Rosa López habla en 'Lo de Évole' del lado amargo de la fama, desde 'OT' hasta hoy

Su carrera se catapultó tras la primera edición de Operación Triunfo, un concurso que admite que llegó a pensar que ganó "por pena"
Rosa López en el programa 'Lo de Évole'. TWITTER: @LODEEVOLE
photo_camera Rosa López en el programa 'Lo de Évole'. TWITTER: @LODEEVOLE

Rosa López fue la protagonista de este domingo en el programa Lo de Évole (La Sexta). En una entrevista que no dejó indiferente a la audiencia, la artista granadina "se abrió en canal" para hablar sobre la cara y la cruz de la fama; una fama que le llegó de manera inmediata y que la catapultó hasta la cima tras su paso por Operación Triunfo, hace ahora 20 años.

Rosa de España, como la apodaron durante su paso por el concurso, se proclamó ganadora de la primera edición del exitoso programa musical cuando tan solo tenía 20 años y muy poca experiencia. La artista, que en la entrevista con Jordi Évole admitió que se inventó que "tocaba el piano, que vivía en Armilla (un pueblo de Granada) y que sabía inglés" para entrar en OT, reconoció también que llegó a pensar que había ganado el concurso "por pena".

Y más allá del furor y el fenómeno que supuso su paso por la Academia y su posterior participación en Eurovisión con la canción Europe's living a celebration (que quedó en un, en aquel momento criticado, séptimo puesto), Rosa admite que sabe lo que es la cara B de la fama.

La vida después de OT era una vorágine, tanto a nivel personal como a nivel profesional. Su primer trabajo, Rosa, salió en abril de 2002, solo un par de meses después de proclamarse campeona del concurso. "Grabé prácticamente dos canciones por día. Sin sabérmelas ya estaban planeando lo que sería mi gira, la ropa que llevaría... Hasta 2004 fue una locura", reconoce en la entrevista.

Pero pasaron los años y con ellos el fenómeno de OT, por lo que su música fue dejando de sonar en las radios. "Este es el mejor ejemplo de que las cosas se ganan. El día que suene en cualquier radio será como: lo he conseguido. Sería una satisfacción para mí", admite.

Además, la cantante reconoce que también hubo momento en los que pensó que no podía más. "Más que tirar la toalla, me hubiera gustado en muchas ocasiones sentir más empatía. Todo el mundo quiere llevarse tajá de mí".

Actualmente, la granadina no está ligada a ninguna discográfica. "Ahora soy buena, bonita y barata. Entre 9.000 y 14.000 euros". Aun así, afirma que cree imposible llegar dejar el mundo de la música. "¿No ves que no soy feliz si no me dedico a esto? Y aunque tirara la toalla y no me viera el pelo ni Dios, estaría cantando", sentencia.

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