sábado. 05.12.2020 |
El tiempo
sábado. 05.12.2020
El tiempo

Las protestas contra la gestión del Gobierno se repiten en Ferraz

Manifestación en Ferraz contra el Gobierno de Sánchez.RODRIGO JIMÉNEZ (Efe)
Manifestación en Ferraz contra el Gobierno de Sánchez.RODRIGO JIMÉNEZ (Efe)
Los manifestantes piden la dimisión de Sánchez y "libertad" por las restricciones del estado de alarma

Un grupo de ciudadanos se ha vuelto a manifestar este lunes frente a la sede del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid, para protestar por la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez en la crisis del coronavirus.

Por tercer día, los manifestantes se han congregado sobre las 20.50 horas y la Policía Municipal ha tenido que cortar el tráfico en ese trozo de la calle. Los congregados han llegado con cacerolas, carteles en los que se podían leer lemas como Sánchez vete ya y envueltos con banderas de España, algunas de ellas con un crespón negro en señal de luto por las víctimas de la pandemia.

Al mismo tiempo, exclamaban gritos de Sánchez dimisión, Gobierno dimisión y libertad, mientras andaban por la calzada e intentaban salvaguardar la distancia de seguridad. Además, tal y como ha ocurrido el resto de días, un altavoz ha reproducido a todo volumen el himno nacional, lo que ha provocado el silencio puntual de los presentes. 
Los manifestantes, de distintas edades, portaban su propia mascarilla, muchas de ellas con la bandera de España.

Al igual que otros días, dos lecheras de la Policía Nacional reforzaron la seguridad de la zona y varios agentes se concentraron delante de la sede del PSOE, en la acera. También un helicóptero sobrevolaba el barrio donde se encontraba este grupo de personas.

MÁS PROTESTAS 

Las protestas y caceroladas convocadas para pedir la dimisión de Pedro Sánchez al frente del Gobierno por la gestión de la pandemia del coronavirus se han ido extendiendo por diferentes territorios del país con el paso de los días a pesar de seguir siendo un movimiento minoritario.

El germen que surgió en el madrileño barrio de Salamanca se ha ido repitiendo una semana después de las primeras convocatorias. Como viene siendo habitual, los ciudadanos salen en la misma zona de Núñez de Balboa, entre las calles Ramón de la Cruz y Ayala, para manifestarse en contra de la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez frente al coronavirus.

A diferencia de los primeros días, donde hubo concentraciones de personas que impedían mantener la distancia de seguridad recomendada por las autoridades sanitarias para evitar la propagación del coronavirus, el resto de noches sí que ha habido un aumento considerable de presencial policial que ha impedido a los vecinos invadir la calzada.

Así, con banderas de España y cacerolas, han protestado por las aceras, andando y evitando estar parados, por lo que no se han vuelto a repetir imágenes de acumulaciones de personas. Desde los balcones y las ventanas, además, han sonado caceroladas como respuesta crítica a la política del Ejecutivo central.

El seguimiento de estas protestas ha sido desigual en otros barrios y distritos de la capital española. En Carabanchel, un grupo de personas ha lanzado sus consignas contra el Gobierno mientras que otros ciudadanos lanzaban al mismo tiempo que el ruido de las cacerolas gritos a favor de la sanidad pública. También en la Plaza de Chamberí, donde ha habido una concentración de manifestantes que se intercalaba con la mirada de curiosos y paseantes.

Las protestas se han extendido por otros barrios, como Mirasierra, Aravaca, Chamartín, Montecarlo o Aravaca, pueblos madrileños como Pozuelo de Alarcón o Getafe y otras ciudades españolas como Salamanca, Zaragoza, Sevilla, Logroño o Guadalajara.

Este lunes, por ejemplo, también se ha llevado a cabo una protesta en Getafe a partir de las 21.00 horas en la Plaza de la Manzana, donde los congregados han seguido el llamamiento de mantener la distancia social entre ellos y acudir con banderas de España, en alguna de las cuales se podía leer Sánchez vete ya.

Puntuales a la cita, a esa hora un joven cubierto con la enseña nacional se ha dirigido al medio centenar de congregados para agradecer a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad su trabajo, pedir a los manifestantes que mantuvieran la distancia de seguridad, y desmarcarse de cualquier grupo político o ideología.

Acto seguido, han hecho sonar sus cacerolas para reclamar la dimisión del Gobierno, bajo la atenta mirada de los efectivos de dos coches de la Policía que vigilaban la protesta.

En otras zonas como el barrio de Valdebebas han sido una treintena de personas las que han protestado con una cacerolada, en este caso también respetando la distancia recomendada ayudados por la amplitud de las avenidas. 

Las protestas contra la gestión del Gobierno se repiten en Ferraz
Comentarios