Rueda: "El problema de España con los fondos de recuperación es un clamor y nos deja sin industria"

A las puertas de cumplir medio año al frente de la Xunta, las encuestas avalan la gestión de Alfonso Rueda. Ahora se enfrenta a una crisis "de las más complicadas" y lo hace con su primer presupuesto, "potente" y "social". Defiende la bajada de impuestos y admite que la relación con el Gobierno central "es difícil".

Alfonso Rueda. PEPE FERRÍN (AGN)
photo_camera Alfonso Rueda (Pontevedra, 1968). PEPE FERRÍN (AGN)

Tras casi medio año en la Xunta las encuestas avalan su gestión. ¿Qué percepción tiene? 
Mi sensación es que la gente asimiló con normalidad el cambio de Gobierno y que las cosas siguen igual de bien. Había una buena aceptación del Ejecutivo hace seis meses y la sigue habiendo. Creo que el buen nivel de aceptación en las encuestas viene de hacer las cosas sin estridencias; la gente no quiere artistas de circo. Pero también soy consciente de que desde ahora se nos enjuiciará por lo que hagamos, sin el atenuante de ser unos recién llegados. 

Su primer presupuesto como presidente será en plena crisis. En todos estos años, apenas pudo aprobar unas cuentas en bonanza. 
Tuvimos años de presupuestos muy complicados, sobre todo los primeros. Luego hubo alguno de más tranquilidad, pero ahora vuelve a ser una época muy difícil, de las más complicadas, sin duda. Pero por suerte la podremos afrontar con un presupuesto potente. 

Potente... ¿pero será suficiente? 
Me gustaría tener más dinero porque habrá muchísimas necesidades, pero priorizaremos con lo que tenemos, que no es mala cantidad. Por eso batiremos el récord en inversión social, con 3 de cada 4 euros para sanidad, educación y colectivos necesitados. Además, el presupuesto tampoco es todo lo que se dice, porque hay una subida importante de las nóminas públicas, un alza de costes energéticos e intereses de la deuda pública. Precisamente ahora, con la subida de esos intereses, se ven las ventajas de ser la segunda comunidad menos endeudada. 

Tensión Xunta-Gobierno
"El Ejecutivo de Pedro Sánchez, quizás por quien presidió antes la Xunta, no le da a Galicia absolutamente nada"

¿A qué hubo que renunciar en el Orzamento para atender la crisis? 
A lo que se renuncia en tiempos de crisis: las grandes inversiones en infraestructuras. Vamos a terminar todo lo que estaba empezado y vamos a iniciar cosas, pero habrá obras viarias que no podrán ir al ritmo que nos gustaría. 

Habrá una importante rebaja fiscal. ¿Le quedó alguna bajada de impuestos en el tintero? 
La deflactación del IRPF es lo que más inmediatamente llegará a la gente, ya que se trata de evitar que el coste de la vida se traslade también a la presión fiscal. Después también están los apoyos fiscales para familias numerosas y otras medidas que, aunque no son fiscales, permitirán a la gente tener más dinero, como la gratuidad de las escuelas infantiles, con un ahorro medio de 2.000 euros por familia. Las rebajas fiscales de la Xunta permitirán a los gallegos dejar de gastar 130 millones. Y se suman a las que ya venían de antes y que consolidamos, y que impactan en los presupuestos en 800 millones de euros con respecto a 2009. Bajar la presión fiscal en este momento es clave. 

La bonificación del impuesto de patrimonio vino más tarde. ¿Fue una recomendación de Madrid? 
No, no. Había una senda, ya que estaba acordado bonificarlo un 25% cada año, y lo que hicimos fue seguirla. Estimamos que lo conveniente era bajarlo porque había cierto riesgo de que esa gente que también paga otros impuestos y tiene empresas se marche a autonomías donde no les cobran. 

Los presupuestos que no le gustan son los del Estado (PGE). ¿Qué echa de menos en ellos? 
Primero, que sean realistas, porque fueron desmentidos por todas las autoridades independientes. Segundo, que no pueden contarnos historias porque la inversión en Galicia baja con respecto a otras comunidades y además se vuelven a presupuestar cosas por segundo, tercer y alguna hasta por cuarto año. Tercero, los presupuestos del Estado tienen un aporte muy importante de fondos europeos Next Generation que a este paso se van a convertir en un auténtico fiasco y que no van a llegar a nadie. Sigo reivindicando que se arbitre un sistema para que todos esos millones lleguen. ¡Que los muevan de alguna manera, por Dios, o que nos los pasen a nosotros! Cuarto, también nos gustaría cierta equidad en los PGE, porque sabemos que se compraron apoyos en algunas comunidades a base de consignaciones presupuestarias que les sacan a otros. Y por último, echo de menos rebajas fiscales. 

