Más de 300 empresas gallegas entraron en concurso de acreedores en 2011, un 20% más que el año anterior

El recrudecimiento de la crisis provocó el año pasado un repunte del 20% del número de empresas que entraron en concurso de acreedores en Galicia, hasta los 335 procesos.

Según el baremo concursal 2011 elaborado por PwC en base a la información publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), este dato situó a la comunidad como la sexta con mayor número de insolvencias, al registrar el 6% de los procesos. A la cabeza se situaron Cataluña (1.198), Madrid (676) y Valencia (802), que concentraron el 50% de los concursos declarados en el conjunto del Estado.

De la información por provincias se desprende que Pontevedra fue la que sumó más insolvencias de empresas, un total de 139; por delante de A Coruña, con 123, Lugo (45) y de Ourense, donde se contabilizaron 28 procedimientos.

Con la salvedad de Pontevedra, donde los concursos se redujeron un 3% en relación a 2010, el número de sociedades lucenses declaradas insolventes se multiplicó por tres; mientras que en Ourense el incremento fue del 87% y en A Coruña, del 16%.

En el conjunto del Estado, las empresas concursadas aumentaron un 19%, hasta alcanzar los 5.367 procedimientos. Según el estudio de la consultora, si se computan las familias que optaron por esta vía al ser incapaces de afrontar sus obligaciones el total asciende a 6.535, lo que supone un 16% más en términos interanuales y “una nueva cifra récord” desde la entrada en vigor de la Ley Concursal en septiembre de 2004.

En cuanto a los sectores más afectados, la construcción registró un incremento de los procesos del 14% respecto a 2010, hasta los 1.420. Junto con la actividad inmobiliaria, que concentró 957 (un 29% más), el ladrillo representó el 44% de los concursos publicados en el BOE el año pasado . Del estudio de la consultora también se extrae que el 54% de las empresas concursadas tenían un volumen de activos inferior a los 2 millones de euros.

De cara a 2012, el socio responsable del departamento de reestructuraciones de PwC, Enrique Bujidos, señala que los incrementos producidos en los dos últimos trimestres de 2011 anticipan un año “con una elevada actividad concursal y alejan cualquier signo de recuperación económica”.

Pese a los cambios introducidos en la Ley Concursal en los últimos meses, Bujidos considera necesario “reorientar la normativa hacia la supervivencia de los negocios”, un objetivo para el cual se torna necesaria la “desjudicialización de la práctica concursal”.

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