La Xunta asegura que tres de cada cuatro fuegos son intencionados

▶ Desde su creación en agosto del año pasado y hasta este mes de abril, la Uifo llevó ante la Justicia a doce presuntos autores de incendios forestales
 
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photo_camera Una actuación de la Uifo. EP

Desde su creación hace un año y hasta la presentación del Plan de Prevención e Defensa contra os Incendios Forestais de Galicia de 2022, a finales de marzo, la Unidade de Investigación de Incendios Forestais realizó 242 diligencias, distribuidas entre inspecciones oculares (222), peticiones de informe de las fuerzas de seguridad del Estado (4), denuncias administrativas (4) y puesta a disposición judicial de causantes de incendios. Así, fueron doce las personas investigadas o detenidas a raíz de sus pesquisas

Los datos de la Fiscalía de Medio Ambiente señalan que, en la primera mitad de año, se había arrestado o investigado a 51 personas en Galicia en relación a incendios forestales, bien por provocarlos de forma intencionada, bien por accidente o imprudencia.

"Este verán, os incendios máis graves [los que asolaron O Courel y Valdeorras en la segunda quincena de julio] foron por causas naturais, aínda que temos de todo", apunta Isabel Calvete, que recuerda el caso, resuelto hace unos cuantos años, de un químico que solía aprovechar sus vacaciones en la comunidad para experimentar con sustancias incendiarias de su creación. 

Bosquejan un perfil del incendiario gallego: personas que viven en la zona donde queman, que desarrollan alguna actividad en el rural y que, por diferentes motivaciones, se sirven de su amplio conocimiento del entorno para prender el fuego

Más recientes, la Xunta informó a principios de abril de la participación de la unidad para esclarecer un conato en Toques por una quema autorizada que se fue de las manos; un problema recurrente que dio lugar asimismo a pequeños fuegos a lo largo de abril en Arzúa, Cee, Rois y Muros. Otro caso de mala praxis, esta vez por tirar un cigarrillo mal apagado, desencadenó otro más en A Lama el 6 de mayo.

Pero la Uifo también contribuyó a esclarecer cinco incendios en Agolada cuyo supuesto autor fue detenido incluso en dos ocasiones en diez días. Más tarde, hizo posible llevar ante el juez a un vecino de Salvaterra que había prendido doce fuegos entre enero y abril. Era, además, reincidente.

Este verano, sus agentes han hallado indicios de intencionalidad —un par de colillas con sistemas de ignición retardada, periódicos acumulados y una pastilla de encendido— en incendios detectados, respectivamente, en los distritos de Vigo-Baixo Miño, Caldas-O Salnés y Santiago.

Desde la Consellería do Medio Rural insisten en que "el componente de intencionalidad es muy elevado" en Galicia y que los estudios técnicos muestran que "tres de cada cuatro incendios" son a propósito. En cambio, las causas naturales, como pueden ser los rayos, "representan un porcentaje muy pequeño", afirma.

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Un miembro de la Uifo, durante una investigación. EP

En este sentido, bosquejan un perfil del incendiario gallego: personas que viven en la zona donde queman, que desarrollan alguna actividad en el rural y que, por diferentes motivaciones, se sirven de su amplio conocimiento del entorno para prender el fuego, intentando siempre aprovechar las condiciones más favorables.

Con todo, la cifra de arrestos contrasta con la de condenados, dado que, en toda España, tan solo hay una veintena de encarcelados, todos hombres. El Código Penal contempla penas de entre uno y cinco años de prisión por los incendios forestales, que pueden elevarse a entre diez y veinte años si hubo peligro para las personas.
 

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