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"Urgen medidas frente al coste energético; no es rentable producir a estos precios"

María Couto Alonso, directora corporativa de Xeal
María Couto Alonso, directora corporativa de Xeal. EP
La mariñana María Couto Alonso lleva dos años pilotando Xallas Electricidad y Aleaciones, que explota las fábricas de Cee y Dumbría y las diez centrales hidráulicas que Ferroatlántica vendió al fondo TPG. Llegó de Pittsburgh, donde dirigía la división de planificación financiera de aluminio primario de Alcoa

Al frente de un equipo de más de 250 trabajadores, María Couto Alonso (Foz, 1978) cambió Pittsburgh, la segunda ciudad más poblada de Pensilvania (EE.UU.), con más de 303.000 habitantes, por un rincón de la Costa da Morte del que quedó prendada. Con amplios conocimientos en financiación y gestión y con la idea clara de que, después de 18 años en Alcoa, tocaba asumir "nuevos retos", en enero de 2020 aceptó el cargo de directora corporativa de Xallas Electricidad y Aleaciones (Xeal), el negocio que el Grupo Villar Mir vendió al fondo estadounidense TPG en 2019.

En los planes de Xeal figura invertir unos 8 millones en 2022 entre las dos fábricas de ferroaleaciones de Cee y Dumbría y las diez centrales hidroeléctricas que operan en los ríos Xallas y Grande, y Couto —que forma parte de la asociación Executivas de Galicia— defiende la vocación "a largo plazo" del proyecto. La directiva, que por su trayectoria en Alcoa prefiere no pronunciarse cuando se le pregunta por el futuro de la industria del aluminio en Europa, se propone «mejorar la eficiencia y la productividad» de Xeal "para ser cada vez más competitivos" en un escenario en el que el precio de la luz penaliza más que nunca a la industria española. 

Para los profanos en la materia, ¿qué produce Xeal en Cee y Dumbría?
Xallas Electricidad y Aleaciones desarrolla dos actividades. Una es la gestión y explotación de las dos fábricas de ferroaleaciones de Cee y Dumbría. Y la otra es la explotación y operación de diez centrales hidráulicas situadas en la cuenca de los ríos Xallas y Grande, de las que obtiene energía limpia. Xeal cuenta con una capacidad de producción de 184.000 toneladas anuales de ferroaleaciones y tiene 167,3 megavatios de potencia de generación.

¿Quiénes son los clientes que demandan esas ferroaleaciones?
La producción de nuestras fábricas está orientada a todos los productores de acero. El material se vende a compañías como Acerinox, Arcelor, Megasa, Celsa... Son nuestros principales clientes.  

¿Cómo marcha la ejecución del plan de inversiones previsto para el periodo de 2020 a 2024 tras la adquisición de las fábricas y las centrales hidroeléctricas por el fondo TPG?
El plan de futuro anunciado en el momento de la compra era realizar una inversión de 28 millones de euros entre los años 2020 a 2024, 14 millones en cada una de las divisiones. Estas inversiones están enfocadas en nuestros cuatro ejes estratégicos. En primer lugar, el máximo compromiso con la seguridad y la salud de nuestros trabajadores. En segundo, el respeto por el medioambiente y cumplimiento con la normativa ambiental. El tercer eje es el cuidado y mantenimiento de nuestros activos a largo plazo y, el cuarto, la mejora de la eficiencia y productividad para ser cada vez más competitivos. Hasta la fecha, llevamos invertidos unos 10 millones, un 36% del total anunciado y esto teniendo en cuenta que 2020 fue un año marcado por la pandemia y el confinamiento, lo que acabó ralentizando algunos proyectos. Un 60% de la inversión se destinó a la división de ferroaleaciones y el resto, a la de energía. En 2022, planeamos invertir unos 8 millones entre las dos áreas.

Necesitaba buscar nuevos retos después de 18 años en una gran multinacional y el proyecto de Xeal me ilusionó


En cuanto a la cuenta de resultados, ¿han logrado recuperar el nivel prepandemia tras la caída del beneficio registrada en 2020?
El 2021 ha sido un año de recuperación respecto al ejercicio 2020. Incrementamos nuestra producción de ferroaleaciones un 23% con respecto al año anterior a nivel global y más de un 60% en nuestro producto principal, 
que es el ferrosilicio.

¿La escalada de la electricidad le quita el sueño?
Es un tema de capital importancia para nuestro negocio y por supuesto que me preocupa. Nuestros productos tienen un ‘gap’ [brecha] de competitividad respecto a nuestros competidores europeos derivado de que nuestro precio eléctrico es históricamente entre un 40 y un 60% más caro que en Francia o Alemania. Antes, teníamos mecanismos para intentar contrarrestar este ‘gap’, como las subastas de interrumpibilidad, pero las medidas incluidas en el estatuto electrointensivo son claramente insuficientes. Con estos precios de la energía no es rentable producir, y lo estamos viendo con los anuncios de cierres o recortes de producción en diferentes industrias electrointensivas, por lo que es necesario y urgente buscar medidas que contrarresten este coste tan elevado que las compañías soportan. El Gobierno, a través de los últimos reales decretos, articuló medidas para cuidar a las clases más vulnerables, lo cual me parece muy importante y oportuno, dada la coyuntura. Pero también es muy importante articular medidas para que la industria electrointensiva pueda mantener la actividad de forma rentable, dada la importancia capital que tiene en el tejido productivo de nuestro país.

Nuestra producción está orientada a los productores de acero. Acerinox, Arcelor, Megasa o Celsa están entre nuestros principales clientes

¿Hay interés en Xeal por los fondos de recuperación activados por la Unión Europea?
Por supuesto, estamos trabajando en varios proyectos enfocados a los fondos Next Generation y creemos que, de salir adelante, van a ser muy importantes, no sólo para Xeal, sino para el entorno en el que están ubicados nuestros activos.

