miércoles. 08.12.2021 |
El tiempo
miércoles. 08.12.2021
El tiempo

Abandonan en altamar a un narco gallego para asegurar un alijo

Alijo de cocaína en O Grove. NARCODIARIO
Alijo de cocaína en O Grove. NARCODIARIO
La Policía Nacional investiga la desaparición de un joven de A Illa en aguas del Atlántico que formaba parte del grupo de lancheros que acudía a recoger un gran cargamento de cocaína

Agentes de la Policía Nacional investigan desde hace algunos días la desaparición de un joven de A Illa de Arousa de 27 años de edad, supuesta víctima de la propia organización de narcotransportistas para la que trabajaba.

Los especialistas en la lucha contra el crimen organizado trabajan sobre la hipótesis de que el hombre falleció en altamar cuando se movilizaba junto a otros miembros de la red criminal con el objetivo de acercar a costas gallegas un gran alijo de cocaína que llegó desde Sudamérica en un velero.

Una vez en el Atlántico, existen dos líneas de investigación. La primera apunta hacia una caída del arousano en plena noche y sin que sus compañeros se percatasen de ello hasta que era demasiado tarde para intentar su rescate.

Para evitar cualquier sospecha, la cúpula de la organización habría dado orden de no advertir a Salvamento Marítimo ni a ninguna autoridad competente con el objetivo de preservar el fin de la operación criminal, que, según todos los indicios, culminó con éxito para los delincuentes, no tanto para la víctima, que habría muerto ahogada.

Las Fuerzas de Seguridad sostienen que los narcos regresaron a Galicia con la droga, que llevó en velero desde Sudamérica

La segunda línea de investigación pone sobre la mesa la opción de un homicidio doloso, ajuste de cuentas o similar, si bien los agentes no tienen por el momento los argumentos suficientes que la sustenten.

Los hechos que son objeto de investigación se habrían producido hace ya algunas semanas y, aunque las pesquisas policiales son todavía muy incipientes, sí se sabe que la red criminal coronó el narcotransporte.

DROGA "A PATADAS". Un experimentado miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado explica que en estos momentos hay "cocaína a patadas" en las Rías Baixas, y ello es así a pesar de la extraordinaria labor de la Policía, la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera a la hora de interceptar grandes alijos en altamar.

Las organizaciones criminales que siguen operativas en O Salnés y que disponen del potencial económico y los contactos necesarios para negociar grandes alijos con los capos colombianos han conseguido introducir al menos dos cargamentos en las últimas semanas. No solo entró en Europa a través de costas gallegas el alijo que se saldó con la inquietante desaparición del joven de A Illa de Arousa, sino que al menos un segundo viaje con varias toneladas de polvo blanco habría alcanzado los almacenes clandestinos de la provincia de Pontevedra antes de pasar a manos de los sudamericanos que, a su vez, lo comercializan en el resto del continente.

LA FAMILIA. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están a la espera de que la familia del joven desaparecido aporte datos acerca de lo ocurrido, o bien ofrezca luz sobre el lugar en el que se encuentra su allegado, si la hipótesis policial no estuviese en lo cierto. Por el momento no hay constancia de que se hayan puesto en contacto con las autoridades competentes, lo que da que pensar acerca de un posible pacto de silencio en relación con lo sucedido.

Los precios de la cocaína están en mínimos históricos ante el brutal abastecimiento: menos de 25.000 euros el kilo

De hecho, en varios foros de la comarca de O Salnés han trascendido distintas informaciones acerca de la desaparición en altamar de este vecino de A Illa, pero en ninguno de ellos se aportan datos sobre la posición oficial de su familia. Lo cierto es que cuando se producen sucesos de estas características en el seno de las mafias criminales, en la mayoría de los escenarios conocidos se busca la invisibilidad, normalmente con muchos billetes de por medio, o bien con la amenaza o la extorsión por delante. Por el momento, este aspecto sigue siendo una de las incógnitas que continúa abierta.

AJUSTES EN GALICIA. Los clanes del narcotráfico que operan desde sus bases en las Rías Baixas tienen como premisa la invisibilidad, con la intención de que sus actividades pasen lo más desapercibidas posible. De ese modo consiguen mantenerse plenamente activas y lejos de los ojos y los oídos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y, lo que consideran más importante, alejados de la presión de la sociedad civil, política y mediática.

Sin embargo, y a pesar de que mantienen esa línea de actuación, en ocasiones se ven envueltos en ajustes de cuentas de menor intensidad que, sin el resultado de muerte, suelen traducirse en palizas que disfrazan de robos violentos o en incendios de propiedades que camuflan como accidentales cuando en realidad no lo son.

Ejemplo reciente de ello fueron las agresiones sufridas por Manuel Charlín Gama y su hijo Melchor en 2018, cuando, según la Policía y la Fiscalía, no consiguieron la infraestructura precisa para la introducción en tierra de un gran alijo de droga (que finalmente se tradujo en la operación del Titán III que se juzga estos días en Pontevedra). En aquel momento, personas con "acento sudamericano", según trascendió, entraron en la vivienda familiar y golpearon a ambos miembros del clan, en especial al hijo, que acabó en el hospital con varias lesiones de importancia.

En el caso del presunto narcotransportista de A Illa de Arousa, en próximas horas se conocerá si su desaparición en altamar fue producto de un accidente o si alguien quiso sacárselo de encima

Unos meses antes, la Audiencia de Pontevedra acogía un juicio contra un individuo, también de origen sudamericano, acusado de robar en la casa de Luciano Núñez, conocido narco ahora fallecido. Lo curioso es que apenas robó nada. Eso sí, le prendió fuego en los testículos. Fue otro ejemplo de ajuste de cuentas en el que nadie dice la verdad, pues Núñez en ningún momento denunció eso, sino solo el asalto a su vivienda.

En el caso del presunto narcotransportista de A Illa de Arousa, en próximas horas se conocerá si su desaparición en altamar fue producto de un accidente, lo que parece más probable, o si alguien quiso sacárselo de encima.

En cualquier caso, la responsabilidad sigue sobre la mesa, pues si cayó al mar de forma fortuita, lo cierto es que nadie dio cuenta de lo sucedido a las autoridades competentes que podrían haber organizado un dispositivo de búsqueda de emergencia. Pudo más, según las actuales líneas de investigación, la cantidad de dinero, más de 100 millones de euros, que se acabarían embolsando las distintas organizaciones criminales con la introducción de la cocaína.

Abandonan en altamar a un narco gallego para asegurar un alijo