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PRESIDENTE DE ALTIA Y DEL DEPORTIVO

Tino Fernández: "Mi ilusión es crear un proyecto más grande desde Galicia"

Tino Fernández, durante la entrevista en Santiago. LUIS POLO
Tino Fernández, durante la entrevista en Santiago. LUIS POLO

Empresario de éxito, brinda soluciones informáticas a clientes como Inditex, el Bance de España o el Gobierno chileno y se afana en enderezar el Dépor encajando los números con su pasión por el fútbol

HACE CASI 25 años que Tino Fernández (A Coruña, 1966) montó Altia con otros dos socios al intuir, con acierto, que la revolución digital era un tren que no debía perder. Aquella aventura que comenzó con tres trabajadores en plantilla ha cristalizado en una consultora tecnológica con un millar de empleados, una facturación que supera los 65 millones y que, cual David contra Goliath, se esfuerza en encajar goles a gigantes como Indra o Everis. En el terreno futbolístico, Fernández espera reconducir al Dépor a Primera más pronto que tarde con la losa de una deuda que, reestructurada, ronda los 94 millones.

Entre sus primeros proyectos en 1994 estuvo instalar el correo electrónico en la Xunta. ¿Qué salto han dado desde entonces los servicios digitales que ofrece Altia?
También trabajamos en la primera página web de la Xunta. Hace 24 años casi nadie tenía un teléfono móvil, ni cuentas de correo electrónico. En aquel momento, identificamos una oportunidad que venía: la digitalización. Es un sector en permanente transformación, pues ha cambiado desde lo que se compra, hasta cómo se factura o se negocia. En los inicios, estábamos más en la mecanización de procesos, pues las máquinas y los sistemas venían a eliminar tareas repetitivas para hacer los procedimientos administrativos más rápidos. Hoy hablamos ya más de negocios que nacen digitales o procesos que vienen a hacer cosas nuevas.

Hablamos de ‘big data’, de internet de las cosas...
Y de más tendencias tecnológicas, aunque estas dos tienen ahora un gran espacio. El ‘big data’ es el análisis de la enorme cantidad de datos que se producen y se almacenan. Ahora, la clave es utilizar esto de forma inteligente y convertirlo en valor para empresas e instituciones públicas. En cuanto al internet de las cosas, hablamos de un mundo en el que todo está cada vez más conectado entre sí y genera un caudal de información que hay que explotar.

Altia ha sellado contratos en Chile con el Ministerio de Empleo. ¿Cuesta proyectarse desde Oleiros al mercado mundial, máxime cuando no se está en un escaparate como el Ibex?
Sería igual de difícil aunque estuviésemos en cualquier otro sitio. Influye más el tamaño de la compañía y no tanto el hecho de estar en Galicia, aunque también estamos en Madrid, en el País Vasco y en un montón de sitios. Es difícil, porque los competidores a los que tienes que ganar esa posición son gente de mucho nivel. Pero yo creo en la vida inteligente de Galicia y en que tenemos muy buen nivel de ingenieros, un equipo directivo muy potente y somos capaces de competir con cualquiera en la mayor parte de los proyectos que se plantean. Evidentemente, el mundo tecnológico es tremendamente amplio y nuestra oferta no cubre todo lo que en el ámbito de la tecnología se puede hacer. Pero, donde podemos estar, no tenemos miedo a nadie.

"Hay una demanda fuerte de tecnólogos  las universidades gallegas no cubren todo lo que podría llegar a contratar"

La falta de capital humano condiciona el crecimiento de Altia. ¿Qué perfiles profesionales echan en falta en las universidades?
En cuanto a perfiles, creemos que la oferta es adecuada, aunque siempre podamos pensar en alguna titulación nueva o doble. Es más bien un tema de volumen, de cuántos ingenieros acaban generando las universidades cada año. Estamos en un momento en el que hay una demanda fuerte de profesionales tecnológicos y, efectivamente, el ritmo de generación en Galicia no cubre todo lo que se podría llegar a contratar. Sería bueno que las universidades pudiesen aumentar el número de plazas en titulaciones tecnológicas. Además, creo sinceramente que esta demanda se va a mantener en el tiempo. Las universidades deben generar profesionales con un nivel de conocimientos y mantener la calidad que tienen ahora. Después, siempre se puede complementar que la gente de tecnología tenga cultura financiera o empresarial. Podría ser bueno ofrecer Informática con Administración y Dirección de Empresas, por ejemplo.

