Filloas gallegas, la receta tradicional de carnaval en Galicia

Las filloas gallegas son una deliciosa receta tradicional del carnaval gallego. Te contamos cómo puedes prepararlas.
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photo_camera Foto: Facebook Turgalicia

Uno de las estrellas que destaca entre los dulces de carnaval es la filloa gallega, una receta tradicional que fusiona la destreza artesanal con ingredientes sencillos para dar vida a un manjar que trasciende generaciones en Galicia.

En este artículo nos sumergiremos en las filloas gallegas, explorando su historia, cómo hacer filloas gallegas y por qué estas creaciones se han convertido en un emblema gastronómico durante el carnaval.

Además, exploraremos otras recetas de filloas gallegas, que complementan la diversidad de dulces de carnaval. Acompáñanos en este viaje lleno de sabores, historia y tradición.

  1. Origen de las filloas gallegas
  2. Receta tradicional de filloas gallegas
  3. Tipos de filloas gallegas

Origen de las filloas gallegas

Las filloas gallegas tienen sus raíces en una antigua receta basada en agua, especias, miel, huevos y harina, cuyo nombre podría derivar del griego phyllon que significa lámina.

La presencia romana propagó el consumo de esta preparación, dando origen a variantes en toda Europa, como las crepes en Francia, pancakes en la cultura anglosajona y pfannkuchen en Alemania.

Las similitudes entre las filloas gallegas y las crepes bretonas sugieren una posible influencia celta o, alternativamente, la conexión a través del Camino de Santiago, una ruta que ha facilitado el intercambio cultural entre Galicia y Francia a lo largo de los siglos.

En definitiva, las filloas son un distintivo gastronómico arraigado en Galicia, comparable a la relación de las crepes con la Bretaña francesa.

Receta tradicional de filloas gallegas

La receta tradicional de filloas gallegas tiene sus raíces en una práctica distintiva: el uso de sangre de cerdo. Este método, muy arraigado en la tradición gastronómica de Galicia, ha sido una característica clave de las filloas durante mucho tiempo.

Sin embargo, en la actualidad, se observa una preferencia creciente por una variante más dulce de las filloas, elaborada con leche, en lugar de la versión tradicional con sangre de cerdo.

Este cambio refleja la evolución de los gustos culinarios y la adaptabilidad de las recetas tradicionales para satisfacer las preferencias cambiantes de la sociedad.

Para hacer filloas de leche, necesitarás los siguientes ingredientes: 3 huevos medianos, 500 ml de leche, 200 gramos de harina de trigo, 30 gramos de azúcar, un chorrito de anís seco y una pizca de sal. El proceso es simple:

  1. Coloca todos los ingredientes en un vaso de batidora y tritúralos hasta obtener una mezcla homogénea.
  2. Unta con mantequilla una sartén antiadherente y vierte un poco de la mezcla, asegurándote de cubrir toda la base.
  3. Cuando aparezcan burbujas, da la vuelta a la filloa con las manos (teniendo cuidado con el calor).
  4. Cocina durante otros 30 segundos por el otro lado.
  5. El grosor de la filloa puede ajustarse a tu gusto, y al final, sírvela espolvoreada con azúcar glas. ¡Listo para disfrutar!

Tipos de filloas gallegas

Explorar la rica diversidad gastronómica de Galicia nos lleva a adentrarnos en un capítulo particularmente delicioso: los diferentes tipos de filloas gallegas.

Estas exquisitas creaciones, arraigadas en la tradición gastronómica de la región, han evolucionado a lo largo del tiempo, dando lugar a una variedad de sabores, texturas y presentaciones. A continuación vemos en detalle cada una de ellas:

Filloas con agua

En los tiempos de austeridad, la creatividad en la cocina llevó al desarrollo de una variante humilde pero deliciosa de las filloas gallegas: aquellas preparadas únicamente con harina de trigo, huevos y agua. Este enfoque austero prescindía de añadidos singulares, destacando la simplicidad de los ingredientes básicos.

El resultado es una versión sencilla de filloas, desprovista de artificios, que obtiene su distintivo sabor gracias al tocino utilizado para engrasar la sartén.

Estas filloas, aunque modestas en ingredientes, revelan la ingeniosidad de las tradiciones gastronómicas al crear algo delicioso incluso en tiempos de limitaciones.

Filloas con leche

Las Filloas con leche ofrecen una variante más sustanciosa en comparación con aquellas que utilizan agua. A diferencia de las crepes francesas, las filloas prescinden del uso de mantequilla en su elaboración, optando en su lugar por engrasar la sartén o la filloeira con tocino.

En esta versión, la sustitución del agua por leche no solo aporta una mayor consistencia, sino que también introduce matices adicionales de sabor y textura a la mezcla.

Este cambio simple, combinado con la tradicional grasa de tocino, eleva las filloas a una experiencia culinaria única que resalta la riqueza de las tradiciones gastronómicas gallegas.

Filloas de caldo

Las Filloas de caldo presentan una fascinante variante donde el elemento líquido adquiere un papel destacado. En esta receta, se intensifica la presencia del cerdo al incorporar, además del tradicional tocino, caldo a la mezcla de harina y huevos.

Este caldo, que puede provenir del lacón, cocido o espinazo desalado, aporta no solo una textura única sino también un sabor más profundo y enriquecido a las filloas.

El resultado es una deliciosa interpretación que resalta la riqueza de los sabores por medio de la tradicional conexión gallega con los ingredientes locales, ofreciendo una experiencia gastronómica única y sabrosa.

Freixós o filloas de anís

En la comarca de Ferrolterra, al norte de Galicia, las filloas adoptan el nombre de freixós y se distinguen por la incorporación de un ingrediente adicional: el anís.

Acompañadas de una mezcla equitativa de agua y leche, los freixós ofrecen un sabor característico, impregnado por la presencia del anís, que confiere a estos postres una deliciosa singularidad en la tradición culinaria gallega.

Filloas saladas

En la versatilidad de las filloas, encontramos una deliciosa variante que se distingue por sus rellenos salados. Esta adaptación, tanto en las versiones dulces como saladas, evoca el espíritu de las crepes.

Las filloas saladas admiten una amplia gama de rellenos, desde embutidos y carne hasta ingredientes que aportan consistencia, incluyendo incluso opciones como mariscos.

Tarta de filloas

Una interesante forma de disfrutar las filloas durante el entroido es con una Tarta de Filloas. Apiladas una sobre otra, las filloas adquieren la apariencia de una tarta. En el restaurante coruñés Millo, llevan esta idea más allá al crear un postre que literalmente es una tarta de filloas.

Para enriquecer aún más esta delicia, incorporan chocolate y toffee, resultando en una combinación sumamente apetecible.

Este ejemplo demuestra cómo las filloas pueden transformarse de diversas maneras, ofreciendo una amplia variedad de opciones para disfrutar de estas delicias durante el entroido.

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