El plástico del embalaje de la maleta, clave para detener al asesino reincidente de Vigo

La víctima, que presentaba una puñalada mortal, fue identificada después de un trabajo minucioso con la última tecnología en un laboratorio de Madrid

'O Chioleiro' en un juicio de 2010 por amenazas a periodistas. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
photo_camera 'O Chioleiro' en un juicio de 2010 por amenazas a periodistas. JAVIER CERVERA-MERCADILLO
El plástico del embalaje de la maleta fue clave para detener, hace un mes, a Manuel Durán 'O Chioleiro', un sexagenario con dos asesinatos previos en su historial, por la muerte de Carmen Bento, una ourensana que convivía con él en un piso que arrendaba habitaciones en Vigo, han informado a EFE fuentes de la investigación. La víctima, que presentaba una puñalada mortal -a la vista de la autopsia-, fue identificada después de un trabajo minucioso que permitió recuperar sus huellas dactilares con la última tecnología en un laboratorio de Madrid. 

La operación policial se desarrolló con rapidez y acierto después de que el cadáver apareciera en una maleta de viaje en avanzado estado de descomposición el 22 de febrero.

La valija llevaba meses abandonada en un descampado de la zona de Balaídos, a la vista de los vecinos, pero nadie le había dado importancia. Fue un repartidor el que dio la voz de alarma por el olor que desprendía a pesar de su embalaje. 

El plástico que cubría la maleta no era film transparente como el que se utiliza en los aeropuertos. Ahora, según ha podido saber EFE, se confirma que correspondía al envoltorio de un colchón de una marca muy conocida y coincidía con el de la habitación que ocupaban 'O Chioleiro' y la víctima.

Ese colchón, nuevo, tenía sangre. En la habitación se recabaron también huellas y restos biológicos. Allí situaron los investigadores el escenario del crimen. Los testimonios de los vecinos y todos esos indicios sólidos pusieron a las fuerzas del orden sobre la pista de un sexagenario que llevaba poco más de un año en libertad. 

Había cumplido 17 años, 6 meses y un día de condena por su segundo asesinato, la muerte de una vecina y amiga suya, Alicia Rey, en A Lama en diciembre de 2004. Previamente había estado recluido por asesinar a su abuela a finales de los años 80. 

La Policía Nacional de Vigo relacionó rápidamente el crimen de la maleta con el 'Chioleiro', quien, al saberse señalado, había emprendido la huida, aunque ya le seguían de cerca. El juez dictó una orden de detención que se ejecutó cuando se encontraba en la estación de buses de Pontevedra dispuesto a escapar. Se evitó así su fuga. 

Solo unas horas después, la recuperación de las huellas permitió confirmar la identidad de la víctima. Coincidían con las de la habitación que 'O Chioleiro' abandonó semanas después de que se le perdiera la pista a la mujer que le acompañaba en el cuarto arrendado. 

El magistrado del Juzgado de Instrucción número 4 de Vigo decretó el 1 de marzo su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. Los hechos investigados fueron calificados provisionalmente como homicidio o asesinato, pendientes aún del avance de la instrucción, pero no se ha investigado como violencia de género.

El caso, muy mediático, ha llevado a Manuel Durán de nuevo a la cárcel de su localidad, A Lama. Ingresó en el centro penitenciario con miedo y se le puso un preso de confianza. Allí sigue por el crimen de la maleta.

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