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El Congreso se defiende de las críticas por las subvenciones al bar

El Congreso no subvenciona el alcohol en la cafetería de la Cámara Baja, sino el mantenimiento de los sesenta empleos de la contrata que presta servicio en las instalaciones del Congreso y cuyo contrato salió la semana pasada a concurso por un importe de 2,18 millones de euros para los dos próximos años.

Así lo han indicado a Efe fuentes de la Presidencia del Congreso que han negado que se subvencione con dinero público el consumo de alcohol en la Cámara y han remarcado que el pliego de condiciones de la contrata apenas ha sufrido variaciones con respecto al contrato vigente que presta el grupo Arturo Cantoblanco.

La respuesta de la Presidencia de la Cámara se produce después de que Izquierda Unida y ERC hayan presentado un escrito a la Mesa para que reconsidere los precios de las bebidas alcohólicas que se sirven en las cafeterías de la Cámara al entender que "no es justificable" que se subvencionen los destilados.

El portavoz de ERC, Alfred Bosch, ha criticado que las bebidas de alta graduación tengan un coste "estipulado y protegido" y se ha dirigido al órgano de gobierno de la Cámara para pedirle que directamente no permita la venta de destilados en el Congreso, como ya se hace en el Parlamento de Cataluña. "No vemos porque si se hace en el Parlament, no se puede hacer aquí", ha subrayado en los pasillos del Congreso.

El nuevo contrato, que entrará en vigor a final de año y que apenas supone variación en los precios actuales, establece que el café cueste 85 céntimos, mientras que el menú del día en el autoservicio -dos platos y postre- valga 9 euros y un gin-tonic, 3,45 euros.

Precios que en el contrato anterior, adjudicado en 2010, no figuraban detalladamente, aunque fuentes de la cafetería consultadas por Efe han asegurado que ese mismo gin-tonic, cuesta a día de hoy 3,15 euros.

No obstante, las mismas fuentes han asegurado que es muy raro servir bebidas alcohólicas de alta graduación en sus establecimientos del Congreso.

El Congreso se defiende de las críticas por las subvenciones al bar