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Una familia unida se rompe por la tragedia

Decenas de personas se concentraron este lunes ante la Casa Consistorial de Valga. RAFA FARIÑA
Decenas de personas se concentraron este lunes ante la Casa Consistorial de Valga. RAFA FARIÑA
Los vecinos aseguran que Sandra Boquete se apoyaba en su madre y su hermana tras hacerse efectivo su divorcio

Consternación en el entorno de las víctimas tras conocer el suceso. Los compañeros de trabajo y sus vecinos destacan que se trataba de una familia muy unida, especialmente tras el divorcio de la hermana mayor.

 

Sandra Boquete

En el teléfono de la empresa del aluminio STAC, situada en Padrón, saltaba este lunes el contestador automático. Una de sus trabajadoras, Sandra Boquete Jamardo, había sido asesinada por su exmarido. Una voz de hombre explicaba a quienes llamaban que "Stac hoy lunes, día 16, permanecerá cerrado por la trágica pérdida de nuestra compañera, Sandra Boquete, víctima de un atentado de violencia de género. Rogamos entiendan la situación".

Sandra trabajaba en el departamento de administración de esta firma. Estaba divorciada oficialmente desde el pasado junio, pero ya hacía tiempo que ella y su presunto asesino no vivían juntos. Según fuentes vecinales, hace más de una década el aún matrimonio construyó la vivienda familiar, un chalet, en el lugar de Carracido.

Alba Boquete

Era la hermana menor de Sandra Boquete. Con 27 años, dirigía su propio gabinete de logopedia situado en Pontecesures y colaboraba con el centro que Amencer Aspace tiene en Vilagarcía. "No vamos a hacer declaraciones sobre el crimen, estamos en estado de shock y tenemos que reponernos", explicaba este lunes un trabajador del centro. La asociación se unirá este martes y miércoles a las concentraciones de repulsa del crimen.

Ni Alba ni su madre residían en el domicilio, pero era habitual que ambas de desplazaran allí para ayudar a Sandra con los niños desde la separación del matrimonio. En sus redes sociales se mostraba muy interesada por su trabajo. De hecho, diversos colectivos profesionales del ámbito de la pedagogía y la logopedia expresaron durante la jornada de ayer sus condolencias.

La joven estaba también implicada en proyectos a nivel municipal, de modo que había ofrecido su colaboración a los alcaldes de la zona para impartir talleres con personas mayores, tal y como indicaban ayer vecinos de la zona o el propio regidor de la vecina localidad de Pontecesures, Juan Manuel Vidal Seage. "Falamos da posibilidade de facer algún tipo de formación, como talleres de memoria, unha vez pasado o verán", explica el regidor.

 

Elena Jamardo

Para no entorpecer la investigación, las autoridades no precisaron este lunes por qué motivo la exsuegra del presunto asesino y su excuñada estaban en la casa de Sandra a la hora del crimen, pero lo cierto es los lugareños aseguran que tanto Elena como Alba solían ayudar a su hija con el cuidado de los niños. "Téñoas visto moitas veces cos rapaces por aí. Sempre lle botaban unha man", aseguraba este lunes una vecina del mismo lugar de Carracido. Elena había superado una dura dolencia, un tumor, y estaba volcada por completo en su marido y en el resto de su familia. Vivía con su marido, trabajador del Concello de Valga, en Campaña, perteneciente a mismo municipio.

Una familia unida se rompe por la tragedia