Falta que las universidades se adapten más al mercado laboral...
Eso se dice siempre, y es verdad, pues creo que se podría añadir algún contenido complementario. Pero, al final, a mí me gusta contratar gente que sabe trabajar, esforzarse y resolver problemas complejos. Tampoco se trata de que estemos buscando una tecnología concreta, sino que buscamos gente que sepa enfrentar los retos y hacer buenas preguntas. Que tenga capacidad intelectual alta.

En Galicia fueron pioneros en apostar por el Mercado Alternativo Bursátil. ¿Están satisfechos con la respuesta de los inversores?
Estamos contentos. De hecho, lo volveríamos a hacer.

¿El valor de la acción refleja la buena marcha de los resultados?
Refleja lo que quieren los inversores. Le presto relativamente poca atención, pues me preocupa más el negocio en sí. Considero la cotización como una consecuencia de que estés haciendo las cosas bien y haya gente que se fije en ti. Entiendo que estamos bien valorados, pero lo que me preocupa es que entendamos el mundo que viene y en qué medida las tecnologías que se desarrollan son buenas para nosotros y para nuestros clientes. Es a lo que dedico tiempo. Ni siquiera sigo la cotización todos los días.

"Ofertas para vender hemos tenido muchas, pero quiero desarrollar un proyecto desde Galicia"

Entre vuestros inversores está Ram Bhavnani, conocido como el ‘Warren Buffett’ hindú. Con una participación que ronda el 10,8%, ¿trata de influir en la toma de decisiones?
Su número dos está en el consejo y estoy encantado de que así sea porque es una persona de alto nivel intelectual y profesional y nos ayuda a hacernos preguntas como ¿por qué nos compran los clientes? o ¿qué es lo que viene? El tener gente muy buena en tu equipo siempre es favorable y que el señor Ram quiera estar con nosotros en el día a día y no se limite a estar viendo cómo va la cotización es algo que, para una empresa gallega en expansión, es una cosa muy buena. Desde el momento en el que plantearon estar en el consejo de administración fue una alegría.

Altia ha entrado en el capital de Centum. ¿Pretenden subirse a la moda de los drones?
Aparte de las alianzas que debemos tener con los grandes fabricantes de software, esto es, con las multinacionales tecnológicas, queremos estar cerca de empresas que arrancan y pueden aportar valor a nuestros proyectos. En Centum entramos acompañando a otras empresas del Clúster TIC de Galicia y esperamos que las cosas vayan bien y que haya más casos de este tipo.

En 2017, la facturación se contrajo por la guerra de ofertas a la baja en la que entraron los competidores y a la que Altia no quiso sumarse. ¿Confían en cumplir los objetivos del plan estratégico para 2019?
Es cierto que llevamos empatando en estos tres años pero tratamos de preservar el sentido económico. Nos gusta tener una rentabilidad más alta que el resto del sector y no queremos entrar en la guerra de precios por coger volumen de contratos. Nos gusta crecer manteniendo nuestro esquema. Este año el resultado será mejor, pero también podemos preguntarnos, ¿para el futuro vale la pena sacrificar margen para tener más ventas? Ahora, nuestra idea es la que estamos ejecutando y queremos ver si podemos crecer en cosas de mayor valor y mejorar rentabilidades.

En el terreno orgánico, ¿abrirán más delegaciones o centros de datos?
Eso está previsto y también valoramos la incorporación de alguna empresa de tecnología orientada a sectores concretos y compañías que hacen lo mismo que Altia en otros territorios.

¿Hablamos de empresas de hardware, de software?
No, hablamos de empresas de servicios. Si la vamos a incorporar a la marca Altia pura, buscamos que haga lo mismo que nosotros en diferentes ámbitos, como los servicios gestionados, data center o desarrollo de software. Y si ya son de producto, hay algún caso que se está examinando, pero el esquema sería diferente.

