Desactivan la alerta por proximidad a casas en el incendio de Verín, que continúa activo

"Está perimetrado; parece que lo peor ha pasado". La Xunta da por estabilizado el incendio de Maceda tras quemar 150 hectáreas, y controlado el de Calvos de Randín, con 50
Un bombero forestal trabaja en la extinción del incendio que permanece activo en Verín. BRAIS LORENZO
photo_camera Un bombero forestal trabaja en la extinción del incendio que permanece activo en Verín. BRAIS LORENZO

La Consellería do Medio Rural ha desactivado en la tarde de este jueves la alerta por proximidad del incendio forestal de Verín a varios núcleos de población. Además, el fuego, aunque sigue activo, "evoluciona favorablemente". 

Es la principal novedad que recoge el parte de la Xunta, actualizado a las 20.15 horas de este jueves, y en el que la superficie arrasada por las llamas se mantiene estable en 600 hectáreas, por lo que continúa como el fuego más grande que sigue sin controlarse. 

Se trata de un incendio declarado a primera hora de la tarde del miércoles y del que las autoridades no dudan de su intencionalidad, tal y como demuestra que se inició en una decena de focos diferentes. 

Ahora, de acuerdo con la última actualización de Medio Rural, el fuego "evoluciona favorablemente" y los medios trabajan en la extinción de un "punto de muy difícil acceso". El alcalde de la localidad, Gerardo Seoane, ya ratificaba Europa Press la mejoría de la situación: "Está perimetrado; parece que lo peor ha pasado". 

Hasta el momento, han participado en el operativo efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), aparte de nueve técnicos, 27 agentes, 59 brigadas, 27 motobombas, 12 aviones y 11 helicópteros, entre otros medios.

Otros tres incendios activos

Mientras tanto, hay otros tres incendios que siguen activos. El de Arbo, parroquia de Barcela, lleva calcinadas unas 70 hectáreas y mantiene activada la Situación 2 por la proximidad de las llamas a diversas infraestructuras. 

Se trata de un fuego que, según indica la Xunta, entró desde Portugal y también "evoluciona favorablemente hacia su estabilización, sin afectación a aldeas". 

En esta misma situación se encuentra el fuego forestal de la parroquia de O Pereiro, en el ayuntamiento ourensano de A Mezquita, con unas 150 hectáreas quemadas. 

Mientras tanto, un incendio activo desde la tarde de este jueves en Boiro (A Coruña), concretamente en la parroquia de Cures, ha arrasado hasta el momento más de 20 hectáreas.

Estabilizado el de Maceda y controlado el de Calvos

Por su parte, el fuego de Maceda (Ourense) que afecta a la parroquia de Castro de Escuadro, ha quedado estabilizado a las 17.00 horas de la tarde con un balance de 150 hectáreas arrasadas. "Se inició en tres focos diferentes y simultáneos", indica la Xunta. 

Además, Medio Rural ya da por controlado desde las 19.15 el fuego en Calvos de Randín (Ourense), en Lobás, con un balance de 50 hectáreas quemadas. 

En cuanto al incendio forestal con 400 hectáreas arrasadas en Arbo, parroquia de Mourentán, continúa sin cambios al estar estabilizado. Asimismo, el de Padróns, en Ponteareas (Pontevedra), sigue controlado tras calcinar 20 hectáreas. 

En total, estos ocho incendios que todavía están sin extinguir llevan arrasadas al menos 1.460 hectáreas de superficie. 
 

"Se levantaron unas llamas enormes y pasó lo peor que podía pasar"

El incendio de Verín comenzó a las cuatro de la tarde del pasado miércoles con una decena de focos, obligando a cortar al tráfico la autovía de las Rías Baixas de la A-52 y también la Nacional, aunque la circulación pudo ser restablecida, con mucho esfuerzo, pocas horas después. 

"Se levantaron unas llamas enormes y pasó lo peor que podía pasar", ha comentado este jueves a Efe Isaac Chamín, que vio cómo las llamas engullían decenas de vehículos, algunos históricos, que tenía guardados en su nave de Ábedes, en Verín, sin que pudiese hacer nada. 

Con la situación algo más tranquila, muchos afectados, como él mismo, todavía con el chisporreteo en su mente y la tos áspera, se acercaron esta jornada a sus propiedades para allí comprobar los efectos del fuego.

En los bares de la localidad, es el tema de conversación. No hay otro.

Según cuenta Chamín, todo fue cuestión de poco tiempo. "Cuando empezó a arder toda la zona de pinares ya me tuve que ir, no se podía hacer nada. Había llamas de veinte metros y ahí ya vi que o me iba o no salía de allí", relata compungido. 

