Soraya y Miguel, boda blindada

La cantante, tras un enlace civil discreto, se dio el 'sí quiero' en Cáceres ante 250 invitados, entre los que estaban Chenoa y María Villalón
Soraya y Miguel, como invitados en la boda de Chenoa. INSTAGRAM (@michaelhg)
photo_camera Soraya y Miguel, como invitados en la boda de Chenoa. INSTAGRAM (@michaelhg)

Soraya Arnelas y Miguel Ángel Herrera ya son marido y mujer. La pareja se dio el sí quiero el pasado sábado por la noche en el Palacete Huerta del Conde, en Cáceres, tras 11 años juntos.

Un enlace que se produce por fin, después de tener que posponerlo en dos ocasiones: la primera vez a causa del covid y la segunda, por su segundo embarazo.

Según la revista Semana, la boda comenzó a las ocho y veinte de la noche con la llegada del novio al altar, emocionado y del brazo de su madre. Solo cinco minutos después apareció la esperada novia junto a su padre. Y al verse, ninguno de los dos pudo contener las lágrimas.

Con un vestido de brillos y velo de tul cubriéndole la cabeza, la novia se acercó a su ya marido bajo la atenta mirada de sus 250 invitados entre los que se encontraban sus dos hijas: Manuela, de seis años, y Olivia, de uno, en primera fila, conteniendo la emoción.

La cantante, de 40 años, y el modelo, de 34, ya habían celebrado una discreta boda civil, antes de celebrar la gran fiesta. El 7 de junio decidieron, con motivo de su undécimo aniversario, firmar los papeles en el Ayuntamiento de Villar del Olmo. "Fue un día de lo más normal. Fuimos vestidos discretitos, correctitos, porque era la primera parte de la boda. Nos tomamos una cervecita después, pero teníamos que seguir con nuestras tareas, llevar a la niña al cole...". Afirmó Arnelas en una entrevista con Emma García,

La ceremonia por todo lo alto tardó en llegar unas semanas más; y, a diferencia de esa boda privada, la fiesta de este sábado no escatimó en detalles. Los novios pensaron meticulosamente en todo, y uno de los secretos mejor guardados y más esperados fue el vestido de la novia, diseñado por Lorena Formoso.

El momento más emotivo corrió a cargo de las dos hijas de la pareja, que se encargaron, con tan corta edad, de portar los anillos hasta el altar. Tras darse el sí quiero, los recién casados salieron del templo junto a sus hijas bajo una lluvia de pétalos y entre vítores y aplausos de sus amigos y seres queridos.

En cuanto a los invitados, además de sus familiares más cercanos, también se vieron rostros conocidos como Chenoa y las cantantes Cristina Ramos y María Villalón.

Así, once años después, la pareja pone el broche de oro a la relación, sobre lo que Arnelas declaró en Fiesta que no se arrepiente de haber retrasado tantas veces la boda porque "nos hemos dado cuenta de que realmente queremos estar juntos", remarcó la extriunfita.

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