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Decomisan sustancias para elaborar 3.000 kilos de cocaína que entraron por el Puerto de Marín

La Policía entra en el chalé valenciano que funcionaba com laboratorio. POLICÍA
La Policía entra en el chalé valenciano que funcionaba com laboratorio. POLICÍA

Fueron interceptados 12 contenedores con droga en el puerto marinense ► Hay once detenidos, uno de ellos en Vigo

Sustancias decomisadas en Marín. EP

La Brigada Central de Estupefacientes ha asestado un duro golpe a las mafias del narcotráfico que emplean el puerto de Marín para introducir sustancias. Al mismo tiempo que el Greco Galicia decomisaba 350 kilos de cocaína en Ourense, sus compañeros de Madrid registraban varios inmuebles en toda España. Rastreaban el rumbo de 12 contenedores contaminados que entraron en Europa por la ría de Pontevedra y que abastecían al mayor laboratorio de Europa de procesado de polvo blanco, ubicado en Valencia. La droga entraba gracias a la connivencia de una empresa de Valladolid con intereses en la dársena marinense, y llegaba a España enmascarada entre harina de palmiste. 

Se trata del mayor golpe al narcotráfico en el puerto pontevedrés desde la caída en 2009 de la red de Rafa el Valenciano, que incluía entre sus miembros al Servicio Fiscal de la Guardia Civil.

En dicha operación se ha desarticulado "uno de los mayores laboratorios de procesamiento de cocaína de Europa" ubicado en un chalet aislado de El Puig (Valencia).

Según ha informado la Policía Nacional, han sido detenidas 11 personas en seis provincias –Madrid, Málaga, Toledo, Valencia, Valladolid y Pontevedra– y se han practicado diez entradas y registro de inmuebles, en los que se ha intervenido unos 8.500 litros de diversas sustancias químicas fiscalizadas y "de difícil adquisición" destinadas a la elaboración del clorhidrato de cocaína. 

También se han interceptado 12 contenedores de torta/harina de palmiste en el puerto de Marín, "producto en el que enmascaraban el estupefaciente para superar los controles aduaneros y sanitarios y que, una vez procesado, se obtendría más de tres toneladas de cocaína", ha destacado la Policía. 

La organización estaba compuesta por ciudadanos de nacionalidad española, colombiana y albanesa "dedicados a la introducción de grandes partidas de sustancia estupefaciente en España, camufladas en distintos productos legales, para posteriormente establecer laboratorios clandestinos con la finalidad de extraer la pasta de coca de dichos productos y con ello elaborar clorhidrato de cocaína", ha asegurado la Policía. 

Su último objetivo consistía en llevar a cabo la obtención y posterior distribución de droga. Para ello contaban, sostiene las mismas fuentes, "con una amplia estructura empresarial que se encargaba de importar contenedores marítimos contaminados de torta de palmiste, producto con el que enmascaraban el estupefaciente a fin de superar fácilmente los controles aduaneros y sanitarios". 

"Su intención era introducir sacos de unos mil kilogramos cada uno, con la finalidad de extraer la pasta base de la harina de palmiste (residuo que queda tras la extracción del aceite de la semilla de la palma que se cultiva en zonas tropicales) y, una vez separada, proceder a la transformación de la misma en clorhidrato de cocaína", ha puntualizado la Policía. 

Para ello contaban con "químicos o cocineros", han matizado las mismas fuentes, "expresamente traídos desde Latinoamérica para instruir a la organización y mostrales la elaboración o cocinado del estupefaciente".

Enviados desde Colombia
Fruto de las pesquisas policiales los agentes tuvieron conocimiento de la presencia en España de una pareja de ciudadanos colombianos que habían sido enviados hasta tres veces por parte de la organización proveedora en origen. Su misión era la de comprobar la estructura empresarial en España, así como negociar porcentajes y beneficios a repartir una vez la droga fuera ya extraída y distribuida. 

Posteriormente, los investigadores detectaron la llegada de diez contenedores al Puerto de Marín con mercancía legal y, entre ellos, uno en el que se transportaba la cocaína. 

Con todo ello los investigadores establecieron un fuerte dispositivo policial, compuesto por más de cien funcionarios policiales repartidos en las distintas provincias españolas, y procedieron de forma simultanea a efectuar la detención de 11 personas en Valencia (4), Madrid (3), Valladolid, Vigo, Valencia y Toledo, entre ellos los principales responsables de la organización y los encargados de la logística e infraestructuras.

 

El laboratorio valenciano
También se llevó a cabo el registro de 10 inmuebles, entre ellos un chalé aislado ubicado en la localidad de El Puig (Valencia) donde se encontraba el laboratorio y donde se incautaron más de 8.500 litros de diversas sustancias químicas fiscalizadas, "todas ellas de difícil adquisición y destinadas a la elaboración del clorhidrato de cocaína", ha subrayado la Policía. 

Para sufragar y obtener beneficios de la inversión realizada, la organización estaba acondicionando diversas estancias de la propiedad para destinarlas al cultivo de marihuana. Para ello contaban con un súbdito marroquí que, además, se encargaba de la seguridad de la finca, permaneciendo en su interior las 24 horas sin abandonar la misma ni para abastecerse de víveres, ya que le eran facilitados por otro integrante de la organización. 

El chalé había sido alquilado por su ubicación aislada de las grandes urbes, su difícil acceso, su discreción y la posibilidad de destinar la finca alquilada a estas ilícitas actividades sin llamar la atención del resto de fincas colindantes. Además, los integrantes de la organización llevaban a cabo multitud de medidas de seguridad antes de dirigirse al inmueble, manteniendo asimismo una vigilancia permanente de la casa con la finalidad de detectar posibles seguimientos policiales, hecho que dificultaba enormemente la investigación. 

La Policía ha destacado "la gran movilidad de la organización", ya que sus principales responsables viajaban por toda España y residían en un chalé de lujo en la Costa del Sol desde donde coordinaban y daban las instrucciones oportunas. 

En los 10 registros domiciliarios practicados, los agentes han intervenido 8.500 litros de compuestos químicos, seis vehículos --cuatro turismos, una furgoneta y una motocicleta--, un revolver de calibre 6 mm con una caja de 47 cartuchos, diverso material informático, terminales telefónicos y dinero en efectivo. 

Asimismo, la Policía ha explicado que actualmente se encuentran bloqueados 12 contenedores en el Puerto de Marín a la espera de realizar el correspondiente "análisis cualitativo y cuantitativo" y poder determinar "con exactitud los sacos contaminados con cocaína, en los cuales la organización enmascaraba la sustancia ilícita". 

Decomisan sustancias para elaborar 3.000 kilos de cocaína que...
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