La estampa durante la mañana de este jueves en su nave era la de coches calcinados, la estructura derruida, el tejado hundido y el terreno teñido de negro.

Isaac perdió su negocio de compraventa de coches en el incendio forestal que permanece activo en Verín. BRAIS LORENZO (Efe)
Isaac perdió su negocio de compraventa de coches en el incendio. BRAIS LORENZO

Entre la flota de vehículos que hace unas horas lucía flamante, había tractores, porta-coches, furgonetas, camiones pequeños... Y, ahora, todo lo ha perdido. El momento, grabado en su mente, es de los que queman la retina. 

El único problema, a su juicio, según relata en el día después, era el de la necesidad de más medios de extinción cuando empezó a arder.
 

"Pienso que con una motobomba que fuera regando los fuegos pequeños esto habría sido menos grave, pues la finca -muestra la suya- está más o menos limpia". 

Como Isaac, también un padre y un hijo, que han optado por preservar su anonimato, refieren la complicada situación que se vivió la víspera en la localidad, dado el importante número de focos y, en especial, lo mismo que ahora preocupa, el viento, que provocó una propagación a velocidad de vértigo. 

Las llamas también dejaron daños materiales de poca entidad en la fábrica de Aguas de Sousas. 

Tanto la Consellería de Medio Rural como el alcalde de Verín, Gerardo Seoane, siguen apuntando a una clara "intencionalidad" detrás de algunos de los últimos incendios registrados en Galicia, con diferentes focos simultáneos y en distintas horas, justo cuando no pueden actuar los medios aéreos. 

Los primeros focos se registraron en Verín, por ejemplo, según ha trasladado el Gobierno gallego, a muy poca distancia de las casas, para que todos los medios de extinción se trasladasen ahí con el objetivo de proteger a las personas. Y ya después empezaron en otros puntos de difícil acceso. 

Bregar contra la adversidad está siendo harto complicado por culpa de los "incendiarios", ha afirmado directamente el encargado de Medio Rural en la Xunta, José González. 

 

La Xunta busca a los responsables: "Van a hacer daño"

La Xunta mantiene abierta una investigación para intentar dar con el autor o autores de los últimos incendios forestales en los que está clara su "intencionalidad" y también el hecho de que "van a hacer daño". 

En declaraciones a Efe, el director general de Defensa del Monte, Manuel Rodríguez, alerta de la "clara intencionalidad" que hay detrás de algunos de los últimos incendios forestales; así como de otros fines, tales como el de "tratar de buscar hacer daño" material, a viviendas, e incluso a personas. 

"Diez focos con esa incidencia, todos ellos simultáneos, cerca del entorno urbano, cerca de viviendas y terrenos, hacen pensar en que fueron intencionados", apunta el director general, quien pide acabar con estos debates cuando la realidad demuestra que pocas dudas hay. 

"Cuando estábamos todos en Verín, para intentar apagar estos primeros focos, empezaron otros en la zona norte, y ahí ya arrancó hasta convertirse en un incendio forestal", explica Rodríguez, quien ha concretado que ahora mismo se continúa trabajando en la zona para evitar que se reactiven. 

A diferencia de la inusual ola incendiaria provocada durante buena parte de julio por las tormentas secas y los rayos, que afectó principalmente a zonas de O Courel, Invernadoiro y Carballeda de Valdeorras, este representante autonómico alerta de que estos incendios siguen una "tipología más tradicional", frente a los de julio, que fueron "algo fortuito", agravados o no por el calentamiento global.

En el incendio de Verín, deja claro el representante autonómico que ni siquiera puede decirse que sea "estrictamente forestal" puesto que tuvo lugar en diez puntos y hasta rodear todo el perímetro de Verín municipio, lo que refuerza, a su juicio, la teoría de la intencionalidad. 

"¿Cuál es la excusa de lo que está ocurriendo estos días? Lo que ha ocurrido en Verín es escandaloso", observa el responsable de Montes, quien se pregunta "qué puede empujar a alguien a cometer semejante barbaridad". 

Tras resaltar la labor de todos los efectivos de extinción, apunta este alto cargo que el problema no radica sólo en mejorar la gestión del monte. "Si la gente viese en directo incendios a 50 metros de los pueblos, estamos hablando de que buscan hacer daño, usando el monte como arma arrojadiza". 

En supuestos como este, tiene claro que la culpa es "de quien planta fuego al lado de las casas". 

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