¿La intención es que Altia se convierta en una empresa familiar o la venta entraría en sus planes?
En principio, no. Ofertas para vender hemos tenido muchas y seguimos teniendo. Tengo esa ilusión de desarrollar un proyecto desde Galicia, que puede ser una visión equivocada o romántica. Pero tengo esa ilusión de que seamos nosotros los que compremos a otros y desde Galicia podamos hacer un proyecto más grande. El futuro, nunca sabemos cuál será. Tengo cuatro hijos y dos están en ramas tecnológicas en la universidad, pero ya veremos el camino que toman. Además, una cosa es que tengas el conocimiento y otra, la capacidad para gestionar proyectos de este tipo. Con 52 años tampoco me lo planteo, pero en un tiempo lo haré.

"El Dépor necesita un control como cualquier otra compañía"
¿Resulta difícil equilibrar el criterio empresarial con los sentimientos en la gestión de un club con la situación financiera del Dépor?
Yo hago referencia muchas veces a una definición de un empresario que admiro, Luis Fernández Somoza, que dice que un club de fútbol profesional es "una empresa de sentimientos". Es un sector económico importantísimo, pues representa el 1% del PIB de España y, por lo tanto, es una industria. Luego tiene toda la parte sentimental y de juego, que lo hace diferente y que está en la esencia de toda esa pasión de la gente. Tienes que equilibrar la parte empresarial y la emocional. Lo cierto es que no hay ninguna otra industria en la que alguien que fallece se quiera enterrar con una bufanda de su equipo. Por eso es tan emocionante y bonita. Antes de ser presidente estaba en la parte emocional y ahora estoy en la otra parte, porque con el tema de la deuda el Dépor tiene las mismas exigencias que cualquier otra empresa y necesita un control.
El descenso a Segunda División implica manejar un menor volumen de ingresos. Sumando esto a la herencia económica de Lendoiro, ¿el regreso a Primera puede ser complicado?
Estamos trabajando en regresar cuanto antes y, si puede ser este año, mejor.
¿Cómo se lleva con las directivas de sus rivales gallegos, el Lugo y el Celta?
Intento llevarme bien con todos. Tenemos buena relación en lo personal e institucional.
Dado el impacto del fútbol en la economía de las ciudades con equipo propio, ¿el descenso a Segunda lastra el PIB de A Coruña?
Es evidente que lo que supone el fútbol profesional tiene un impacto relevante, pero también es cierto que en un buen año, como puede ser este, con más partidos ganados, también se genera una alegría y un movimiento que están incluso por encima de un mal año en Primera en el que hay cierta depresión. Por poner un ejemplo, estoy seguro de que este año venderemos más camisetas que a lo largo del ejercicio pasado. Nos vemos en trayectoria ascendente. Lo mejor es estar en Primera en un buen año, pero, en una temporada en la que las cosas salen mal, el impacto de estar en Segunda puede ser menos del que parece respecto a estar en Primera.
Tenía vocación de marino mercante y estudió Económicas. Era entrenador de baloncesto y acabó en el fútbol. Dejó su empleo en Arthur Andersen por la aventura de Altia... Es lo que se dice un hombre de retos.
Sí. A los universitarios les digo muchas veces que lo importante es prepararse bien y trabajar mucho. Creo en el esfuerzo y en tener ilusión por cada reto que se emprende. Hay que destacar y demostrar ilusión y pasión. Luego, la vida te va dando oportunidades continuamente.
¿Entre la empresa y el Dépor le queda algo de tiempo para aficiones?
No. Mi vida es solo el Deportivo, la empresa y la familia y nada más.
¿Y para ejercer como padre?
Creo que sí. También es verdad que ahora mis cuatro hijos están en la universidad. Además, tengo la suerte de que mi mujer tiene un mérito extraordinario y de que son muy buenos estudiantes. La madre hizo la parte principal, pero yo también estuve muy encima de ellos. Por lo demás, no tengo tiempo para más cosas. En la tele solo veo partidos. Normalmente solo los que interesan al Dépor, los de nuestros rivales. Lo que más veo ahora es la Liga 123 y los informativos.

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