposo.

Se puede reanudar la actividad sexual: una semana después de haber sufrido un infarto de miocardio si no presenta síntomas; días después de realizar revascularización coronaria completa con ‘stents’, y pasadas ocho semanas de realizar una cirugía de bypass coronario si la cicatriz esternal está bien cerrada. Cuando la revascularización no es completa (quedan lesiones coronarias sin tratar) conviene realizar una prueba de esfuerzo.

En la insuficiencia cardíaca: no habría problemas con síntomas leves (dificultad para respirar con grandes esfuerzos), se desaconseja si los síntomas aparecen en reposo o con pequeño esfuerzo. En caso de dudas, debe realizarse una prueba de esfuerzo.

En la enfermedad valvular: si la patología valvular es ligera o moderada, no provoca síntomas o estos son leves, o bien si tiene prótesis valvulares que funcionan bien, no se contraindica la actividad sexual. Debe considerarse realizar una prueba de esfuerzo evaluativa en caso de enfermedad valvular severa sin apenas síntomas. Se desaconseja en valvulopatías graves y con síntomas.

En pacientes con arritmias: si la arritmia está controlada y permite una actividad física moderada, no debería tener problema para mantener relaciones sexuales. Tampoco hay inconveniente en pacientes portadores de marcapasos o de desfibrilador implantados como prevención primaria (se puso el desfibrilador como prevención sin haber tenido nunca una arritmia ventricular).

En cambio, se desaconsejan las actividades sexuales en el caso de arritmias no controladas, con frecuentes taquicardias, pacientes con múltiples descargas del desfibrilador… deberán esperar a mejorar el control de la arritmia En algunos casos puede plantearse realizar una prueba de esfuerzo para valorar el comportamiento de la arritmia con el ejercicio.

¿Producen los fármacos disfunción sexual? Es un tema discutible, tradicionalmente se relaciona a betabloqueantes y diuréticos con la disfunción eréctil. Con el tratamiento actual, solo 3 de cada 1.000 hombres presentan impotencia. En el caso de las mujeres no se ha demostrado relación clara entre el tratamiento y la función sexual.

En la disfunción sexual de los enfermos cardíacos suelen influir negativamente factores psicológicos como el estrés, el miedo a tener relaciones sexuales del propio paciente o de su pareja, cierto grado de ansiedad y depresión. La propia disfunción eréctil puede ser una expresión más de la enfermedad cardiovascular. Los mismos factores de riesgo: hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia, tabaquismo… pueden afectar a la circulación peneana causando disfunción eréctil.

¿Se puede utilizar viagra? Los 5 PDE inhibidores (sindenafilo, vardenafilo o tadalafilo) son bastante seguros y efectivos, pero no deben utilizarse con nitratos (mononitrato y dinitrato de isosorbide… uniket, dolak, parches cutáneos de nitroglicerina). La interacción de ambos produce una gran vasodilatación con hipotensión severa. Los nitratos no deben tomarse 24 horas tras tomar sindelafilo o vardenafilo y en las 48 horas tras tadalafilo.

Consejos: intentar estar relajado, adoptar posturas cómodas, evitar comidas que sean copiosas o grasas y alcohol… Y tenga en cuenta que las relaciones extramaritales suelen requerir mayor gasto energético.

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