Denuncian que un vecino mató a su perra en Caldas: "Escuchamos un disparo y un ladrido"

Los dueños de Hada oyeron un disparo y la encontraron muerta ► Fueron a por una carretilla para enterrala y cuando volvieron estaba un vecino con una escopeta pero no había rastro del animal
Hada, la perra a la que dispararon. DP
photo_camera Hada, la perra a la que dispararon. DP

Una familia de Caldas de Reis denunció la muerte por un disparo de su perra Hada, unos hechos que atribuyen a un vecino del núcleo en el que viven y al que se encontraron en el lugar en el que murió el animal mientras portaba una escopeta.

Los hechos ocurrieron el pasado sábado 3 de diciembre en Godos, según consta en la denuncia presentada ante la Guardia Civil de Caldas al día siguiente. Hada, una perra de tres años adoptada en una protectora de animales, vivía junto a los padres de la denunciante. "El sábado por la tarde fueron a una finca a hacer labores de labranza en un núcleo rodeado de casas y llevaron a Hada y a otra perrita que tenemos. De repente escucharon un tiro y un ladrido", explica esta mujer.

Al acercarse al lugar donde oyeron el disparo se encontraron a Hada muerta. Los padres de la denunciante fueron entonces a por una carreta para transportar a la perra hasta el lugar donde pretendían enterrarla, pero cuando regresaron a donde estaba el cadáver solo se encontraron a su vecino. Portaba una escopeta para la que tenía permiso de armas, pero no había rastro del cuerpo de Hada. "Solo quedaba sangre", apunta la mujer, que añade, visiblemente dolida: "Así es como un monstruo acabó, sin motivo alguno, con la vida de nuestra maravillosa perra". 

Por si fuera poco, y siempre según el testimonio de la denunciante, el vecino, al ser encontrado en el lugar donde había sido tiroteada la perra, respondió: " A min rascádesme o carallo, eu non fun". 

Según consta en la denuncia, a la que tuvo acceso este periódico, los dueños de Hada afirman que no tenían una mala relacón previa con el vecino al que acusan de matar a su perra. El caso está ahora en manos de la Guardia Civil. Se investiga un posible delito de maltrato animal.

"Hada no merecía ese final y mucho menos no poder enterrarla y saber que está tirada entre las zarzas", añade la denunciante.