El núcleo duro de Feijóo le pone acento gallego a la nueva etapa del PP

La dirección incorporará diez nombres del PPdeG, con Diego Calvo en el comité electoral. Candia y Conde conforman la cuota lucense

Feijóo, durante la primera sesión del congreso de Sevilla. JULIO MUÑOZ
photo_camera Feijóo, durante la primera sesión del congreso de Sevilla. JULIO MUÑOZ

En los pasillos y despachos de Génova 13 se volverá a escuchar acento gallego. El de la decena de nombres del PPdeG que Alberto Núñez Feijóo incorporará a los distintos órganos que conforman la nueva dirección del Partido Popular. Algunos repiten y otros debutan, pero todos conforman en mayor o menor medida su núcleo de confianza tanto en el partido como en la Xunta. Y a ellos le sumará el gallego en los próximos días, casi con toda seguridad, al grueso de la guardia pretoriana que lo acompaña desde hace años en la trastienda, como asesores y personal de gabinete.

Toda una declaración de intenciones de que Galicia seguirá siendo importante en su carrera –llegó a decir que tiene con ella un "vínculo indestructible"– y que las autonomías contarán, y mucho, en esta nueva etapa.

"Yo he venido aquí para ganar y gobernar. Si no, no hubiera venido", asegura el futuro presidente, que reivindica un partido "vivo" y "unido"

Feijóo presentó este viernes oficialmente su candidatura a presidir del PP en el congreso extraordinario del partido en Sevilla, en un acto donde aprovechó para dar a conocer a los nombres que lo acompañarán en esta nueva etapa. El jueves trascendió el de Cuca Gamarra como secretaria general y número dos; ayer por la mañana, el de Elías Bendodo como coordinador general; y ya por la tarde, dos miembros más de la cúpula: José Antonio Monago, que será el nuevo presidente del Comité de Garantías; y el coruñés Diego Calvo, que presidirá el Comité Electoral, siendo el gallego con más responsabilidad del equipo.

Aunque el presidente reserva para hoy la composición íntegra de la dirección y el reparto por áreas, sí avanzó que en su ejecutiva estarán el resto de barones provinciales: Alfonso Rueda –que repite–, José Manuel Baltar y Elena Candia, esta última por designación directa del presidente, que se reserva cinco nombramientos. Otro de ellos es para José Manuel Romay Beccaría, su padrino político, que cumplió en enero 88 años y que ayer estaba en Sevilla.

A los cuatro barones provinciales se suma el vicepresidente segundo de la Xunta, Francisco Conde, que completa junto con Candia la cuota lucense.

También figura Ana Pastor, que repite –igual que Rueda y Calvo– y que, pese a presentarse a las últimas elecciones por Madrid, consideran cupo gallego.

Por último, Miguel Tellado accede como miembro nato del órgano directivo al ser el máximo responsable del PPdeG, igual que lo hacen Ayuso, Mañueco y el resto de responsables autonómicos.

Ocho nombres que son tres más que en la ejecutiva de Pablo Casado, de la que se caen el mariñano Jaime de Olano y la compostelana Marta González Vázquez.

Pero además, el jefe del Gobierno gallego contará con otras dos gallegas en el otro órgano de dirección del PP, la junta directiva. Son las conselleiras de Política Social, Fabiola García; y Medio Ambiente, la melidense Ángeles Vázquez, que también tienen cargo en la cúpula del PP gallego.

Los nombres de Feijóo

Un PP "vivo y unido"

Más allá de los nombres, en el discurso de Feijóo este viernes en Sevilla también hubo mensajes. De unidad, de trabajo... pero sobre todo de ilusión. "Yo he venido aquí para ganar y gobernar. Si no, no hubiera venido", dijo cuando explicó las razonas que lo llevaron a dar el paso poara liderar el PP estatal.

Entre aclamaciones y gritos de "¡presidente!", Feijóo le prometió a su gente "no dar un balón por perdido" e intentarlo "hasta el último aliento" para conseguir este reto, la Moncloa. Pero al mismo tiempo también le puso deberes: quiere un partido "vivo y unido" que permita recuperar las grandes mayorías de Aznar y Rajoy, las de los 11 millones de votantes. Un PP "grande" que constituye "la única alternativa" en España.

