Rosquillas gallegas de carnaval: una receta para chuparse los dedos

Descubre el encanto de las rosquillas gallegas en nuestro artículo. Un deleite esponjoso y lleno de tradición que conquistará tu paladar.
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photo_camera Rosquillas gallegas de carnaval: Foto: Pixabay

Las rosquillas de anís gallegas, junto con las filloas y las orejas, constituyen una deliciosa tradición culinaria en cuanto a postres de carnaval gallegos.

Estas rosquillas caseras, destacan entre las recetas de carnaval más demandadas en Galicia con su distintivo sabor a anís, se caracterizan por su textura suave y esponjosa, siendo un placer irresistible de nuestra gastronomía

  1. Ingredientes
  2. Cómo hacer rosquillas de carnaval
  3. Cómo acompañar las rosquillas de carnaval
  4. Consejos para unas rosquillas de carnaval perfectas

Ingredientes

Disfrutar de una comida de carnaval con un buen lacón con grelos y culminarla con unas rosquillas... no tiene precio. La combinación perfecta de sabores tradicionales que eleva la celebración a una experiencia gastronómica inolvidable.

Si no has probado las rosquillas fritas gallegas, te estás perdiendo una experiencia dulce y esponjosa que captura la esencia misma de la tradición culinaria durante el carnaval. 

Aunque los ingredientes pueden variar según la tradición de cada hogar, la esencia de estas rosquillas siempre se mantiene.

Ingredientes para unas irresistibles rosquillas:

  1. Harina de trigo de repostería (1 kg): La base fundamental para una textura perfecta.
  2. Huevos camperos (4 unidades): Aportan la frescura y riqueza de sabor necesaria.
  3. Mantequilla derretida o pomada (100 g): Suavidad y untuosidad que elevan el resultado final.
  4. Aceite de oliva virgen extra suave (130 ml): Un toque de calidad que realza el sabor.
  5. Azúcar blanquilla (100 g): Dulzura precisa para equilibrar los sabores.
  6. Anís de vuestra marca preferida (120 ml): El toque aromático que caracteriza estas rosquillas.
  7. Ralladura de limón y naranja: Una explosión cítrica que refresca el paladar.
  8. Levadura química o impulsor (1 sobre - 16 g): El secreto para lograr esa esponjosidad perfecta.
  9. Pizca de sal (3 g): Para resaltar y equilibrar los sabores.
  10. Aceite de oliva virgen extra suave (para freír): El baño dorado que les da ese toque crujiente.

Para el Baño de Almíbar:

  1. Agua (100 ml): La base del almíbar para un toque de dulzura.

  2. Azúcar blanquilla (200 g): La magia que completa este baño irresistible.

Con estos ingredientes, te sumergirás en la preparación de unas rosquillas que no solo conquistarán tu paladar sino que conseguirán que la cocina se llene de aromas deliciosos. ¡Manos a la obra y a disfrutar del proceso!

Cómo hacer rosquillas de carnaval

Desde la mezcla de ingredientes hasta la fritura y el remate con almíbar, cada paso es esencial para obtener estas delicias esponjosas y llenas de sabor.

  1. Para comenzar la preparación de nuestras irresistibles rosquillas, iniciamos con la masa. Extraemos la piel de limón y naranja, reservando parte para aromatizar el aceite más adelante. Rallamos el resto de manera superficial y derretimos la mantequilla.
  2. En un bol, batimos huevos con 100 g de azúcar hasta obtener una mezcla espumosa. Incorporamos la mantequilla derretida, aceite de oliva, anís, ralladura cítrica y una pizca de sal. Continuamos batiendo hasta lograr una integración homogénea.
  3. En otro recipiente, mezclamos la harina con levadura química, reservando parte para el amasado. Creamos un hueco en el centro, vertemos la mezcla líquida gradualmente y amasamos hasta obtener una masa manejable. Boleamos la masa, cubrimos con film transparente y dejamos reposar por dos horas para lograr una textura esponjosa.
  4. Luego del reposo, calentamos abundante aceite de girasol en una sartén. Aromatizamos el aceite con tiras de piel de limón y naranja a baja temperatura durante 10 minutos. En una superficie aceitada, formamos bolitas del tamaño de una pelota de golf y las dejamos reposar fuera de la nevera durante 20 minutos.
  5. Para la fritura, retiramos las cáscaras del aceite y freímos las rosquillas en tandas pequeñas, cuidando la temperatura para evitar que queden crudas por dentro. Colocamos las rosquillas doradas sobre papel absorbente y reservamos.
  6. Para el glaseado, preparamos un almíbar con agua y azúcar, llevándolo a ebullición. Sumergimos las rosquillas en el almíbar para formar una costra y las dejamos reposar en una rejilla de horno. Es recomendable esperar al menos media hora antes de consumirlas para que el sabor a anís se asiente.

Estas deliciosas rosquillas pueden conservarse frescas durante varios días, alcanzando su mejor sabor al día siguiente. ¡El resultado es simplemente fantástico, una delicia que deleitará a todos!

Cómo acompañar las rosquillas de carnaval

Disfrutar al máximo de las rosquillas de carnaval caseras es todo un arte, y una excelente manera de realzar su sabor es acompañarlas con un reconfortante chocolate a la taza caliente o un aromático café con leche.

La combinación de la textura esponjosa de las rosquillas con la calidez y el sabor indulgente del chocolate o el café crea una experiencia culinaria perfecta para compartir durante las celebraciones del carnaval.

Consejos para unas rosquillas de carnaval perfectas

En la búsqueda de lograr unas rosquillas de carnaval perfectas, la receta puede demandar cierto esfuerzo, pero el resultado final hace que cada paso valga la pena. Para garantizar el éxito, detallados algunos trucos a tener en cuenta:

  1. Planificación del tiempo:

    • Respeta los tiempos de reposo: Reserva unas 3 horas para los períodos de reposo de la masa antes de su cocción.
    • Practicar la paciencia: Aceptar que la elaboración de rosquillas caseras demanda tiempo y dedicación.
  2. Elección del aceite:

    • Utilizar aceite de girasol: Recomendado por su suavidad y capacidad para no influir en el sabor final.
    • Alternativa con aceite de oliva suave: En caso de no contar con aceite de girasol, optar por uno de oliva suave (0,4º de acidez).
  3. Proceso de fritura:

    • Mantener fuego medio: Evitar que las rosquillas se doren demasiado rápido en el exterior y se queden crudas en el interior.
    • Asegurar cocción uniforme: Freír a fuego medio garantiza que las rosquillas alcancen la textura dorada y crujiente deseada.

Con paciencia y atención a los detalles de cada fase conseguirás unas rosquillas de carnaval perfectas.

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