El portavoz de las víctimas de Angrois: "Que te pidan perdón repara a cualquiera"

Domínguez ha señalado en el juicio que no ha hablado personalmente con el maquinista pero que conoce sus disculpas "porque son públicas"
Jesús Domínguez, portavoz de la plataforma de víctimas. EFE
photo_camera Jesús Domínguez, portavoz de la plataforma de víctimas. XOÁN REY (EFE)

El portavoz de la plataforma de víctimas del accidente del tren Alvia, Jesús Domínguez, ha afirmado este martes durante la jornada del juicio que dirime las responsabilidades penales y civiles del siniestro que el hecho de que "te pidan perdón y se reconozcan los hechos" es algo que "repara a cualquiera".

"Que pida perdón está muy bien, todo el mundo lo entiende", ha señalado Domínguez ante las preguntas del abogado de Francisco Garzón, el maquinista acusado por 80 delitos de homicidio y 145 de lesiones por imprudencia profesional grave junto al exdirector de seguridad de Adif Andrés Cortabitarte.

En su comparecencia como testigo en la sesión del juicio que se celebra en la Ciudad de la Cultura de Santiago, Domínguez ha señalado que no ha hablado personalmente con el maquinista pero que conoce sus disculpas "porque son públicas".

La defensa de Garzón ha ido más allá y le ha preguntado si considera de algún modo "reparador" el hecho de que pida perdón, a lo que Domínguez ha señalado que "en la vida cotidiana en general", que pidan perdón siempre es de algún modo reparador.

En este punto, la jueza María Elena Fernández Currás ha tomado la palabra y ha recordado que en un proceso penal "hay que sostener una acusación" y que "si le acusan es por algo", en referencia a que desde la plataforma de víctimas consideran a los dos acusados culpables del siniestro ocurrido en julio de 2013 en Angrois.

Ya antes, la magistrada había señalado como "impertinente" la pregunta del abogado de las víctimas, que interrogó a Domínguez sobre la posibilidad de que el juicio pueda reparar "o consolar en algo" el dolor y los daños causados tras el accidente.

"Como letrado, sabrá en qué consiste un juicio, cómo acaba, hasta dónde se puede reparar, qué es lo que reclama usted y luego verá en los términos de la sentencia si le satisfacen o no le satisfacen sus pretensiones", ha manifestado Fernández Currás.

Durante su testifical, Domínguez ha relatado los momentos vividos tras el descarrilamiento y las secuelas tanto físicas como psicológicas derivadas del siniestro. Ha relatado que tuvo que someterse hasta a 18 intervenciones quirúrgicas y que lo primero que hizo tras salir del hospital y llegar a casa fue "mirar en la web de Adif qué sistema de seguridad había en la línea".

"No me podía creer esa catástrofe, no la entendía, tenía que haber una explicación más racional de por qué había ocurrido ese desastre que viví", ha afirmado Domínguez.
Ha declarado que el accidente era "totalmente evitable" con una baliza y ha condenado que en la web figuraba el sistema ERTMS como sistema de seguridad hasta el kilómetro 87 cuando "no era cierto", puesto que estaba desconectado.

"Te genera rabia, dolor y angustia, porque no lo entiendes", ha añadido.

La víctima viajaba en el tren junto a su pareja y sus dos sobrinas. Todos sobrevivieron al accidente, aunque sufrieron un "gran calvario" debido no solo a las secuelas sino a la lucha "continua" por "descubrir la verdad" y encontrar las respuestas "necesarias" para explicar lo ocurrido.

"Al final tiendes a relativizar lo que te pasó, al ver a gente que perdió a sus hijos. Soy un afortunado dentro de lo que ha ocurrido, pero también me ha quitado muchas horas. Yo antes viajaba mucho y no he vuelto a subir en avión hasta que fui a Bruselas", ha señalado en referencia a las gestiones realizadas por la plataforma de víctimas para que la Comisión Europea mediara en el caso.

"No quiero que vuelva a pasar, pensábamos que teníamos que colaborar y ayudar a saber realmente todo lo que había ocurrido", ha reiterado.

Tras su declaración, ha testificado su pareja, que tras el accidente ha señalado que vio al maquinista llorar y pedir perdón.

Además, ha afirmado que tras recibir el alta hospitalaria por sus lesiones y regresar a Madrid, ambos comenzaron a reunirse con otras víctimas y con familiares para buscar respuestas, una batalla que empezó "hace diez años", al principio con "mucha intensidad".

"Hacíamos reuniones en mi casa. Era semanal, muchas horas de dedicación total para buscar respuestas que no nos estaban dando. Buscando explicaciones porque las que nos daban no eran posibles y las encontrábamos, lamentablemente, ha declarado.