Presupuestos de 2023
"Tenemos una cifra potente pero habrá muchas necesidades; bajar los impuestos en este momento es algo clave"

Acaban de interponer un recurso por las ayudas del lobo y van a diseñar una ley propia del litoral. La Xunta de Rueda, como la de Feijóo, no se entiende con Madrid. 
¡Qué más me gustaría como presidente de Galicia que llevarme bien con el de mi país! Pero es difícil. Lo del lobo es la primera vez que pasa: que por no votar un acuerdo del Estado nos dejan sin fondos. Puede parecer una cuantía pequeña, pero lo simbólico es que si no haces lo que quieren, te sacan el dinero. Y en el tema del litoral, lo intentamos por activa y por pasiva, le dejé a Pedro Sánchez un dictamen de 13 hojas y cuatro meses después no tengo respuesta. Así que no queda más remedio que actuar. Y lo mismo con los Next Generation: hicimos lo que nos mandaron desde el Gobierno y no sabemos nada. O cuando veo que los ministros vienen aquí y ni avisan, porque es tónica habitual enterarse por el periódico de sus visitas. El Gobierno central, por lo que sea, no sé si tiene que ver con quién era antes presidente de la Xunta, decidió que a Galicia ahora mismo no hay que darle absolutamente nada. Lo vemos todos los días y yo debo denunciarlo. 

¿Le molesta ese desembarco de ministros en Galicia? 
Me molesta la falta de corrección institucional. Algunos avisan y otros no. Creo que va más en el talante de la persona. 

¿Y lo atribuye a que Feijóo vaya a ser candidato a presidente? 
No lo sé. Por lo que sea, el Gobierno decidió ponerle una vela negra a Galicia en ese sentido. Primero intenta menospreciarlo diciendo que no tiene valor gestionar la comunidad con cuatro mayorías absolutas. Y luego intenta descalificarlo como si en Galicia se hiciesen las cosas mal en este tiempo. Es parte de la estrategia para desgastar a un candidato que está creciendo cada día más. 

¿Cuál es el mensaje del presidente para tranquilizar al sector industrial gallego en plena crisis? 
Tenemos una potencia industrial a la que no podemos renunciar y queremos aprovechar las oportunidades... si nos dejan. ¿Pero cómo es posible que la primera fábrica de automóviles de España quede fuera del Perte del automóvil? Hay confusión de cifras, ahora se habla de un segundo Perte... ¡Es un desastre! Y en Stellantis nos dicen que sin ayudas es difícil la estabilización aquí, cuando en otros países sí se las dan. Y lo mismo ocurre con otros proyectos industriales magníficos, porque aquí hay tradición inversora y empresarios atraídos por la estabilidad, la seguridad jurídica y la propia posición geográfica de Galicia. Presentamos proyectos muy potentes pero a día de hoy siguen sin respuesta. Y lo mismo con las electrointensivas, que siguen pagando más por la energía que en otros países. En este momento en el que la industrialización y continuidad de muchas empresas dependerá de las ayudas, vemos que el problema enorme que tiene España de gestión de fondos es un clamor e irá a más. Estamos perdiendo las oportunidades de fijar producción industrial en Galicia. 

Si ese es el diagnóstico, que nos deja en la Uvi, ¿cuál es la receta? 
Reaccionar rápidamente y que esos fondos se pongan a disposición cuanto antes. Y después, tomarnos en serio el problema energético que tenemos. Yo soy presidente de la Xunta y no sé a día de hoy qué va a pasar con Endesa As Pontes. Y de la continuidad o no de esa planta depende la viabilidad de otros proyectos que se iban a instalar allí. Toda esta confusión y el pasar de los días sin saber nada, mientras vemos que alrededor nuestro todo se mueve, es muy complicado. Nosotros aumentaremos un 30% las ayudas a empresas para darles oxígeno, pero otros problemas estructurales no son competencia de la Xunta. 