¿Qué fue lo que la llevó a decidir dar un giro a su vida y apostar por el proyecto de Xeal, dejando Estados Unidos para venirse a Cee?
Llevaba tiempo pensando en que podía ser el momento de cambiar y buscar nuevos retos. Después de 18 años trabajando para una gran multinacional y habiendo desempeñado diferentes posiciones, me parecía que, desde el punto de vista profesional, un cambio y moverme a otra empresa o sector podría ser realmente enriquecedor. Tenía que encontrar un proyecto motivador que me diese el empujón final para decidirme a dar el paso y apareció Xeal. Me presentaron el proyecto, que desde el principio me ilusionó. El reto me pareció realmente interesante y aquí estoy. 

Desde el punto de vista del acceso a puestos directivos, nunca he sentido discriminación


¿Es complicado ser mujer y directiva en un sector tan competitivo como el suyo? 
Hay varios enfoques desde los que se podría responder a esta cuestión. Desde el punto de vista del acceso a puestos directivos tengo que decir que nunca he sentido ningún tipo de discriminación y creo que siempre he tenido las mismas oportunidades que mis compañeros. Si lo enfocamos desde el punto de vista de estar ya en la posición y ser la única mujer en la sala, en un ambiente industrial y ampliamente masculinizado, he tenido todo tipo de experiencias, aunque el balance es más positivo que negativo. A veces, sí tienes la sensación de que tienes que hacer más, pero afortunadamente poco a poco esto va cambiando.

Me encanta ir a Foz con amigos y que disfruten de mi tierra


¿Qué vínculo mantiene con Foz, su concello natal?
Una gran parte de mi familia sigue viviendo allí, entre ellos, mi padre, tíos, primos,… Suelo acudir con asiduidad y siempre paso al menos una semana en verano. Me encanta ir con amigos y que disfruten de mi tierra.

Ha pasado estas fechas festivas en A Mariña?
Pasé la Navidad en Foz con mi familia, pues siempre paso allí esos días. Luego, en fin de año, mi marido y yo decidimos venirnos a Madrid. Solemos dividirnos siempre entre Galicia y Cádiz, pues mi esposo es de allí. Pero, este año, tal y como está la pandemia, preferimos ser más prudentes y quedarnos en Madrid. ¡Y es que el tema está complicadito!

Trayectoria en Alcoa:
"Empecé en la planta de Cervo, en control de gestión"

Tras estudiar Administración y Dirección de Empresas en la Universidade de Santiago, trabajó durante 18 años en Alcoa. ¿Cuáles fueron sus responsabilidades?
Ocupé diversas posiciones durante esos años, de los que guardo un gran recuerdo y que me han formado como profesional. Empecé trabajando en la planta de Cervo, en el departamento de control de gestión. Después de tres años en San Cibrao, tuve la suerte de participar en un programa de formación de talentos y me desplacé a la central del grupo en Pittsburgh para incorporarme al departamento corporativo del negocio de alúmina. A mi regreso, me mudé a Avilés, donde fui ‘controller’ de la planta durante cuatro años. Mi siguiente destino fue Madrid, como responsable de créditos para España y Portugal para el negocio de aluminio primario, y en 2012 asumí la posición de directora de auditoría interna para Europa, Rusia y parte de Asia. Tenía una alta exigencia, porque suponía viajar entre tres y cuatro semanas al mes, pero es sin duda una de las posiciones en las que más he aprendido ya que tuve la oportunidad de conocer diferentes negocios, culturas, países y equipos. Fue muy enriquecedor a diferentes niveles.

Y siguió promocionando.
A continuación, me nombraron directora de análisis y planificación financiera para la división de aluminio primario a nivel global y durante casi dos años viví a caballo entre Madrid y Ginebra, donde estaba inicialmente la central de esta unidad de negocio. Luego, se trasladó a Pittsburgh y fue el motivo por el cual me fui a vivir a Estados Unidos.

¿Cómo es trabajar para el tercer productor de aluminio del mundo?
Es una experiencia realmente enriquecedora por el nivel de exposición y exigencia que requiere, pero en mi caso, al haber tenido la oportunidad de desempeñar diferentes posiciones para diferentes negocios y en varios países, es también una experiencia vital de valor incalculable. Siempre recomiendo a todo el mundo que, si tiene la oportunidad de vivir fuera, lo haga. Es una experiencia que siempre aporta a nivel profesional y personal. He tenido la suerte de poder hacerlo en dos ocasiones y además, en la segunda, acompañada de mi familia.

De los lugares en los cuales le ha tocado vivir hasta el momento, ¿con cuál se queda?
Se me hace difícil decir uno. Por ejemplo, desde niña he sentido fascinación por Estados Unidos y siempre quise vivir allí, pero guardo grandes recuerdos de todos los sitios. Siempre hay cosas buenas que te llevas de cada lugar, como las experiencias y los amigos... Por eso me resulta complicado quedarme con uno. Madrid me encanta, disfruto mucho la ciudad, mi familia vive allí y ahora es mi casa, junto con Cee, que es donde vivo entre semana y que ha sido un gran descubrimiento. De este rincón de Galicia me han sorprendido desde sus playas o su gastronomía, a esa gran cultura que tiene del Camino de Santiago, o las increíbles puestas de sol desde el faro de Fisterra. Es difícil quedarme con uno y, además, los gallegos siempre tenemos ‘morriña’.

 

"Urgen medidas frente al coste energético; no es rentable producir...
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