El alijo incautado de 490 kilos de cocaína se ocultaba en melones con un sofisticado sistema

Los máximos responsables del Cuerpo Nacional de Policía y del Servicio de Vigilancia Aduanera en Pontevedra y en Galicia presentaron este martes el material intervenido la pasada semana en Vigo
photo_camera Los máximos responsables del Cuerpo Nacional de Policía y del Servicio de Vigilancia Aduanera en Pontevedra y en Galicia presentaron en la mañana de este martes el alijo de 490 kilos de cocaína localizado la semana pasada en el puerto de Vigo. Lo más destacado del hallazgo fue el sofisticado sistema de ocultamiento, dentro de falsos melones, según explicaron los responsables del operativo de la comisaría de Pontevedra, que actuaron en conjunto con la Udyco de Vigo y Vigilancia Aduanera de la ciudad olívica. El delegado del Gobierno, Pedro Blanco, acudió para observar las nuevas tácticas que emplean los narcotraficantes que operan en Galicia para esquivar los controles.

Los máximos responsables del Cuerpo Nacional de Policía y del Servicio de Vigilancia Aduanera en Pontevedra y en Galicia presentaron en la mañana de este martes el alijo de 490 kilos de cocaína localizado la semana pasada en el puerto de Vigo.

Lo más destacado del hallazgo fue el sofisticado sistema de ocultamiento, dentro de falsos melones, según explicaron los responsables del operativo de la comisaría de Pontevedra, que actuaron en conjunto con la Udyco de Vigo y Vigilancia Aduanera de la ciudad olívica.

El delegado del Gobierno, Pedro Blanco, acudió para observar las nuevas tácticas que emplean los narcotraficantes que operan en Galicia para esquivar los controles.

Espectacular hallazgo de cocaína en el interior de falsos melones en Vigo

Las autoridades intervinieron 490 kilos de droga procedentes de Brasil en la dársena de la provincia de Pontevedra y otros 535 de la misma organización criminal en un puerto portugués

Una nueva operación conjunta de las autoridades policiales españolas y portuguesas sirvió para interceptar un doble cargamento de cocaína que suma algo más de 1.000 kilos (media tonelada en cada uno de los dos alijos) que llegó a los puertos de Vigo y Sines (al Sur de Portugal) en sendos contenedores procedentes de Brasil. La droga fue localizada a lo largo de la semana pasada.

Algunos de los melones incautados en la operación. DP
Algunos de los melones incautados en la operación. CEDIDA

La operación, coordinada en España por el Cuerpo Nacional de Policía a través de la Sección Greco Galicia con base en Pontevedra y la Udyco de Vigo de forma conjunta con el Servicio de Vigilancia Aduanera de la ciudad del Sur de Galicia, tuvo como elemento fundamental la colaboración internacional y, en este caso concreto, la de la Polícia Judiciária de Portugal, país de destino de los envíos interceptados.

Destacó especialmente en ambos casos el método de ocultamiento. En relación con la cocaína que llegó al principal puerto pontevedrés, los narcotraficantes ingeniaron un sistema en el que la droga se encontraba en el interior de lo que parecían melones, perfectamente plastificados en su exterior y que, al abrirlos, tenían otra capa, en este caso de goma, similar a un globo, para proteger la droga. El posterior pesaje señaló un alijo de 490 kilos de cocaína que llegaron a Galicia en más de 20 palés contaminados.

La jefatura de la Unidad Mixta de Vigilancia Aduanera del Puerto de Vigo ofreció imágenes del escáner al que sometieron a las cajas de melones sospechosas, procedentes de una ruta que ya tenían marcada en rojo desde hacía tiempo. En las imágenes aportadas por los rayos X, se aprecia la diferencia entre los melones auténticos y los falsos que contienen la cocaína, circunstancia que no pasó inadvertida para los funcionarios de la Agencia Tributaria que, además, manejaban la información de Inteligencia procedente de la Polícia Judiciária y de la Comisaría de Pontevedra.

Uno de los melones incautados, abierto para hallar la cocaína en su interior. CEDIDA
Uno de los melones incautados, abierto para hallar la cocaína en su interior. CEDIDA

En cuanto al alijo, que pesó 535 kilos, que llegó a Portugal, la organización desmantelada introdujo la sustancia dentro de envases de zumo de frutas, lo que obligó a los agentes a destruirlos todos para localizar la droga. En concreto, eran latas de una bebida que se exporta de forma habitual desde el país sudamericano hasta el luso.

Los dos sistemas empleados son muy útiles para eludir los escáneres de las autoridades portuarias, al esconder la cocaína dentro de sustancia orgánica, en uno de los casos, y dentro de latas, en el otro, y enviarla en formas que nada tienen que ver con el paquete tradicional. Lo habitual es que los agentes aduaneros busquen a través de los sistemas no intrusivos los clásicos paquetes rectangulares que suelen colocarse encima de la carga o bien en las propias estructuras del contenedor. Es el sistema del gancho ciego, en el que las empresas, en principio, nada saben del negocio ilícito.

Este operativo, sin embargo, se cerró con la detención de tres individuos como presuntos receptores de la carga clandestina, de los cuales solo uno de ellos ingresó en prisión provisional por orden de la autoridad judicial. Uno es portugués y los dos restantes de otras nacionalidades.