Un ganadero de Abadín en 'First Dates': "Vine de Barcelona a Galicia andando"

Jesús le enseño a un incrédulo Carlos Sobera una noticia de El Progreso para demostrar su particular peregrinación
La presentación de Jesús en el programa de televisión que presenta Carlos Sobera. FIRST DATES
photo_camera La presentación de Jesús en el programa de televisión que presenta Carlos Sobera. FIRST DATES

Entra en el restaurante de First Dates mostrando su campechanía. El saludo ya promete: "¿Qué tal, jefe?", le dice a Carlos Sobera. Asegura que lo de hablar alto es porque su abuela "no escuchaba bien". "La gente no dice que hablo, dice que grito". El presentador enseguida le pregunta cuál es su ocupación, a lo que él responde: "Hago un poco de todo". "Soy el único joven que hay en mi aldea", matiza Jesús, un ganadero de 38 años que vive junto con otros cinco vecinos en Labrada, una parroquia de Abadín

Es un enamorado de los animales —tiene caballos y unas 60 reses—, y también muy aficionado al deporte: le gusta el fútbol y el ciclismo de montaña. De pronto, Jesús suelta una frase que desconcierta a Sobera: "Soy tan deportista que vine caminando de Barcelona a Galicia". Este le dice que hay trenes, que no hace falta ir a pie, pero él se reafirma, "te lo puedo enseñar", y le muestra una noticia de este diario que salió el 15 de abril de 2022. "80 km día y noche. Imagínate. Estoy en buena forma". Explica que una vez fue a Barcelona en busca de trabajo y, al final, la oferta resultó ser un timo. Entonces, la bombilla se encendió: ¿Por qué no regresar a Galicia como si de un peregrino se tratase?

 

Durante la cita, Jesús fue honesto desde el minuto uno. Confesó que le gustan las chicas latinas porque son "más dulces y cariñosas". "Está tremenda. No esperaba que fuera tan guapa", dijo nada más llegar Kelly, su cita, una brasileña de 36 años que tampoco se cortó al definirse ella misma como un "bombón andante".

El abadinés no paró de decirle lo mucho que le atraía, aunque a ella parecía que le estaba cortando un poco su actitud. En un momento dado, Jesús incluso le pidió un beso y se levantó a dárselo. 

Al final, parece que Kelly aceptó una segunda cita. Ella iba en avión a Galicia y él... andando.

El relato de la odisea: de Barcelona a Galicia en seis días

"Son o primeiro galego que vén camiñando de Barcelona a Abadín", así relataba a El Progreso su aventura Jesús Cuba, 'Chuky', días después de superar el difícil reto de llegar a pie desde la ciudad condal hasta Galicia.

"Fun en avión, buscar traballo, botei uns 15 días, pero ao non atopar nada, un día pola mañá levanteime e dixen, voume, e vou ir andando", contaba sobre como surgió esta aventura.

¿Por qué? Se preguntarán algunos. ¿Y por qué no?, fue su planteamiento, aunque su familia llegó a decirle que estaba "tolo". "Miña nai estaba preocupada por se me pasaba algo, pero eu non tiña medo ningún", asegura. Y la gente que se fue encontrando en el camino reforzó esa opinión. "Todo o mundo me tratou moi ben, nos albergues non tiven problema, moita xente preguntou se me podía axudar en algo, déronme comida ou bebida...".

Chuky, durante su particular peregrinación. EP
Chuky, durante su particular peregrinación. EP

Equipado con su mochila y muchas ganas, este abadinés emprendía su camino "ás sete e media da mañá dende Las Ramblas". Completó su primera etapa hasta Esparraguera. Tras el cansancio acumulado por caminar "máis de 17 horas", desde allí, de madrugada, aceptó el ofrecimiento de un camionero de transporte de ganado, con el que compartió más de cuatro horas de ruta, e incluso una descarga de ganado, hasta que lo dejó en Zaragoza.

Y a seguir caminando, casi sin parar: "Durmín pouco e comín pouco". Circuló por vías principales, incluso "por autovía ou autopista", superando etapas en Tudela, Logroño... Por la fatiga acumulada decidió subirse a un bus para descansar un poco y recobrar fuerzas antes de volver aponerse a patear. Pasó por Oviedo y llegó, finalmente, a tierras gallegas, a Ribadeo.

De ahí caminó hasta Celeiro de Mariñaos (Barreiros), su particular fin de trayecto. "E aí, o sábado 9, como xa estaba cerca da casa e se me fixo de noite ao final decidín coller un taxi para poder chegar". Reto superado. Porque uno nunca sabe lo que puede conseguir hasta que lo intenta.

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