Para conseguir ese reto, pidió "confianza y lealtad" a cada uno en el papel que le corresponda. Así, pondrán a prueba el éxito de la nueva fórmula en las elecciones andaluzas, donde aspira a conseguir "replicar una victoria contundente", para después extender las victorias al resto de las comunidades, especialmente para recuperar el espacio perdido en Cataluña y el País Vasco. Será el paso previo en su hoja de ruta para "ganar las municipales". "Esos son nuestros deberes", zanjó el de Os Peares.

Durante su discurso, que empezó con un amplísimo listado de agradecimientos, Feijóo hizo una enconada defensa de los equipos y el poder del colectivo en la política. "Nadie en este vida es capaz de avanzar solo. Soy fruto del trabajo en equipo. Por eso os propongo contar con mucha gente".

Guiños a Galicia

Tampoco olvidó el barón gallego de dónde viene, como le recomendó hacer su homólogo andaluz Juanma Moreno, que reivindicó el papel de las autonomías en esta nueva etapa. Feijóo recogió el guante y presumió de su "vínculo indestructible" con Galicia. Y asumió que aunque no es lo mejor para su familia, le tocaba dar al paso para "servir" a España "en el último cuarto del tiempo" de su vida política. También deslizó su inminente salida de la Xunta de Galicia, una cuestión de "semanas", aventuró.

Ya en gallego, y reivindicando el uso de las lenguas cooficiales, recordó que si aspira a poder representar a los españoles en el PP es "gracias a Galicia y a los gallegos". "Desde que se lo pedí hasta ahora siempre me dieron la confianza. Nunca podré devolver tanto cariño", admitió, si bien se comprometió a "pagar" algún día "la deuda contraída".

Ya en la recta final de una jornada maratoniana en el Fibes de Sevilla, Alberto Núñez Feijóo indicó que el XX Congreso Nacional del PP no es el inicio de nada, sino que en él "continúa la gran historia del PP de España". "El PP no puede anquilosarnos. Debemos avanzar con los tiempos, corregir errores que como partido o en su nombre se hayan cometido", pero también apeló a ser "justos" y "respetuosos" con los hechos y con la propia formación.

"Tengo un vínculo indestructible con Galicia. Nunca podré devolver todo el cariño que me dieron"

"Y pidamos a los demás que lo sean", esgrimió el dirigente gallego, quien identificó el carácter de centro reformista, y también autonomista, del PP, el partido que "sacó a España de las grandes crisis", y en el que dirigentes vascos perdieron la vida a manos de Eta solo por "formar parte de la formación". "El PP tiene una hoja de servicios a España que admite cualquier comparación, somos un gran partido. Exijo, pido y reclamo respeto para el PP de España. Lo voy a defender todos los días, todas las horas, todos los minutos", proclamó el presidente.

Por último, también quiso aclarar a los presentes quién es Feijóo. Un político que desembarca en Madrid sin ninguna "ambición" personal y "no para crispar ni insultar" sino para aportar con su criterio propio. "No soy una incógnita y no estoy en política para seguir la corriente", dijo. Y aseguró que hará en cada momento lo que sea mejor para el país. "Pero no soy infalible ni estoy en posesión de la verdad", concluyó.

Análisis: Andalucía, Galicia y Madrid ganan peso
El candidato a liderar el PP apostó por la integración en su ejecutiva, donde habrá representantes de todas las autonomías, si bien refuerza el poder de Galicia, Andalucía y Madrid, que contarán con representantes de peso en este órgano del partido.

En clave gallega. Si en clave estatal se refuerzan esos territorios dentro de una propuesta integradora, a nivel doméstico, en Galicia, cualquier movimiento tiene interpretaciones en este momento tan crucial para el PPdeG. Así, a nadie le pasa desapercibido el ascenso de Diego Calvo, al que además elogió este viernes ante todos por su experiencia. También destaca la presencia de los dos vicepresidentes gallegos en la cúpula.

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