Serrat: "Me aparté de los escenarios, pero no me retiré de vivir"

El cantante cumplió 80 años y pese a haberse jubilado hace uno, al intérprete del icónico Mediterráneo le llueven los tributos
Serrat, con la Medalla de Oro de la SGAE el día 12. EUROPA PRESS
photo_camera Serrat, con la Medalla de Oro de la SGAE el día 12. EUROPA PRESS

Aunque hace muchos años que Joan Manuel Serrat canta que tiene veinte años, concretamente este miércoles se cumplían sesenta de "Ara que tinc vint anys" y ochenta de su nacimiento y, como dice la canción, todavía tiene fuerza para muchas cosas porque, a pesar de que hace un año que abandonó los escenarios, su agenda rebosa de actividad. "Me he retirado de los escenarios, no de vivir", suele remarcar el cantautor a los medios desde su jubilación.

Solo este mes de diciembre, el artista recibió la Medalla de Honor de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en Madrid, el Guardó d'Honor del sindicato UGT-PV en Valencia y ha rendido homenaje a su mánager 'Berry', si bien últimamente también se ha visto envuelto en polémicas, una de ellas por una falsa carta a los palestinos que le atribuyeron o por unas palabras suyas sobre la diferencia entre la justicia de los jueces y la de la vida.

Aunque estudió para ser perito agrícola, al hijo de José Serrat, un anarquista afiliado a la CNT, y de Ángeles Teresa, ama de casa originaria de Zaragoza, la guitarra lo acompañó desde muy joven. Fue Salvador Escamilla el que le abrió las puertas de Radio Barcelona, y poco después, en 1965 grabó su primer EP, Una guitarra.

El éxito de Serrat ,que hasta 1968 solo cantó en catalán, ya era una realidad. Ese mismo año se anunció que representaría a España en Eurovisión con La, la, la, pero finalmente, al no poder cantarla en catalán, renunció y fue Massiel quien la interpretó en español y se proclamó vencedora.

Sus discos sobre poemas de Miguel Hernández o Machado, una treintena de álbumes o temas como "Mediterráneo" o "Penélope", que han trascendido generaciones, hicieron del que fuera pionero de la nueva canción catalana uno de los cantautores más importantes de la historia de la música en español.

Siempre discreto con su vida personal, Nano, que celebró este miércoles sus ocho décadas de vida, tuvo su primer hijo, Queco, en 1969, con la modelo Mercedes Doménech. Marisol fue uno de sus grandes amores y salió también con Charo Vega, nieta de Pastora Imperio.

En 1978 se casó con Candela Tiffón, el amor de su vida. Se conocieron en un piso de estudiantes en Barcelona y ella siempre quiso estar en un segundo plano junto a él. Tuvieron a sus dos hijas, María y Candela.

Dicen que el matrimonio disfruta en casa con sus amigos de siempre -como Ana Belén y Víctor Manuel o Sabina- y que su nieta mayor, Luna, ha heredado su pasión por la música.

Desde que en diciembre de 2022 se despidiera de los escenarios con un emotivo concierto en Barcelona, su ciudad natal, su presencia se ha multiplicado en otras palestras, como la Universidad de Barcelona, que le invistió doctor honoris causa, o el Colegio de Arquitectos de Barcelona, donde recibió el Premio Nacional de Cultura de la Generalitat.

Pero no solo los premios le mantienen ocupado, pues también ha dado charlas en Harvard, ha estrechado su relación con la ONG Open Arms y ha realizado algunas apariciones en conciertos de amigos, como el del cantautor catalán Joan Isaac.

"Me he retirado de los escenarios, no de vivir", comenta Joan Manuel Serrat a los periodistas que suelen aprovechar estos actos para preguntarle que tal le sienta la jubilación.

"Vivo más ajetreado que nunca, reconoce el artista, quien espera que esto afloje un poco, porque vivo más acelerado que en mi época de giras". Pero por el momento no parece que esta actividad frene, porque en enero tiene previsto recoger el Premio Convivencia Ciudad Autónoma de Ceuta y también participar en el concierto de Javier Ruibal en Inverfest.

"Serrat no ha acabado su ciclo, todavía nos va a sorprender", asegura Juan Ramón Iborra, quien ha seguido a Serrat desde sus inicios y es el autor de su biografía, A propósito de Joan Manuel Serrat.

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