Problemas en sanidad
"Le pedí a la ministra formar a más médicos y me dio largas; si cambia el Gobierno no admitiría ni de broma que no lo arreglase"

¿Es Portugal una amenaza? 
No es solo una amenaza, porque hay muchas sinergias que se pueden aprovechar en materia textil, del automóvil... El único riesgo que veo es que Portugal, que como España es un gran receptor de ayudas de los Next Generation, está ya repartiendo y ejecutando esos fondos, mientras aquí seguimos en la fase inicial. La misma empresa que en Galicia tiene más producción recibe aquí 10 millones y en Portugal, con solo la cuarta parte de producción, se lleva 55, y las normas europeas de reparto son las mismas. Así que la Administración portuguesa está siendo mucho más eficaz al apoyar a sus industrias. En España, el país más descentralizado de Europa, se optó por el sistema más centralizado de reparto de fondos y eso es imposible que funcione. 

A veces no hace falta competencia exterior porque nos bastamos nosotros mismos, visto lo que ocurre con los localismos en la disputa por albergar la sede de la Aesia. 
Cuando te diseñan unas reglas de juego tienes que jugar con ellas. Se le dio la oportunidad a varias ciudades para presentarse y la Xunta hizo un llamamiento a que hablasen entre ellas para una candidatura única. En Andalucía había varias, en Asturias probablemente también, y en Valencia... Pero todos se pusieron de acuerdo. Aquí no fue posible y la Xunta no podía hacer otra cosa más que advertir de los riesgos de que hubiese más de una aspirante. Y si finalmente había más de una, pues tocaba cumplir las normas, que dicen que la comunidad autónoma tiene que priorizar la mejor [A Coruña]. Y eso hicimos. A partir de ahora, reiteramos nuestro llamamiento a las dos que no fueron seleccionadas [Santiago y Ourense] para que piensen que solo hay una candidatura que es la de Galicia y que puede beneficiar a todo el territorio. Pero si seguimos con esta guerra, seguro que nos debilitamos. Es cierto que estos localismos son difíciles de superar y hacen daño. Yo los lamento. 

La sanidad es insaciable: se lleva más presupuesto que nunca y no para de generar quejas. 
Todos acudimos a la sanidad, que se lleva casi el 50% del presupuesto, y somos muy exigentes con ella. Pero me parece irreal pintar una sanidad caótica, porque tiene una calidad elevadísima y la gente así la puntúa. Además, hay que distinguir entre sanidad hospitalaria, que es la que no puede fallar y no falla; y Atención Primaria, donde tenemos una red extensísima pero sin disponibilidad de médicos, que es el principal problema. Y no depende de la Xunta ni es cuestión de dinero. Yo le pedí a la ministra formar a más médicos y me dio largas. Si cambia el Gobierno no admitiría ni de broma que esta situación siguiese así. 

Tras años de hiperliderazgo de Feijóo llegó el estilo Rueda. ¿Qué le gustaría transmitir desde ahora? 
Yo no siento la necesidad de hacer cosas diferentes para reivindicarme personalmente, porque yo era vicepresidente de un buen Gobierno y si las cosas se hacían bien, lo lógico es continuar. Otra cosa es el estilo personal, porque cada uno es como es. Y el año que viene será complicado así que mi prioridad es capear el temporal y que Galicia salga antes y mejor de la crisis.

Alfonso Rueda. P.F. (AGN)
Alfonso Rueda. P.F. (AGN)

En corto ► "Mi vida cambió en las elecciones autonómicas del año 2009" 
¿Un paisaje? 
¿Solo puedo decir uno? Una puesta de sol en las Rías Baixas. 

¿Un color? 
El azul. 

¿Una comida? 
Tortilla de patatas. 

¿Un coche? 
Mejor una moto, la mía. 

¿Un libro? 
‘La conjura de los necios’. Me gusta mucho. 

¿Una película? 
Ufff. El otro día fui con mi hija a ver Viaje al paraíso, pero no fue la que más me gustó. Se me hizo dura [ríe]. 

¿Una canción? 
Sin documentos, de Los Rodríguez, me gusta mucho. 

¿Un político? 
Uno que estudié un poco más este verano a través de sus memorias y que me cayó bien es Churchill, un tío muy interesante para bien y para mal. Y siempre pongo de ejemplo también a mi padre, que es por el que estoy aquí.

¿Un deportista?
Indurain. Y también Nadal. 

¿Un equipo? 
El Pontevedra. 

¿Un momento histórico? 
Para mí, desde el punto de vista personal, las elecciones autonómicas del año 2009 en Galicia cambiaron mi vida. 

¿Y un momento personal? 
Probablemente también ese, junto al nacimiento de mis dos hijas. 

¿Una mujer y un hombre? 
Mi madre y mi padre. 

¿Un momento para olvidar? 
Muchos malos momentos que tienes cada día y que a mí se me olvidan.

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