Rajoy traza el perfil que debe tener un buen gobernante

El expresidente español ofrece un discurso en el que defiende las ventajas de las democracias liberales y carga contra los populismos
Mariano Rajoy. ISABEL INFANTES (EUROPA PRESS)
photo_camera Mariano Rajoy. ISABEL INFANTES (EUROPA PRESS)

El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha ofrecido este lunes su receta para reforzar la democracia liberal y ha trazado su figura del buen gobernante, aquel que pacta y acuerda en los temas que lo requieren, que piensa bien las cosas antes de hacerlas, que trabaja en pro de la moderación, que no busca polarizar ni dividir con leyes ideológicas y que, llegado el caso, toma decisiones duras, complejas y difíciles si es necesario.

En su intervención durante la presentación de un informe sobre liderazgo y reputación de los países elaborado por la consultora Thinking Heads, Rajoy ha señalado que es muy importante actuar con responsabilidad cuando se trata de adoptar decisiones económicas.

Ha puesto como ejemplo las medidas adoptadas por el primer ministro de Portugal, el socialista António Costa, quien "ha logrado un pacto de rentas, ha apostado por una subida progresiva de pensiones de hasta un máximo de un 4%, y ha deflactado la tarifa del IRPF para que los impuestos no se coman la subida salarial".

El expresidente del Gobierno ha reiterado las bondades de las democracias liberales, el mejor de los regímenes posibles, ha dicho, y ha abogado por instituciones más fuertes y un Estado de derecho más sólido.

En este sentido, ha hecho una referencia, sin querer entrar al asunto, a la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), para pedir una justicia más ágil y que se suprima la acusación popular.

"Europa se tiene que hacer mayor", ha proseguido Rajoy, camino en el que son prioritarios dos objetivos: completar la unión económica y monetaria e ir hacia la unión fiscal. "Europa, si quiere ser alguien, necesita tener, además de un banco central, bonos europeos, un presupuesto europeo de verdad y una autoridad europea de hacienda", ha defendido.

A su juicio, junto a todo ello, se necesita una política exterior de seguridad y defensa y un mercado único energético, como ha demostrado lo sucedido en Ucrania.

Ha rechazado asimismo los populismos, "uno de los mayores retos a los que se enfrentan las democracias liberales", y ha analizado sus rasgos comunes. El populista, ha indicado Rajoy, es el que polariza, el inquisidor, el que habla de la casta, el que "despotrica contra banqueros, presidentes de empresas, cardenales o incluso seminaristas", el que piensa que con él empieza todo y lo anterior no vale y el que divide a la gente entre ricos y pobres.

Ha insistido en este punto en que no es "un buen objetivo pretender cargarse a los ricos, mejor es pretender cargarse a los pobres y hacerlos ricos", lo cual –ha dicho– es "más difícil" pero también un objetivo "más moral que el otro".

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